Jueves, 22 Ago,2019

Volar suave y calladamente

Las opiniones de los blogueros son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.

El verdadero y realmente único crecimiento viene de adentro hacia afuera. Nadie puede hacerte una persona espiritual, nadie puede ayudarte, nadie puede recorrer el mismo camino que el tuyo, nadie puede vivir por ti… eres el único que elige cómo vivir, manejando tus emociones, transformando uno a uno tus días, tomando la decisión de ver, sentir y actuar desde el amor.

Siempre se necesitará tiempo, aquel que en unas ocasiones queremos que avance a la velocidad de la luz, y otras veces queremos detener. Pero, con paciencia y entendimiento debemos aceptar que todo debe fluir a su tiempo y en perfecta armonía. Se puede hacer consciencia empezando por agradecer cada cosa que tenemos: la familia, los amigos, los hijos, lo que somos, nuestros bienes materiales. 

También creo importante agradecer por lo que aún no sucede, aquellos sueños y anhelos que no hemos cumplido, también por los momentos e instantes que no ocurrieron como queríamos, porque, aunque nos cueste creer y aceptar, detrás de ellos siempre hay un aprendizaje —bendición—.

Sonreír hace parte del cambio “mágico” para llevar una vida espiritual llena de luz y con una nueva perspectiva. ¡Hazlo! No cuesta nada, no tiene precio, glorifica el alma y el corazón.

Cada día cuando despiertes realiza un compromiso con tu ser, para hacer de ese día el mejor de todos, abriéndote a la esperanza, a la compasión, la comprensión propia y con los demás. Un elogio, abrazos, un te quiero o una taza de café siempre serán regalos invaluables que puedes hacer y hacerte a ti también.

Enaltece con tu palabra, exprésate desde el amor puro e incondicional, lleva semillas de aliento e ilusión a aquella persona que sabes que lo necesita. Nunca dejes para mañana lo que puedes hacer hoy. Sé abierto y accesible, evita juzgar y criticar; recuerda que todo en el universo funciona como un círculo: de lo que das, recibes. Entonces no te preocupes por lo que te va a llegar, sé consciente de lo que entregas a diario.

Dale rienda suelta a tu vida, a tus alegrías, a tu tranquilidad, a tu paz, a tu serenidad. Permítete volar alto, que el viento te lleve lejos al lugar donde realmente perteneces, donde el silencio llene por completo tu magnífico ser y te permita emanar suave y calladamente el aroma universal del amor.

 

NOTICIAS RELACIONADAS


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net