Blogs / Actualidad / Enero 03 de 2017 / Comentarios

Se apagan las luces navideñas y llega la oscuridad al alma

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Osho define la felicidad y la tristeza como la luz y la oscuridad, él dice que todos somos constitucionalmente oscuros (tristes) y que la luz (felicidad) llega por momentos a nuestra vida iluminando las experiencias, su analogía es que el universo en si mismo es oscuro y el sol ilumina por momentos.

Lo anterior podría ser parte de la explicación psicológica al fenómeno de las luces navideñas, cuando llega diciembre no solo se ilumina nuestra casa sino también nuestra alma, pareciera que las luces nos llenaran de una energía diferente, queremos reunirnos con la familia, realizar novenas, fiestas, comprar regalos, llenarnos de tradición, hay risas y felicidad en la mayoría de los hogares, cuando llega enero y quitamos las luces y los adornos navideños, llegan en la mayoría de los casos unas sensaciones de tristeza, ese acto simbólico de prender y apagar causa en nosotros cambios emocionales significativos.

Yo suelo decir a mis pacientes que la tristeza no siempre es negativa, hace parte de nuestras emociones y como tal podemos aprender de ella, lo importante es aprender a reconocerla, tratarla y afrontarla.

Una buena forma de afrontar la oscuridad en enero es iniciar con proyectos y planes nuevos, empezar a cumplir los propósitos del año, cambiar algunos hábitos poco saludables en nuestra vida, pero lo más importante es entrenarnos en nuestra inteligencia emocional para entendernos más y saber que lo que sentimos es producto de lo que pensamos y que nuestra mente se acostumbra a estos días festivos por ser diferentes y alegres, pero que en todas las emociones de nuestra vida podemos ser equilibrados y estables, no tengamos miedo a la oscuridad porque también nos hace fuertes.

 

Neuropsicólogo

www.clinicaneuromental.com

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