Sabado, 18 Ago,2018

BLOG / ACTUALIDAD / MAY 06 2018 / Comentarios

Si le ofrecieran un negocio 

Las opiniones de los blogueros son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.

Está usted considerando invertir los ahorros de sus últimos años productivos por el ofrecimiento que le hizo un amigo de participar en un negocio que, a simple vista, suena muy bien. Su amigo le propone entrar en este negocio con el 30%, con lo cual, lo primero que hay que entender es que usted no tendrá ningún control sobre el mismo y que al menos, usted tendrá que hacerse las siguientes preguntas… 

¿Qué esquema legal se utilizará? Las respuestas podrán ser: será un negocio de palabra, firmaremos un documento privado o constituiremos una sociedad. Estas respuestas le permitirán empezar a entender, al menos, el nivel de riesgo que se va a asumir y la formalidad del negocio al cual lo están invitando. Generalmente a mayor informalidad, menores serán los costos de operación y mayor el riesgo legal; por otro lado, a mayor formalidad, los riesgos legales disminuyen y el funcionamiento de la empresa será más costoso, sobre todo en un país como el nuestro.

¿A qué corresponde mi 30%? Si lo que le están pidiendo es entrar con una suma de dinero que corresponde a un porcentaje, lo mínimo que debe preguntarse es cómo fueron calculados y valorados los otros aportes que corresponden a la participación del o de los otros socios. De esa manera podrá comprender si su aporte ha sido fijado sobre apreciaciones objetivas o, por el contrario, si responde únicamente a criterios subjetivos. Lo cierto es que una idea, una oportunidad de negocio o un derecho se pueden valorar económicamente, luego, quienes participan en la empresa deberán tener claridad de cómo lo hicieron, para evitar inconvenientes a futuro por falta de información en la definición de los aportes, la repartición de las ganancias e incluso de las pérdidas.

¿Cómo se tomarán las decisiones? Una cosa es invertir dinero en su propio negocio, otra muy diferente es entregárselo a otro para que se lo administre. Es por esto que resulta importante saber cómo se decidirá el manejo de los recursos, quiénes participarán de las decisiones, si habrá o no personas con conocimiento y experiencia e incluso, si se utilizarán herramientas de gestión empresarial o se dejarán las decisiones a la intuición. La mayoría de los conflictos empresariales se dan por falta de claridad en este tema ya que lo que es claro y evidente para unos, resulta ser un abuso o falta de respeto para los otros. La definición del organigrama, la remuneración de los empleados, la elección de los proveedores, la participación o no de familiares en el negocio y muchos otros asuntos, deberán ser definidos desde un comienzo evitando así que se presenten sorpresas en el camino que lleven a conflictos entre los socios.

¿Qué rentabilidad le ofrecen? Lo más seguro es que esta sea la pregunta más importante ya que lo que está en juego son sus ahorros, luego usted tendrá que tener claro si su dinero está mejor en el banco, bajo el colchón o invertido en este negocio. La rentabilidad esperada deberá estar calculada, al menos, desde un punto de vista objetivo, teniendo en cuenta unos gastos fijos, unas variables y una proyección de ingresos. Por lo tanto, antes de entregar sus valiosos recursos, al menos siéntese con sus futuros socios a revisar estos puntos, ver los riesgos que pueden tener en la realización del negocio y la forma y costo de evitarlos o superarlos, y si aún después de esto el negocio sigue siendo viable y le dará esa rentabilidad esperada.

Dice un dicho que es mejor ponerse colorado cinco minutos, que pálido el resto de la vida. Las preguntas que no haga antes de iniciar un negocio se entenderán como ataques personales o críticas fuera de lugar a su socio, y por lo tanto, tendrá usted igual responsabilidad que él, por el futuro de empresa. Asegúrese bien antes de invertir su dinero que la noche en que lo haga, usted dormirá tranquilamente, no porque no existan riesgos en los negocios, sino porque al menos los que eran previsibles, usted los tuvo en cuenta desde antes de empezar. Recuerde que como en el matrimonio, en la empresa uno sabe con quién se casa, pero no de quién se separa. 
 
[email protected]

Temas Relacionados: Negocio Empresas Ahorro

NOTICIAS RELACIONADAS

Actualidad

Evaluando a la junta directiva

¿Qué dirían los miembros de su junta directiva si les informaran que a partir del nuevo período de reuniones se llevará a cabo una evaluación de ese órgano de gobierno? Aunque eso suene extraño ...

Actualidad

Profesionalización de la revisoría fiscal en la empresa

De la misma forma que las juntas directivas, la figura del revisor fiscal tiene un desarrollo limitado en las empresas colombianas, debido en gran medida, al desconocimiento del papel que juega este órgano en asegurar el cumplimiento de ...

Actualidad

Protección del patrimonio de la familia empresaria

Uno de los capítulos más importantes en el protocolo de familia tiene que ver con los mecanismos para garantizar que el patrimonio familiar no se ponga en riesgo. Para ello, los accionistas deberán ponerse de acuerdo sobre una ...


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net