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La violencia sexual: un asunto a resolver

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La violencia sexual se presenta cuando alguien fuerza o manipula a otra persona a realizar una actividad sexual no deseada o sin su consentimiento. La Organización Mundial de la Salud, OMS, la define como: “Todo acto sexual, la tentativa de consumar un acto sexual, los comentarios o insinuaciones sexuales no deseados, o las acciones para comercializar o utilizar de cualquier otro modo la sexualidad de una persona mediante coacción por otra persona, independientemente de la relación de esta con la víctima, en cualquier ámbito, incluidos el hogar y el lugar de trabajo”. 

Se estima que 1 de cada 4 mujeres y 1 de cada 6 hombres será violentado sexualmente antes de la edad de 18 años. La OMS en el estudio Multipaís, denuncia que, entre el 0,3% y 12% de las mujeres, dijeron haber sido forzadas a tener relaciones sexuales o a realizar un acto sexual por alguien que no era su pareja. La prevalencia en la vida de pareja informada por mujeres, en el estudio de la OMS, oscila entre el 6% y 59%. En mis propias investigaciones, en la región, las cifras varían entre el 5,43% y 14,7%, donde las mujeres dijeron haber sufrido violencia sexual por parte de su actual o anterior pareja.

La violencia sexual no es propia de población vulnerable, afecta a niños y adultos, a mujeres y a hombres, todos los géneros, razas, religiones, ingresos, capacidades, profesiones u orientaciones sexuales durante sus vidas; por lo tanto, es una flagrante violación al derecho humano a una vida segura; siendo los efectos devastadores para las personas, familias y comunidades.

La violencia sexual engloba actos que van desde el acoso verbal a la penetración forzada, con inclusión de una florida variedad de tipos de coacción, desde la presión social y la intimidación a la fuerza física. A continuación detallo un decálogo de las formas más frecuentes: 1) abuso sexual en la pareja o en citas amorosas; 2) agresión sexual o violación por desconocidos o conocidos; 3) insinuaciones sexuales no deseadas o acoso sexual —en la escuela o el lugar de trabajo—; 4) violación sistemática, esclavitud sexual u otras formas de violencia singularmente comunes en situaciones de conflicto armado —ejemplo: fecundación forzada—; 6) abuso sexual de personas física o mentalmente discapacitadas; 7) violación y abuso sexual de niños; 8) mostrarle los genitales o el cuerpo desnudo a otra persona sin su consentimiento; 9) contacto sexual o caricias no deseadas; 10) observar a otra persona en un acto sexual o privado sin su conocimiento o permiso.

La principal característica de la actividad sexual con consentimiento es que está libre de amenazas, intimidaciones, fuerza, presión, abuso de poder o autoridad sobre otra persona; he ahí el meollo de la diferencia con la violencia sexual.

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