Blogs / Salud / Octubre 21 de 2017 / Comentarios

La IVE no es un método de planificación familiar

Las opiniones de los blogueros son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.

La Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), es un derecho fundamental de las mujeres, reconocido por la Corte Constitucional Colombiana mediante la Sentencia C-355 de 2006, en tres circunstancias: 1) Cuando el embarazo constituya peligro para la vida o la salud. 2) Cuando exista grave malformación del feto que haga inviable su vida. 3) Cuando el embarazo sea el resultado de una conducta constitutiva de acceso carnal o acto sexual sin consentimiento, abusivo o de inseminación artificial o transferencia de óvulo fecundado no consentidas, o de incesto.

El propósito de la IVE es la de facilitar la atención para un aborto seguro y bajo en riesgos, según normas basadas en el respeto y la garantía de los derechos sexuales y los derechos reproductivos, lo cual implica el acceso a servicios de salud en condiciones de igualdad, calidad y oportunidad.

El derecho a la IVE, crea la opción, pero no obliga a la mujer a optar por ella, ratificando los derechos a la autonomía y la autodeterminación reproductiva; por lo tanto, si las mujeres cuentan con la adecuada asesoría, donde se les informe que, a pesar de estar inmersas en alguna causal, es posible seguir con el embarazo y asumir la crianza o dar el producto de la gestación en adopción.

En Colombia, al igual que en otros países, se aprobó la IVE por la seguridad de las mujeres. En su esencia es altruista, y aplaudo su bienintencionado empeño, pues en las circunstancias que se mencionan, una mujer tiene todas las garantías de evitar ponerse en riesgo, ya que, si el embarazo representa una amenaza para su vida o para su salud, debemos ofrecerle una solución.

Aplaudo y agradezco la legalización de la IVE, pero estoy en desacuerdo con el trepidante viraje dado últimamente, porque nunca se estimó, -hasta donde yo se-, un fin de método de planificación familiar, debido a que existen excelentes alternativas anticonceptivas de menor riesgo.

El analfabetismo o la incultura sexual imperante en nuestro medio, es una de las principales razones que le han dado el giro tergiverso a la IVE, pues su noble intención terminó por convertirse en un peldaño de última instancia, al cual recurrir cuando se ha concebido un embarazo en condiciones imprudentes. Es ahí donde no comparto que la IVE sea la abnegada secuaz de un temerario ejercicio sexual.

La IVE no ha sido aprobada pensando en resolver situaciones específicas del “sexo sin protección”; ya que una de las premisas del “sexo seguro” no solo radica en la protección a sí mismo y a la pareja, -contra infecciones de transmisión sexual-, sino en la prevención del embarazo no planeado. Es aquí donde viene mi paráfrasis a la nueva directriz impuesta a la IVE, como un remedio a la irresponsable práctica sexual de algunas personas. 

COMENTA ESTE ARTÍCULO

©2009- 2017 todos los derechos reservados