Blogs / Actualidad / Agosto 26 de 2017 / Comentarios

Las peculiaridades sexuales no definen la identidad ni la orientación sexual

Las opiniones de los blogueros son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.

 

"Las peculiaridades invocan a la diversidad, —al amplio carácter—, en que la imaginación y las fantasías hacen que usted manifieste su erotismo."


Los sexos son dos: hombre y mujer, no existe ningún otro. La identidad sexual es el sentimiento de pertenencia a uno u otro sexo, es decir, es la filiación o coincidencia de ser hombre o mujer. La orientación sexual se refiere a una pauta de predilecciones sexuales y emocionales o afectivas hacia personas de un sexo determinado (hombre o mujer).

En el afán de acordar y hacer comprender el sentido de la orientación sexual, se ha clasificado en función del sexo del individuo y del sexo de las personas deseadas -con quienes se mantienen relaciones sexuales-. Se han diferenciado los siguientes tipos: heterosexual (atracción sexual por personas de distinto sexo), homosexual (atracción por personas del mismo sexo), bisexual (atracción hacia personas de ambos sexos), asexual (sin atracción por ningún sexo) y ambigua (se asocia a la transexualidad), se ha tratado de darle cabida a los “inseguros” de su orientación sexual (personas inestables o indecisas de su propia orientación sexual).

Las peculiaridades sexuales o eróticas se refieren a la forma particular o singular en que una persona, por el mero hecho de ser sexuada (hombre o mujer), vive y disfruta su sexualidad, con independencia de las prácticas sexuales o coitales que le plazcan. Es decir, ningún hombre o mujer, va a ganar o a perder su identidad u orientación sexual por la forma en que expresa su sexualidad o disfruta del coito, pues lo que hace es manifestar su erotismo mediante la diversidad de expresión de la sexualidad, nada que ver lo uno con lo otro.

Si usted es un hombre o una mujer, a la cual le gusta divertirse -sola o en pareja-, con ciertas prácticas sexuales “poco ortodoxas”, eso no lo convierte en una persona pervertida ni en homosexual o lesbiana, porque estos dos últimos términos no se relacionan con la forma de disfrutar la sexualidad, sino con la preferencia que usted tenga por uno u otro sexo.

Las peculiaridades invocan a la diversidad, —al amplio carácter—, en que la imaginación y las fantasías hacen que usted manifieste su erotismo; las numerosas formas de vivir su intimidad, ya sea sola o en pareja; lejos de cualquier atracción o predilección por los sexos (hombre o mujer). De tal manera que si siente menos hombre por permitirle a su pareja que le estimule el punto “P” o porque busca prácticas coitales -para algunos calificadas de herejes-, no se reprima, tal vez en el «petting» o en el «pegging» esté su esplendor sexual.

Temas Relacionados: Blog Sexo

COMENTA ESTE ARTÍCULO

©2009- 2017 todos los derechos reservados