Lunes, 17 Jun,2019
BLOG / ACTUALIDAD / DIC 30 2018 / Comentarios

Disforia postcoital o depresión post-coitum

Las opiniones de los blogueros son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.

Se le llama “disforia postcoital” —post-coital blues o post-coital tristesse— a la tristeza que debuta luego del sexo. En mi opinión, es un feroz y sofocante matoneo emocional, sin importar lo bueno o satisfactorio, lo malo o aburrido que haya sido el encuentro sexual. Es una sensación de vacío, angustia, depresión e incluso enfado, después de haber tenido una jornada amatoria, caracterizado por una peculiar bajada de ánimo, sensación de tristeza, malestar, melancolía, vergüenza y desasosiego, sin razón aparente. Puede durar algunas horas o extenderse hasta uno e incluso varios días, llegando a estropear otros entornos de la vida.

La “disforia postcoital” es común en mujeres y hombres de cualquier edad, aunque no en la misma proporción. Los estudios reportan una prevalencia oscilante entre 27% y 48% en las mujeres, mientras en los hombres varía entre 18% y 42%. 

Las causas suelen ser diversas o resultado de una combinación de factores. Este sentimiento de ahogo, sensación de arrepentimiento, culpabilidad, autodesprecio o rechazo por el escenario erótico anterior puede asociarse al repunte o incremento de la actividad en la amígdala cerebral después del sexo. No obstante, algunos investigadores lo relacionan con sentimientos no claros respecto con el sexo, procedentes de una crianza restrictiva, religión u otras influencias socioculturales como la obligación de satisfacer parte de alguna carencia afectiva o a la motivación de vivir para cumplirle a la dupla o a problemas psicológicos, así como a relaciones traumáticas pasadas o abuso infantil, responsables de la culpa o frustración experimentada luego del sexo.

La persona que experimenta la “disforia postcoital” suele gozar de una excelente salud física y mental, sin mayores problemas o conflictos en otras esferas de su vida. Pero ocasionalmente, podría tornarse irritable y abusiva física o verbalmente, con sentimientos ambivalentes hacia la pareja. La situación de las emociones postcoitales, en estas personas, es tan compleja que unen a tirios y troyanos, mientras no se encuentra explicación a su precario estado de ánimo. Es por ello que, ante la presencia de los síntomas, se recomienda consultar al médico especialista, pues la discrecionalidad en estos asuntos no debe ser llevada al extremo.

La terapia puede apoyarse con la utilización de fármacos, tratando de equilibrar la cascada bioquímica presente durante la actividad sexual, pero es posible lograr mejores resultados mediante la intervención psicológica, terapia de pareja o terapia sexual. Una de las medidas más efectivas radica en gozar de actividades eróticas comunes como acariciarse, abrazarse o besarse después del encuentro sexual. Sin embargo, es mandatorio descartar la existencia de alteraciones orgánicas. 


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net