Especial: Plaza de toros El Bosque, entre los recuerdos y el abandono

A través de una asociación público privada entre el gobierno municipal de Rogelio Patiño Sáenz y el club de Leones se gestó el escenario. Hoy en día, El ruedo está con pasto, las graderías con moho y la madera dañada.

Así está la plaza

Con $1.000 millones será recuperada la plaza de toros

Actualmente se gesta en la alcaldía de Armenia un proyecto que busca recuperar la infraestructura de la plaza de toros de Armenia, el cual tendrá un costo de 1.000 millones de pesos y tiene como objetivo convertir el escenario en un sitio multipropósito, que dinamizaría la economía del sector y que le permitiría sobrevivir en la eventual aprobación de la ley Antitaurina, que cursa en el Congreso de la República.

La inversión provendría de los $3 mil millones que serían implementados para la recuperación del parque El Bosque y que serán extraídos de los $70 mil millones del empréstito que busca obtener el gobierno municipal.

Según Carlos Mario Álvarez Morales, alcalde de la capital quindiana, la finalidad de la adecuación del sitio, diseñado para actividades taurinas, estaría dirigida para que se realicen eventos culturales, artísticos y deportivos.
 

“Se haría mantenimiento a los espacios taurinos de la plaza, pero dejo en claro mi posición  en contra de las corridas. Además recordemos que está en trámite un proyecto de ley en el Congreso que busca prohibir las corridas de toros en Colombia, por esto nos estamos preparando para ese tránsito que va a dar la sociedad”, manifestó el burgomaestre.


Y añadió: “Considero que la tauromaquia debería tener una modificación en su razón de ser, que se toreé el animal, que se viva la fiesta, pero el pique o suerte de varas, las banderillas y el momento de la muerte al toro no se dé”.

El burgomaestre indicó que la fecha de inicio del proyecto sería en 2018. “El plan comenzaría a desarrollarse a inicios del próximo año con la licitación a empresas o arquitectos e ingenieros que quieran asumirlo y después, en marzo se daría inicio al mantenimiento de la plaza y las reestructuraciones al parque El Bosque”.


Cambio a circo teatro

El escenario sería nuevamente pintado, el ruedo podado y el piso  nivelado. La madera de los burladeros se cambiaría y tendría tablas nuevas; la presidencia contaría con nuevo techo y los toriles serían intervenidos para que tengan nuevamente las condiciones para albergar toros. El alcalde señaló: “Esto porque aún las corridas no se han abolido en el país, además si hay empresarios o interesados en utilizar la plaza de toros El Bosque para corridas lo podrán hacer, la Constitución por ahora no las prohíbe”.

Entre otras renovaciones del escenario, la estructura tendría más atractivos y espacios culturales, deportivos y artísticos con el objetivo de que pase a denominarse circo teatro El Bosque. “Se debe aprovechar la acústica del lugar para futuros recitales y conciertos, se buscará la posibilidad de techar el lugar y afuera de las entradas, sin modificar el diseño Árabe Neomudejár, se construirán gimnasios públicos bajo techo”, asintió el burgomaestre.

La plataforma del ruedo contemplará la posibilidad de practicar deportes como voleibol, partidos de tenis, entre otras disciplinas.


“Se recuperaría la idea inicial”

Ante esta posibilidad de tener un nuevo escenario para Armenia, el club de Leones Armenia Monarca, entidad que generó la posibilidad de tener la actual plaza en 1948, se refirió acerca de la iniciativa a través de su presidente el ingeniero civil Orlay Muñoz Marín, quien también pertenece a la Sociedad de Ingenieros del Quindío.
 

“Me parece un proyecto muy bueno, es recuperar la idea inicial que tuvieron los antiguos socios de tener un circo teatro, donde se dieran distintas actividades y corridas de toros que dinamizarían la economía de la ciudad”.


Expresó que hay espacios subutilizados en el escenario, como la capilla que ahora es bodega, entre otros. “Por la parte de atrás, donde queda la vía que comunica al centro de la ciudad con el barrio El Recreo, se puede adecuar para construir camerinos y donde queda el ingreso de los toros a los toriles, diseñar un restaurante, entre otras utilidades”.


Reacciones ciudadanas

Frente al proyecto del gobierno municipal sobre el nuevo uso de la plaza de toros El Bosque, surgieron voces a favor y en contra.

Stefany Gómez Murillo, concejal de Armenia, se refirió al respecto: “El circo teatro El Bosque fue incluido desde los primeros debates del plan de desarrollo de este gobierno, para que tuviera un recuperación estructural en pro del arte, la cultura, el deporte pero no para eventos que estuvieran alrededor de la muerte como las corridas de toros”.

La cabildante, que es animalista, aseveró que con la activación del escenario para otro tipo de eventos, que no sean taurinos, se dinamizará la economía del sector, ya que otras celebraciones se podrían hacer en cualquier momento del año y de manera más seguida, ya que una corrida de toros solo deja dinero para el municipio durante su temporada, que es una sola vez al año.

Aseveró: “Pensamos y queremos que la modificación sea total. Se levantarían los burladeros, toriles, presidencia, se adecuaría el ruedo para otras plataformas con el objetivo que el escenario sea para distintas actividades”.

Gentil Salcedo Osorio, integrante de la Asociación de Periodistas Taurinos de Colombia, Astauros, se refirió a la modificación del escenario: “La plaza de toros de Armenia fue inaugurada y meses después se dio la primera corrida de toros y si el alcalde pretende erradicar de allí las corridas de toros, estaría sumamente equivocado porque violaría la naturaleza para la cual se creó este escenario”.

Manifestó: “El burgomaestre no debería inventarse lo que ya está inventado, lo que sí debería hacer es seguir el ejemplo de otras ciudades en el país que tienen plaza de toros, como La Macarena en Medellín, que se modernizó para ser un centro de espectáculos para eventos deportivos, religiosos, culturales y artísticos, pero respetando su esencia taurina”.

El experto taurino asintió que la plaza podría albergar, como en Manizales y Cali, los conciertos de los cantantes más importantes del momento, exposiciones culturales y funciones deportivas, muestras equinas que permitirían un conjunto de funcionalidades de la plaza, que no solo dinamizarían la economía sino que también mantendrían la razón social para la que fue hecha, hasta el momento que llegue nuevamente la temporada.


Ley Antitaurina 

El presidente de la República, Juan Manuel Santos Calderón, a través del ministerio del Interior radicó en el Congreso el proyecto de ley 271 de 2017, que busca prohibir las corridas de toros, peleas de gallos, corralejas entre otras actividades que actúen contra el bienestar animal en la nación.

Esta iniciativa ya pasó a debate en la comisión séptima de la Cámara de Representantes, donde 11 congresistas estuvieron a favor y hubo cero votos en contra, hecho que hace pasar la primera prueba en la rama legislativa y que ahora seguirá en el Senado, donde podrá ser aprobado, para que luego del trámite pase a la  sanción presidencial o sea objetada.

Dayro Chica Arias, rejoneador o torero a caballo y empresario taurino, quien ha aportado a la fiesta brava en Armenia y propietario de la ganadería El Capiro de Sonsón en Antioquia, expresó: “Una sola ganadería se compone de más de mil cabezas y si pasa la ley, todas estas tendrían que ir al matadero, porque el costo de mantener la especie de lidia es muy alto y el dinero invertido en su crianza se tendría que recuperar, pero si se da para carne, los empresarios perderíamos más de mil millones de pesos”.

Argumentó que muchos de sus campesinos y vaqueros deberían ser despedidos, porque no podría seguir empleándolos ante la imposibilidad de tener el ingreso que una temporada taurina deja. “Las ganaderías en el país tendrían que buscar la manera de no perder dinero y con la exportación de los toros a Perú, Venezuela y México no es suficiente, así que considero que esa norma lo único que haría es atacar al animal y no protegerlo, es más lo llevaría hasta el punto de extinguirlo”.

Gonzalo Osorio Toro, presidente de la fundación Alma, Armenia Libre del Maltrato Animal, aportó su punto de vista al proyecto de ley y no ocultó su beneplácito por el hecho. “La iniciativa fue concertada por las organizaciones animalistas y el gobierno. Estamos en todo el país recogiendo firmas, pidiéndole a nuestros representantes en el Congreso que den un voto positivo. Hemos pedido apoyo a los tres congresistas que tenemos en el Quindío”.

Comentó que junto a la concejal animalista Stefany Gómez realizarán un foro donde el alcalde será invitado para que dé su punto de vista sobre la nueva plaza de toros. “Organizaremos un foro público para que el burgomaestre diga qué va a hacer con el escenario”.

Sobre la posible situación de desempleo que se podría dar en las zonas rurales y cascos urbanos del país, Osorio Toro aseveró: “Es un deber del Estado brindarle a sus ciudadanos oportunidades, esta gente que se mueve alrededor de las corridas tendría que buscar otras fuentes de ingresos, en época de crisis de 10 personas, 9 se ponen a llorar, la décima vive de venderle pañuelos a los que están llorando”.

 

Mil personas estarían afectadas con el cese de actividades taurinas

Sin eventos taurinos disminuyen las ventas de los comerciantes alrededor de la plaza.
 

Una temporada taurina en el país crea 35 mil empleos directos e indirectos entre vendedores de botas, carrieles, sombreros; a los administradores de parqueaderos les ingresa dinero al igual que a las agencias de viajes, restaurantes y bares que posteriormente pagan sus nóminas, también da ingresos a mozos de espadas, banderilleros, toreros, ganaderos, publicistas y los municipios reciben pagos de impuestos. En Armenia, cuando se ha hecho una función se han generado aproximadamente mil trabajos formales e informales y generado ingresos económicos para pequeños y grandes empresarios de la ciudad”, manifestó John Jairo Suaza, banderillero.

El hombre llamado ‘Chiricuto’, como es conocido en el mundo artístico, al igual que otras personas que laboran alrededor de una feria taurina hablaron de las pérdidas y las consecuencias que se generan no solo para ellos, sino para los comerciantes que viven de la tauromaquia. 

Como se publicó en el anterior informe, desde 2014 no se da un evento taurino en la plaza de toros El Bosque de la capital quindiana, y según Suaza, son tres años malos para miles de ciudadanos que han tenido afectaciones en su bolsillo por la falta de la actividad taurina.

LA CRÓNICA entrevistó a los distintos comerciantes que actúan en el parque El Bosque, y que se ven beneficiados alrededor de un espectáculo taurino.

Luis Antonio Loaiza, quien lleva con su puesto de empanadas más de 22 años, el cual está ubicado a pocos metros del lugar donde para muchos se generaban atrocidades a los animales, dijo: “Yo vendía cerca de 800 empanadas, 500 pasteles de carne y pollo, cerveza, chuzos, chorizos y diferentes productos durante una corrida de toros, lo que me dejaba cerca de un millón de pesos en una sola tarde”.

Expresó que desde que han cesado las actividades en la plaza de toros, su negocio ha perdido gran cantidad de dinero. “Siempre que veía que la temporada taurina se aproximaba a la ciudad, me preparaba con mi familia para conseguir toda la materia prima para generar el producto que iba a vender, sabiendo que recuperaba mi inversión y me quedaba algo más para otras responsabilidades financieras”.
 

Comerciantes del sector vendían en una sola tarde de corridas cerca de un millón de pesos, ahora esperan los proyectos de activación financiera de la alcaldía. 


Otro vendedor del sector es Javier Antonio Ruiz Cardona, quien asintió su posición a favor de la eliminación de las corridas, pero manifestó que como reemplazo se deben crear otros eventos que promuevan el desarrollo económico del sitio. “Me parece muy bien que dejen de matar a los toros y que se respete la vida animal, pero es importante que la administración municipal haga una especie de media torta como en Bogotá y genere otros eventos que nos ayuden”.

Ruiz Cardona aseveró que las utilidades que le ingresaban por cada una de las corridas le permitían ayudar a su familia y su negocio tenía la posibilidad de incrementar las ventas. “En el momento la venta de gaseosas, comida y otros productos ha disminuido de una manera bastante importante, necesitamos la ayuda del gobierno municipal”.

Según los comerciantes, la actual administración municipal no les ha hecho realidad la posibilidad de recuperar el ingreso que durante la temporada taurina se daba, además, consideran que las pérdidas financieras que han tenido durante los tres años, les ha dejado grandes consecuencias.


Consecuencias para campesinos

Campesinos y vaqueros dedicados a la crianza y mantenimiento de los toros se ven actualmente afectados por la inactividad taurina en el Quindío, ya que muchos de ellos han sido despedidos o ven en riesgo su posibilidad de seguir trabajando.

Es el caso de Gilberto Díaz Ruiz, vaquero, dedicado a proteger  y cuidar a los toros en la ganadería de Salento, en Cocora, quien manifestó: “No solo a mí sino a  muchas personas nos está afectado el hecho de que la economía al rededor de la tauromaquia esté parada, porque tengo entendido que los toros nacieron para eso y si no vuelven a realizar corridas, los patrones desistirán de la posibilidad de criar a los animales y despedirían a los que los cuidamos”.

El adulto mayor, de 65 años de edad, expresó su preocupación porque siempre ha trabajado al rededor de los toros. “Siete personas dependen de mí, de manera que, al que no le gusten los toros, pues que no los vea, a mí no me gusta el fútbol, no lo crítico, cada cual con sus gustos, pero que por favor no ataquen el sustento para los míos”.

 


Pérdidas y ganancias

Gentil Salcedo Osorio, integrante de la Asociación de Periodistas Taurinos de Colombia, Astauros, manifestó que una corrida de toros le permite tener un ingreso económico importante a la ciudad. “Por impuestos, mínimo entre 10 a 40 millones de pesos, un evento taurino le aporta a Armenia, es más, conozco de jornadas que han dado en ingresos hasta $100 millones a la capital quindiana”.

El experto taurino también asintió que las personas que no están directamente involucradas a Armenia y que se instalaban en cercanías de la plaza recibían buena cantidad de dinero. “Cerca de 50 vendedores ambulantes ganaban aproximadamente un millón de pesos y los vendedores formales ganaban entre dos a tres millones por jornada”.


Opinión de un defensor de los animales

Gonzalo Osorio Toro, presidente de la fundación Armenia Libre del Maltrato Animal, Alma, habló sobre lo positivo de la situación actual sin corridas en la ciudad.

Hemos logrado que en Armenia no haya corridas gracias a una lucha continua, obteniendo como beneficio que la plaza de toros deje de ser lo que era y esté proyectada para ser un centro cultural que potencializará y transversalizará la economía de todos en la capital quindiana”.

Aseveró: “Sabemos que se está generando un proyecto dinamizador financiero del sector en el gobierno municipal, que permitirá tener un mirador con un restaurante, un corredor de artesanos. Será un sitio de atracción turística siendo un polo de desarrollo cultural y urbano, partiendo de convertir la plaza de toros en un centro artístico donde se pueda observar eventos de vida y no de muerte, lo que aumentaría las ventas de los comerciantes del lugar”.
 

El ciudadano antitaurino expresó que todo el parque El Bosque será un motor para mitigar los niveles de desocupación. “Un centro de creación de empleo será el lugar, allí habrá profesores de música, danza y teatro.”


Expresó que el gobierno nacional deberá implementar una normativa que permita la estabilidad laboral de las personas que se verían afectadas, si los ganaderos decidieran despedirlos.


68 años de corridas, eventos culturales, artísticos y deportivos

Con 68 años de historia, más de tres mil toros toreados y todo un recuento cultural, la plaza de toros El Bosque de Armenia es hoy un espacio del que solo hay relatos y cifras que recordar. El sitio, que nació el 5 de diciembre de 1948, ha sido epicentro de grandes encuentros, con personajes destacados de talla nacional e internacional. 

Lo que en la actualidad son experiencias de aceptación y rechazo tejidas alrededor de la fiesta brava, fueron en un comienzo una celebración a la que las personas asistían sin prejuicios, donde las 9.500 localidades estaban con aforo total y no solo para ver al animal, sino para diferentes eventos artísticos. 

El club de Leones Armenia Monarca, desde el momento de su creación en 1945, le apostó a la construcción de un escenario cívico – cultural para la ciudad, que permitiera la presentación de artistas, deportistas y toreros.

El presidente de la organización durante esa época, Bernardo Naranjo Estrada, y el grupo de socios, generó el plan de construcción del Circo Teatro El Bosque, pero tuvo que ser aplazado porque a la entidad le fue otorgada la creación del aeropuerto El Edén.

En septiembre de 1947, con la ayuda de la comunidad cuyabra, que colaboró con ventas de empanadas y junto a los recursos del Estado, el puerto aeronáutico fue construido y un año después fue inaugurado el 14 de octubre de 1948, ante el presidente de Colombia, Mariano Ospina Pérez.

Meses después de haber terminado las obras del aeropuerto, el proyecto del espacio cultural en la capital quindiana fue retomado y a través de una asociación público privada, entre el club y el gobierno municipal de la ciudad, en ese entonces dirigido por el alcalde Bernardo Ochoa Garcés, la iniciativa del Circo Teatro El Bosque fue reanudada.
 

“Con el municipio se definió la construcción en el parque El Bosque, ya que este terreno le pertenece a la ciudad y se da el comodato para el inicio de las obras. Para la realización de este escenario se hicieron festivales, rifas, ventas de empanadas, se hacían espectáculos culturales en inmediaciones al terreno donde iba a estar la plaza y con ese dinero se pudo terminar el lugar”: Orlay Muñoz Marín, actual presidente del club de Leones Armenia Monarca.


Circo Teatro El Bosque creado a través de un comodato por el club de Leones Armenia Monarca y el alcalde Bernardo Ocho Garcés. El escenario desde su gestación hasta la actual época ha sido público.


Un documento obtenido por LA CRÓNICA permitió conocer cómo fue planificada la hoy llamada plaza de toros El Bosque.

El ingeniero civil Argemiro Escobar Ángel fue el encargado de construir el sitio, los planos fueron creados por el doctor Carlos González S. y las perspectivas además del escenario fueron proyectadas por el arquitecto Roberto Sicard C.

El terreno tuvo que ser modificado con el desmonte y limpieza general, además con la desviación de la cañada Sur, se generó la remoción de seis mil metros cúbicos de tierra para la conformación del redondel de 36 metros de diámetro y la gradería de 76 metros.

En el lado norte de la plaza se construyó un terraplén que permitió dar un cierre de herradura para conectar el área sur y ampliar la zona en la que irían los camerinos. Las graderías fueron enchapadas con ladrillo y cemento para que se garantizara la limpieza, lo cual generó así una primera capacidad de público de 12 mil personas sentadas.

El lugar se había proyectado para ser uno de los más grandes del país y el mejor del occidente colombiano.

Al fondo del circo teatro se elaboró un escenario techado de 30 metros de frente por 12 de fondo, donde se presentaban funciones teatrales, conciertos, conferencias, exposiciones artísticas y bailes, además en los camerinos de hombres y mujeres se diseñó un espacio para generar un bar y comedores.

Seguidamente en el sitio del telón se proyectó la posibilidad de instalar pantallas cinematográficas, ya que en la caseta o palco presidencial era fácil colocar el proyector.

Por último, debajo de las graderías estaban los toriles y la enfermería, además en el ruedo se había creado la posibilidad de instalar canchas de baloncesto, tenis y plataformas para otros deportes. 

En 1948 se inauguró la plaza, que de acuerdo con Gentil Salcedo, periodista taurino, no existen documentos históricos que señalen que la apertura se efectuó con una corrida, sin embargo sí hay registros que datan que en el año siguiente, 1949 se realizó una para las actividades aniversarias de la ciudad. 

Con la reina del carnaval de ese año, Carmelita Botero, el 13 de octubre se tuvo la primera corrida en la que participaron los matadores colombianos Édison Ortega y Fernando Herrera. Por norma, en las fiestas aniversarias y en diciembre se programaban los espectáculos taurinos. Es así como los primeros “¡olé!” del Circo Teatro El Bosque, como se llamó en un comienzo, datan de 1949, un año después de su inauguración y tres de que iniciara su construcción.
 


El Circo Teatro El Bosque fue visitado en 1950 por Mario Moreno Cantinflas, quien dio el paseíllo taurino, toreó varias vaquillas, además, este reconocido personaje humorístico dio su beneplácito al escenario y estuvo con Rogelio Patiño Sáenz, alcalde de ese año y Bernardo Mejía Barrientos uno de los hombres cívicos de la ciudad. 

En 1954 llegaría el primer evento cultural, con el concierto de la banda músico marcial El Empaste de España, que se volvió a presentar en 1968. De 1955 a 1970 había novilladas cada 15 o 20 días, para fomentar las corridas.

Los espectáculos artísticos de talla internacional se alternaban con los toreos. En los años 60 y 70, la compañía española de comedias Manuel Tesabatín visitaba la ciudad con su show. En 1965, artistas como Antonio Aguilar se presentaron en el escenario. Seguidamente, personajes como Óscar Golden, Claudia de Colombia, Helenita Vargas y Flor Silvestre irradiarían con sus voces la plaza. 
 


En 1974, la Lotería del Centenario de Armenia, bajo la administración del alcalde de esa época, Gustavo Moreno, transformó el Circo Teatro El Bosque a un escenario con el común denominador de sus características como taurinas, al demoler los camerinos para construir la cabina de periodistas y así se transformó a la plaza de toros El Bosque, como actualmente se conoce.

Durante esa temporada, el objetivo fue dar inicio a la Feria Milagro, que fue creada por el torero Joselillo de Colombia, que gestó no solamente este evento sino también un concurso a nivel nacional e internacional para la creación del paso doble de Armenia.

Feria Milagro fue la canción creada por Luis Moreno, cantada por Carlos González, que ganó la iniciativa y que después se consolidó a nivel mundial como el paso doble de la capital quindiana.

Así fue como empezó la época de oro de la tauromaquia en Armenia, cuando arribaban a la feria Milagro los mejores toreros del mundo, sumando 4 festejos en enero de los siguientes 16 años.

Es de resaltar, que a pesar de que se celebraron más de 500 corridas, los distintos eventos culturales, artísticos y deportivos no se suspendieron y fueron con la misma intensidad con la que se realizaban en años pasados.

En 1976, el burgomaestre César Augusto Gómez Jaramillo decidió hacer un ring de boxeo, donde él se enfrentó de manera amistosa y cómica al reconocido presentador  Fernando González Pacheco.

También con el pasar de los años se dio la oportunidad para que Carlos ‘El Gordo’ Benjumea toreara vaquillas, entre otros eventos artísticos y deportivos.

En 1989, con el objetivo de celebrar los 100 años de Armenia, Luis Fernando Ramírez Echeverry, quien era director de Fomento y Turismo de la capital quindiana, organizó varios eventos culturales en la plaza de toros, además de una corrida de toros, donde participaron los toreros Jairo Antonio Castro y Ober Gerlai ‘Gitanillo de América’.

10 años después, el 25 de enero, por el terremoto que sufrió la capital quindiana se destruyó su cerramiento externo, sin afectar su estructura.

Por esto fue remodelada en el 2000 por la fundación Conconcreto de Bogotá, que recibió dineros del Estado para derrumbar la parte externa del mencionado escenario y modificarla con un estilo Árabe Neomudéjar, con torreones y cerramiento en ladrillo a la vista, para después ser reinaugurada el 15 de octubre del año 2000, siendo aún José Porras la empresa.

El 10 de diciembre del mismo año 2000, Porras debió dejar la administración de dicho sitio taurino, quedando la ciudad huérfana de toros durante el año 2001. Por esa circunstancia y para no dejarla cerrada indefinidamente, los primos Gutiérrez, Jorge y Miguel, el primero propietario de la ganadería Dosgutiérrez y el segundo del hierro Ernesto Gutiérrez, constituyeron la Asociación Taurina del Café, Astocafé, y tomaron el lugar en arrendamiento por un periodo de cinco años, contados a partir de enero del año 2002.

Además de las corridas, en años posteriores se llevó a cabo la celebración del ‘Cumpleaños del Señor Jesucristo’, evento cristiano realizado por la Cruzada Estudiantil y Profesional de Colombia.

A comienzos de 2013, con un ‘cordón humano por la liberación animal’, las principales fundaciones protectoras de animales del Quindío protestaron en contra de la tauromaquia alrededor del parque El Bosque donde está ubicada la plaza de toros que fue escenario de una corrida de toros. En ese momento se presentó el torero Luis Bolívar y el rejoneador Pablo ‘Hermoso’ de Mendoza.

En octubre del año 2014 se llevó a cabo la última corrida de toros, donde se presentó nuevamente Luis Bolívar, como un de los más importantes toreros del país. Desde esa oportunidad hasta la época actual, la plaza de toros El Bosque no ha sido utilizada.

 


El escenario sufre por el paso del tiempo

Maleza, daños y moho, entre otros deterioros que deja el tiempo es el estado que presenta hoy en día la plaza de toros El Bosque de Armenia y que LA CRÓNICA evidenció en su visita al emblemático sitio de la ciudad.

Las baterías sanitarias y sus interiores se encuentran con averías en las paredes y grifos; algunas no tienen lámparas que permitan iluminar en las noches.

La madera que cubre el ruedo ha perdido en su gran parte la pintura, varias tablas que la componen están caídas y no tienen la estabilidad y fortaleza que en años pasados recibía las embestidas de los toros.

El sitio dedicado a la ubicación de los periodistas que transmitían las corridas, está con moho, maleza y el piso con algunos huecos.

En el ingreso a los toriles, sitio donde albergaban a los toros antes de ser sacados al ruedo, se evidenció que tiene las puertas dañadas. Las denominadas albercas, donde se les suministraba agua a los toros, tienen filtraciones. En esos espacios la naturaleza ha crecido y los portones a la entrada al ruedo no abren por completo.
 


El corredor que permitía el paso de los animales hasta el ruedo tiene caída la madera.

A su vez, el lugar donde se descargaban los animales, que pesaban entre 400 a 600 kilogramos, se encuentra lleno de maleza, escombros, que no permitiría el acceso de los toros a los espacios.

Sumado a lo anterior se pudo constatar que algunos de los burladeros que están con su madera caída, han perdido la pintura roja, no han sido recuperados de las últimas embestidas que se dieron en octubre del año 2014.
 

Uno de los sitios relevantes de la plaza de toros El Bosque era su capilla, donde reconocidos toreros como ‘Pepe’ Cáceres, Pablo ‘Hermoso’ de Mendoza, Luis Bolívar y César Rincón rezaron a la virgen de La Macarena, se convirtió en bodega, donde actualmente se guardan varios objetos que no son religiosos.


El piso del ruedo presenta desniveles, está lleno de pasto y de huecos y no presenta la cantidad de arena que distinguía el sitio.

Además las graderías tienen vegetación, están con huecos y la pintura que señalaba cada uno de los puestos se ha perdido.

Según vecinos del lugar, que es un patrimonio de la ciudad, por fuera de la estructura se ubican consumidores de estupefacientes, habitantes de calle que duermen sobre las diferentes entradas al escenario y sus paredes están pintadas con graffitis o mensajes alusivos a la prohibición de las corridas de toros.

Varios de los espacios que necesitan iluminación no cuentan con lámparas y bombillos.

Una de las características de las graderías es el mallado que divide los sectores de las mismas, pero hoy están sin pintura.

El rojo que había tenido las instalaciones ha perdido su intensidad, dejando un rojo pálido.

Algunos de los objetos que se encontraron fueron piedras, además de basura.

Alrededor de las instalaciones, el pasto ha crecido,  generando un mal estado a la vista de la plaza. El lugar, que ha recibido más de tres mil corridas y diferentes espectáculos artísticos, deportivos y culturales, se ha convertido en un espacio para albergar sanitarios dañados, que al parecer pertenecían a los baños.

La plaza aún cuenta con agua, pero sus grifos evidencian averías.

Las escaleras y el acceso a otros niveles del sitio se encuentran sin pintar, con las paredes deterioradas y con grietas.

La presidencia tiene el techo caído, varias de las columnas de madera están afectadas y los puestos donde se sentaban los encargados de indultar o dar la orden para que el torero matara  están llenos de pasto.

Insectos como zancudos y moscas, entre otros acompañaron el recorrido por las instalaciones.

La plaza de toros se debate hoy en una situación que podría quitar su razón de ser y pasar a convertirse en un escenario multipropósito, donde las instalaciones sean mejoradas y adecuadas para recibir recitales, funciones deportivas, presentaciones de artistas, entre otros.

 



David Salazar
LA CRÓNICA

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