Miércoles, 19 Dic,2018

La Salida / DIC 06 2018 / Hace 13 Dias

290 niños esperan por regalos en Navidad

María del Socorro Marín, desde su fundación Amor al Prójimo, espera recolectar un detalle para cada uno de los vinculados a la entidad, los cuales son de población vulnerable con enfermedades graves.

290 niños esperan por regalos en Navidad

María del Socorro Marín trabaja cada año para que los niños pasen una Navidad feliz.

María del Socorro Marín es la directora de la fundación Amor al Prójimo, una entidad que en el Quindío ayuda a niños con cáncer y demás patologías, que ahora en Navidad recoge regalos para cada uno de sus vinculados. Son 290 niños que esperan un detalle en estas fechas decembrinas y las directivas piden ayuda para que puedan cumplir sus sueños.

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¿Hace cuánto crearon la fundación Amor al Prójimo?

Hace 9 años empezamos la fundación y desde hace 8 años fue fundada y registrada como Amor al Prójimo.

¿Cuántos niños esperan por regalo esta Navidad?

Las fiestas navideñas las realizamos en familia, es un gozo muy grande ver que vienen con sus hermanitos, padres, abuelos y que no solamente ellos reciben regalos, sino los que tienen hermanos pequeños, porque son poblaciones muy vulnerables, por lo que no aceptamos que unos niños reciban y los otros tengan que mirar, que todos puedan gozar de estas fiestas, en este momento necesitamos 290 regalos para que ninguno se quede sin regalo.

¿Hace cuánto realizan la fiesta navideña?

Cuando empezamos con la fundación, la meta era cumplir sueños, mejorar la calidad de vida de los niños, no solamente los paliativos o terminales, sino con todos ellos. La Navidad es una fecha muy importante y nos propusimos dar regalos a cada uno de los integrantes de nuestra fundación y lo hemos logrado cada año, cada niño se merece lo mejor, no lo que sobra, así que nos esmeramos porque los regalos sean buenos.

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¿Qué servicios prestan en la entidad a los niños?

Ofrecemos un programa muy amplio de servicios con los niños, primero que todo, mejorando la calidad de vida de cada integrante y su familia. Tenemos servicio de sicología, trabajadora social, talleres de música y panadería, realizamos unos deliciosos panes artesanales, saludables e integrales, con los que recaudamos fondos. Queremos que esta fundación no solo les sirva para aprender cosas nuevas, sino que se sientan como en casa, acompañados y con alivio en su cuerpo y en su corazón estando acá con nosotros.

¿De qué tamaño es la población manejada?

En el momento tenemos 180 personas, dentro de ese grupo tenemos, pacientes oncológicos, niños con enfermedades huérfanas y otras patologías, además un equipo de 13 madres y otros niños huérfanos, el grupo es bastante grande.

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¿Por qué se interesaron en ayudar a niños con cáncer?

Hace unos años en una clínica oncológica conocí a la familia de Diego Fernando, un niño con cáncer de huesos. Su hermanita se acercó a nosotros pidiendo para un pasaje después de terminar la quimioterapia del niño. Mi familia y yo fuimos a verlo y decidimos llevarlos hasta la casa y descubrimos que vivían en un cambuche. Nos pusimos en la tarea de cambiar su vida, arreglar su casa, comprarles un televisor, una cama, además tenía un diagnóstico de tres meses de vida y duró año y medio más. Es increíble como los sueños y el amor de los demás pueden cambiar nuestro estado y salud. En medio del dolor, tuvimos satisfacción al ayudar a este niño tan necesitado, luego de eso empezó la labor, se unieron grandes amigos, familia y más personas. Ayudábamos en los municipios pero pronto nos dimos cuenta que no podíamos solos porque eran demasiadas personas por ayudar. Mi hijo me dio la idea de la fundación y el mismo escogió el nombre. Primero estuvimos ubicados en el centro comercial Bolívar, ellos nos brindaron un local donde funcionamos tres años.

Es una fundación familiar, ¿qué funciones tiene cada uno?

Desde el inicio fue una entidad familiar y hoy en día igual, cada uno de los servicios que prestamos está a cargo de una persona de la familia, todos le hemos puesto el corazón y cumplimos nuestros voluntariados con mucho amor. Igual es una labor que no hemos hecho solos, hay muchos grandes amigos y personas de buen corazón que nos ayudan con el arriendo, los servicios y con lo que necesitamos, son personas que al igual que nosotros no se han rendido y nos han apoyado siempre.

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¿Cuál es la importancia del acompañamiento que realizan a estas comunidades?

Nosotros apoyamos el arte mediante la música, algo que llena el corazón y el alma. La sinfónica de la fundación ha sido un refugio maravilloso, muchos de ellos se llevan los instrumentos para la casa o para la clínica a practicar, es una alegría enorme para estos niños, que aprenden a interpretar 3 o 4 instrumentos. La mayoría de las herramientas musicales nos las prestan, no son de nosotros.

¿Por qué es importante que las personas se unan a la causa?

En este momento tenemos pocos regalos, la invitación es para que aprendamos a compartir, no solo en Navidad, que nos demos cuenta que hay personas que en realidad necesitan nuestra ayuda y que cuando regalemos, demos lo mejor. Hay que dar sin esperar nada a cambio, espero que muchas personas se vinculen a este proceso, ayuden a los niños y que se interesen en todo el proceso que realizamos.


Carolina Marín
LA CRÓNICA


 


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