“Telecafé no es el Hollywood con el que muchos lo comparan. Telecafé no es el regional que muchos pretenden que sea. No es la industria majestuosa en la que muchos sueñan trabajar, pero sí hay algo seguro que es Telecafé: el punto blanco que muchos buscan para criticar.
¿Es bueno o malo que lo critiquen? Telecafé es un canal regional, una empresa comercial e industrial del Estado, del orden nacional, que se ha convertido en el blanco de algunos pero también en el hogar de muchos más.
No está mal criticar algo cuando las críticas sirven para construir y no para destruir. No está mal reconocer las críticas que sirven para crecer y no para dejarse llenar de veneno. Por eso, en el caso de Telecafé, es un reto recibir críticas que aporten al crecimiento del canal, que permitan trazar nuevas estrategias para mejorar o corregir falencias. Pero recibir críticas que se logran por no haber hecho “favores políticos” o que son comentarios malintencionados de personas que no conocen la esencia de la televisión regional y mucho menos conocen al canal.
La realidad de Telecafé
No es difícil reconocer que el canal debe mejorar muchísimo más y sobre todo que debe crecer y fortalecerse en términos de programación. No es una tarea compleja reconocer que Telecafé tiene sus pro y sus contra, y que presenta algunos problemas con su señal, con sus contenidos, y en algunos casos deficiencias en la imagen visual y gráfica de algunos programas.
Sin embargo, así como se reconocen las fallas, no se pueden olvidar los logros, los avances, el progreso que ha vivido el canal; esa evolución que se ha hecho tangible, y aún más, en los últimos dos años.
Hoy por hoy, el canal se ha hecho visible, ha generado confianza, ha hecho presencia en los tres departamentos, pero sin duda alguna, ha fortalecido su presencia en el Quindío, que era el departamento donde menos se veía y se sentía.
Hoy por hoy, cuenta con un gerente que en razón de lo que dicen: sí domina un lenguaje técnico, que es un trabajador más a la hora de hacer transmisiones, es un “obrero” que trabaja en su obra; algo de lo que caldenses, quindianos y risaraldenses se sienten orgullosos, por lo que la gente que opera en el canal se siente privilegiada, pues por primera vez en la historia, hay un gerente que más que conocer, domina el tema de la televisión.
Cuenta con un gerente que con argumentos expone el sentido crítico, técnico y pragmático de lo que es la televisión pública regional y lo que debería ser. Porque sí, es una abeja más tejiendo este panal, pero eso no le quita su papel de líder, de la cabeza visible, el hombre que coordina, administra y trabaja arduamente para gestionar. Porque detrás de ese hombre informal, de ese joven espontáneo pero algo tímido, hay un empresario, un gestor de proyectos, un conocedor de la producción y realización audiovisual, un ciudadano emprendedor capaz de gestionar recursos, que sabe cómo hacer inversiones, que busca liderar una empresa y estructurar un producto para luego mejorar su empaque, porque sabe que primero hay que mejorar el contenido para luego ofertarlo. Porque no es un don nadie, es un hombre con estudios, de buena familia, un compañero respetuoso que sabe cual es su papel, que tiene un sentido social, y una calidad y calidez humana inigualable; aunque no es el más famoso de los gerentes, ni el más reconocido publicitariamente hablando, tampoco el más acogido por los medios de comunicación, es un hombre que enseña y aprende en equipo.
Sabe dirigir sin atropellar a los trabajadores, gestiona recursos y proyectos sin ser el promotor de cosas “plásticas” y sin sentido. Coordina y es un líder sin ser autoritario ni petulante, y sabe trabajar en equipo, siendo un gerente amable, que se apasiona por su trabajo y que al hablar demuestra en el tono de su voz, en el volumen, y en la fuerza con que expresa las palabras, que sí sabe de televisión, que sí es un gerente.
Por esa razón en Telecafé los colaboradores se sienten orgullosos de hacer parte de este equipo, porque con su esfuerzo poco a poco, trabajando con cada uno de ellos ha logrado un canal regional con reconocimiento de marca, y esto no lo digo yo, no lo dice el gerente, no lo dice un artículo publicitario, lo dicen los estudios realizados por profesionales, como el que hizo en el 2009 la universidad de Manizales. Lo dice la participación de los televidentes en cada uno de los programas, con sus llamadas al aire, sus correos electrónicos, sus quejas, sugerencias y demás.
Telecafé se ha fortalecido en programación gracias a los recursos destinados por la Comisión Nacional de Televisión, Cntv, como lógicamente operan todos los regionales, y también gracias a la gente que invierte en el canal porque cree en él. Se ha fortalecido como empresa, porque al canal lo buscan para pautar, para cubrir los diferentes eventos de trascendencia para la región y el país.
Hoy por hoy, Telecafé es sin lugar a duda, la ventana a través de la que se muestra nuestra cultura, nuestra región.
Un canal con excelente dotación técnica y tecnológica, con equipos envidiables, que posee una infraestructura moderna, y un excelente recurso humano, porque en Telecafé se trabaja con amor, con orgullo y responsabilidad.
Porque este canal se rige por unas políticas claras, siguiendo el firme propósito de entretener, educar, formar e informar bajo el esquema de identidad regional.
Porque en Telecafé se trabaja en equipo y todos los colaboradores se preocupan por fortalecer los contenidos en lo posible, sin hacerle la “zancadilla” a los colegas, porque para esta empresa todos tenemos una oportunidad.
Telecafé es sin duda un canal regional que no se compara con RCN ni con Caracol, un canal con un principio de televisión completamente distinto a estos dos grandes medios nacionales. Un canal que ha crecido y que esa evolución se puede ver a ojo cerrado, pues es una evolución que se siente, se vive, se nota.
No se puede negar que Telecafé en el 2010 no tiene comparación al de hace seis años o más. Por más egoísta que se sea, o antipatía que se le tenga, hay que reconocer la propuesta audiovisual de hoy ha mejorado, se ha prestado especial atención a la inversión y la adquisición de equipos, se ha rodeado de talento. Asimismo el cambio se nota en sus sedes, sus set, sus contenidos y su producción.
Hoy es un orgullo mostrar a Telecafé, la mejora continua que se tiene, demostrar que sí hay programas nuevos, con contenidos interesantes y que por supuesto, marcan un buen raiting.
Es un orgullo decir que Telecafé se ha fortalecido como el canal de las transmisiones especiales, con producciones de alta factura, con reconocimientos otorgados por grandes de la televisión nacional. A Telecafé lo buscan las grandes empresas, hoy por hoy podemos asegurar que confían en el canal, porque ha demostrado ser un verdadero medio de comunicación.
Porque en definitiva sí se ha trabajado con empeño en seguir siendo la ‘Expresión de lo Nuestro’ y porque Telecafé si le importa a muchos”.