Sabado, 15 Dic,2018

Judiciales / DIC 28 2012 / Hace 5 Años

Asesinada esposa del extinto narcotraficante Iván Urdinola Grajales

Dentro de un vehículo sobre la vía entre Armenia y La Tebaida fue sicariada Lorena Henao Montoya, quien fuera la esposa del extinto narcotraficante del cartel del Norte del Valle, Iván Urdinola Grajales.
Asesinada esposa del extinto narcotraficante Iván Urdinola Grajales

El doble crimen se registró en la vía entre Armenia y La Tebaida.

Junto a la mujer de 44 años de edad fue asesinado un ciudadano identificado como Lucio Quintero Marín, quien conducía el automotor Renault Symbol color gris de placa CKH 818 de Cali en el que se movilizaban y quien de acuerdo con las informaciones oficiales correspondía a su actual compañero sentimental.

Una niña de 12 años de edad, sobrina del occiso, que los acompañaba fue alcanzada por un proyectil que le impactó en uno de sus brazos, pero por fortuna no revistió mayor gravedad, mientras que otro adolescente que también iba con ellos salió ileso.

El hecho de sangre se registró ayer en horas del mediodía cuando las víctimas salían del chalet San Jorge ubicado a unos 100 metros de la glorieta del Club Campestre.
El comandante de la Policía Nacional en el Quindío, coronel Luis Enrique Roa Merchán, señaló que estas personas se encontraban en el lugar junto a varios allegados desde el pasado 5 de este mes cuando llegaron para pasar allí la temporada de Navidad y Año Nuevo.

Expresó que si bien es lamentable esta situación, por fortuna la oportuna reacción de varios miembros de la institución adscritos a la Seccional de Investigación Criminal, Sijín, permitió que con el apoyo de la Red de Cooperantes se ubicara cerca de allí a dos de los implicados en el crimen.

“Estos delincuentes que viajaban a bordo de un vehículo Hyundai Accent blindado escaparon hacia el sector del el corregimiento El Caimo y cuando se vieron acorralados decidieron dejar el carro abandonado en el sector de la estación de servicio La Mia y corrieron por una cañada donde fueron interceptados y capturados”, relató el oficial.

Manifestó que de acuerdo con el relato de algunos testigos, los delincuentes serían cuatro en total y por eso aún son buscados los otros dos que escaparon en una motocicleta de alto cilindraje.

“Todo se registró cuando estas personas pretendían dirigirse al municipio de La Tebaida y fueron abordados por los sicarios que no les dieron tiempo a reaccionar”, agregó Roa Merchán.

Por la gravedad de las heridas en el lugar de los hechos pereció Quintero Marín, mientras que Henao Montoya fue traslada al hospital Pío X de La Tebaida donde igualmente dejó de existir.

Tras conocerse el caso al lugar arribaron varias unidades de la Policía y la Sijín que de inmediato desplegaron operativos por toda la zona para evitar que se fuera a presentar otra alteración del orden público y fue así como fueron aprehendidos otros dos hombres portando armas de fuego.

Lorena Henao Montoya había salido de prisión el 24 de mayo de 2011 cuando el Juez Segundo de Ejecución de Penas de Cúcuta le otorgó la libertad condicional.

La viuda de Urdinola Grajales había sido recapturada en enero del año pasado en el centro de Armenia, tras violar su detención domiciliaria en Bogotá, luego de haber sido sorprendida por el Ejército en 2007 en un centro comercial también de la capital quindiana en compañía de un extraditable de nacionalidad hondureña.
Henao Montoya había sido condenada a siete años y medio por los delitos de concierto para delinquir, testaferrato, fraude procesal y cohecho. Su primera detención fue en Panamá en el 2006.

Igualmente, la hija de Iván y Lorena, Emma Juliana Urdinola Henao, se encuentra privada de la libertad tras ser procesada como autora intelectual del homicidio del sindicalista Jairo Giraldo Rey, el 5 de noviembre del 2007 en el municipio de La Victoria, Valle del Cauca.

El extinto capo
El esposo de Lorena Henao, Iván Urdinola Grajales, llegó a ser uno de los capos más temidos del cartel del Norte del Valle. Se introdujo en el mundo del narcotráfico en la década de los 80 y desde entonces fue una figura reconocida, en especial, por su participación en la violencia que azotó esa región entre los años 80 y 90 y que dejó más de 300 muertos.

En extrañas circunstancias, Urdinola Grajales falleció en 2002 en la cárcel de Itagüí, donde cumplía una pena de 17 años. Aunque se dijo que había sido por un infarto, también se ha comentado que se pudo tratar de un envenenamiento.

Por lavar dinero para él fueron condenados tres miembros de la familia Grajales, propietarios de prósperos negocios en el Valle del Cauca y tras su muerte se atizó la guerra a muerte entre los jefes narcotraficantes Wílber Varela alias Jabón y Diego Montoya alias Don Diego.


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