Lunes, 10 Dic,2018

Armenia / AGO 14 2016 / Hace 2 Años

Así se hizo la Avenida 19 de Enero en Armenia

Considero que Armenia cambió notablemente con la adopción de la resolución 107 de julio 29 de 1969, “Por la cual se adoptan normas sobre estética urbana”, pues ella dispuso: “Artículo 1º. A partir de la notificación de la presente resolución los establecimientos comerciales ubicados en las carreras 16 y 17 entre calles 15 a 25 y en la calle 21 entre carreras 13 a 20 procederán a modificar la colocación de los anuncios o avisos, de tal manera que estos queden paralelos a la pared o muro que les sirve de apoyo”.

Así se hizo la Avenida 19 de Enero en Armenia

La avenida 19 de Enero se construyó en homenaje a la fecha de creación del departamento del Quindío, y para aliviar el paso de vehículos pesados por las principales vías de la ciudad, la 14 y la 15.

Para cumplir voluntariamente esta decisión administrativa se dio plazo de treinta días, y si los dueños de los establecimientos comerciales no lo hacían, la alcaldía lo haría por conducto de la secretaría de Obras y los Bomberos.

En esta labor colaboraron amplia y generosamente las dos empresas de avisos de neón existentes en la ciudad, después de que sus dueños dialogaron ampliamente con el alcalde antes de adoptar la medida.  Él les explicó la razón y finalidad de la resolución que se dictaría y ellos lo entendieron y prometieron acatarla cambiando los avisos que tenían contratados.

Esta decisión acabó con las vallas y avisos que ocupaban gran parte de la porción aérea de la  vía pública, y algunos se extendían más allá de la mitad de la misma,  frente al respectivo local. La ciudadanía se sorprendió cuando vio más amplias y con mayor  luminosidad las vías públicas. Esta es la más fuerte decisión contra la contaminación visual que recuerdo en Armenia.

Un viaje con el ministro

Un domingo me llamó Alberto a las 6 de la mañana y me solicitó que lo acompañara a Pereira, pues el entonces ministro de Obras Públicas, el vallecaucano Bernardo Garcés Córdoba, le había concedido una audiencia a las ocho de la mañana.

Visitamos al ministro en el Hotel Consota. Él manifestó que tenía pensado viajar a Cali por carretera, y Alberto le dijo inmediatamente: “Claro, señor ministro, por eso hemos venido, para acompañarlo siquiera hasta Sevilla, pues allí estará el alcalde de ese municipio que su señoría quiere visitar”. El ministro aceptó gustoso y se montó en nuestro vehículo. 

Durante el camino a Armenia, Alberto le contó al ministro su proyecto de abrir la avenida 19 de Enero como homenaje a la fecha de creación del departamento del Quindío, una forma para aliviar el paso de vehículos pesados por las principales vías de la ciudad, la 14 y la 15. El ministro se mostró muy interesado en la propuesta. 

Al llegar a la entrada de Armenia, Alberto se detuvo frente a los tanques de purificación de agua  y le mostró los terrenos por donde pasaría la avenida, comenzando por la entonces llamada avenida Cote Cote, en mínima parte construida. 

Una obra por valorización

El amplio parlamento de Alberto convenció al ministro y finalmente se concretó una propuesta:  que el ministerio construyera una calzada de esa avenida, a manera de carretera, y le cediera al municipio la posibilidad de cobrar la valorización por esa calzada, para construir con el producto del recaudo de ella la otra calzada y así lograr la avenida proyectada. 

El ministro le expresó al alcalde que esa era una propuesta sensata y viable, que contara con eso y lo invitó a Bogotá para suscribir los documentos del acuerdo. Aseguró así el municipio la avenida 19 de Enero.

Luego, para lograr el paso de esa avenida 19, en la calle 3ª, que estaba interrumpida por los entonces llamados “tugurios de la vía del ferrocarril”, Alberto me comisionó para que en mi carácter de secretario de Gobierno realizara las gestiones necesarias con los ocupantes de aquellos.  Y decía: “Si se presenta un problema de orden público es más fácil cambiar secretario de Gobierno que  alcalde”.   

La reubicación de los asentamientos 

Para reubicar a los habitantes de esos catorce tugurios nos apoyamos en el Instituto de Crédito Territorial, cuya gerencia en Armenia estaba en manos del ingeniero Jaime Correa Cardona, y logramos así disponer de unas viviendas en el barrio Santa Rita para los ocupantes que  debían desalojar. Oportunamente realizamos un censo de las casas y de los nombres de todos los ocupantes de cada una de ellas. 

Así se pudo concertar que cada una de las catorce familias conversaría individualmente con el secretario de Gobierno las condiciones de entrega de su casa.

Esto permitió excluir a quienes se decían ser propietarios de algunas de esas casas, aunque no residían en ellas. Se le dio el trato de poseedor de mejoras a quien estaba ocupando la respectiva casa.  

Se concertó la entrega de una casa en el barrio Santa Rita, con el pago por cuenta del municipio de las instalaciones de servicios públicos y el traslado en una volqueta, y además se les permitió que se llevaran para su nueva casa la madera que recuperaran al demoler su antigua vivienda. Cuando una casa se desbarataba, en seguida pasaba el buldozer y removía la tierra, despejando la vía. Esa operación se realizó en dos días.

 

Por César Hoyos Salazar
la crónica 


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net