Las capturas se dieron gracias a la colaboración de la comunidad y a la rápida reacción de la patrulla del sector que atendió el caso.
Los elementos producto del hurto fueron recuperados y devueltos a su propietario, mientras que los asaltantes quedaron a disposición de la respectiva autoridad competente para que les sea adelantado el debido proceso y respondan por sus acciones.
Incautación de cocaína
Dos operaciones internacionales con participación de la Policía Nacional de Colombia en coordinación con la DEA de Estados Unidos y autoridades antidrogas de Panamá y Honduras arrojaron como resultado la incautación de dos toneladas de cocaína, gracias a las actividades de control sobre las costas del Pacífico y Atlántico.
La primera fase de la operación denominada ‘Marlin’ se llevó a cabo en aguas internacionales frente a las costas de Honduras, al noreste de Panamá donde se logró, gracias a la información oportuna de las Unidades de Investigación Criminal Antinarcóticos, la interceptación de una lancha tipo go fast, en la cual se incautó una tonelada 531 kilos de clorhidrato de cocaína que era transportada por cuatro ciudadanos de nacionalidad hondureña, quienes fueron capturados gracias a la oportuna acción coordinada con guardacostas de Estados Unidos y la Fuerza Naval de Honduras.
La segunda fase, casi de manera simultánea, se llevó a cabo en aguas del Pacífico frente a las costas panameñas donde mediante información suministrada igualmente por investigadores antinarcóticos y de la armada, se logró iniciar una persecución marítima por parte de guardacostas de Estados Unidos que permitió la interceptación de otra lancha rápida, la cual debido a la presión de las autoridades fue abandonada en la selva cerca de Punta Caracol, lugar por donde se fugaron cuatro tripulantes, uno de los cuales fue capturado en forma inmediata por autoridades panameñas que apoyaron el seguimiento, los demás fueron capturados un día después hallando 760 kilos de cocaína pura.
De acuerdo con las actividades de inteligencia y recolección de pruebas que adelanta la Unidad de Investigación Criminal Antinarcóticos, esta droga pertenece a organizaciones de narcotraficantes que delinquen en el Chocó y la costa Atlántica colombiana, quienes mantienen nexos con organizaciones criminales en centroamérica.