Viernes, 20 Abr,2018

La Salida / ABR 16 2018 / Hace 4 Dias

Carlos Ariel, el liberador de las ‘palabras en cautiverio’

El gestor cultural del establecimiento penitenciario y carcelario habló sobre el proyecto a través del cual los internos pueden expresarse mediante la escritura. 

Carlos Ariel, el liberador de las ‘palabras en cautiverio’

Carlos Ariel Castro Gil es un licendiado en literatura de la universidad del Valle.

Carlos Ariel Castro Gil es el gestor cultural en el Establecimiento Penitenciario y Carcelario de Calarcá, desde hace 19 años por consejo de su abuela llegó a trabajar con los internos, que hoy ‘libera’ a través del arte. Este hombre, cuya profesión es licenciatura en literatura, pone al servicio de esta comunidad no su perfil académico, sino su proyecto de vida. 
 

¿Desde hace cuánto es gestor cultural?

Me inicié en la gestión cultural hace 19 años, con el propósito de concebir espacios pedagógico-culturales, para una población que perdió la libertad, más no el derecho de expresarse a través de la literatura y el lenguaje del arte.

¿Qué programas maneja?

El taller de literatura Humberto Jaramillo Ángel, nombre con el cual se reconoce y perpetúa la memoria literaria del notable escritor calarqueño, lo coordina la poeta, abogada y tallerista Lilián Zulima González. Se lleva a cabo en la granja del centro carcelario de Calarcá, con internos interesados en el maravilloso mundo de las palabras.

Asimismo, gracias a las charlas programadas por los organizadores del Encuentro Nacional de Escritores Luis Vidales, para los internos de los diferentes patios, se ha evidenciado una buena asistencia al evento, que se realiza en el penal cada año. 

Es así como se han desarrollado actividades especiales donde se vinculan al reconocido evento. Esta y otras actividades, son llevadas a cabo gracias a la colaboración del personal de guardia y directivos, que sin su mediación, no hubiera sido posible este trabajo.

¿Cómo llegó a trabajar en la cárcel?

Gracias a los consejos de mi abuela Carmen Rosa Herrera, dama rosada y frecuente visitante de los reclusos, que un buen día me convenció de que trabajara en la cárcel, argumentando que es una acción al servicio de una población vulnerable.

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¿Cómo ha sido la experiencia?

Muy provechosa. Porque se aprende a valorar la libertad, el amor y la familia, a través de los testimonios de las personas privadas de la libertad.

De las historias contadas en los relatos de los internos, ¿cuál lo ha conmovido más?

El relato que me conmovió más, fue 'Vida bandida o vida pendeja', escrito por Robert Lombana, publicado en el libro Calarcá literaria, palabras en cautiverio, edición patrocinada por la alcaldía municipal. En esta narración se vislumbra la rutina diaria en un patio de una cárcel. 

¿En qué otros proyectos trabaja actualmente?

En la edición de Calarcá literaria, plegado de poesía, que es un órgano cultural que representa a nuestra ciudad, dentro y fuera del departamento. Su principal objetivo es difundir lo mejor de la antigua y nueva poesía quindiana, al lado de textos de autores nacionales, latinoamericanos y de otras latitudes.

¿Qué le hace falta por hacer?

Sacar una antología poética de los mejores textos publicados en Calarcá literaria, palabras en cautiverio, que va por el número 29.


Lily Dayana Restrepo 
LA CRÓNICA


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