Durante su visita al Quindío, Murillo Sánchez habló con La Crónica del Quindío y dio cuenta del proceso que adelanta su entidad.
¿Colombia Humanitaria es un Forec inmenso?
Estamos atendiendo a través de Colombia Humanitaria 1.060 municipios, es la emergencia masiva más grande en Colombia, todos los días habían emergencias y se requerían recursos. En la época del Forec fueron 700 millones de dólares en la época y aquí son cerca de 6.000 millones de dólares los que se han invertido solo en atender las primeras dos fases de la tragedia.
¿Estos entes institucionales suelen ser blanco de críticas, es muy complicado contar con los recursos necesarios para atender calamidades como las del invierno?
Históricamente sí, realmente Colombia tiene temporada de lluvias que es un privilegio, pero nunca había sido afectado por un fenómeno como el de ‘La Niña’ que es una intensidad mayor del agua que cae, empezó en el 2010 y termina en abril de 2012, son dos años, es como una nube encima cayendo agua que está depositada en una tierra que ya no aguanta más como recipiente.
Lo primero que hizo el presidente Juan Manuel Santos fue tener la voluntad política para que aparecieran los recursos, fueron 5 billones 300 mil millones de pesos que nos dieron para atender la emergencia.
Para que todos sepan en qué consisten todas esas cifras: el presupuesto del ministerio de Defensa en tres años fue de siete billones de pesos y a nosotros nos dieron cinco billones de pesos en seis meses, pero se dice que se invierte más en la guerra.
En la época del Forec se realizaron 12 debates en el Congreso y aquí en 17 meses se han atendido 17 debates, eso forma parte también de esa crítica. Llevamos 50 informes de la Contraloría General de la Nación y llevamos apenas un año de funcionamiento y hemos tenido que atender a 800 personeros, ¿por qué?, porque las críticas es lo primero que uno debe tener, así como respuestas pedagógicas y mucha paciencia.
La crítica forma parte de lo que hemos tenido que aprender porque es una experiencia inédita, lo que aprendí del Forec fue maravilloso, pero hace un año en esta época estábamos con la junta directiva decidiendo cómo complementar la operación para atender a 1.060 alcaldes al tiempo.
El único sistema que en Colombia tiene una red montada se llaman los municipios y ahí se montó la operación más grande de descentralización y estos municipios son los que administran los recursos de Colombia Humanitaria.
¿Incluidas esas localidades que están apartadas?
Hay municipios en el Chocó que para ir hay que entrar por el Valle o Antioquia y viajar por ocho horas y otros en Cundinamarca a 3 horas de Bogotá con presupuesto libre de inversión anual de $10 millones y nosotros le dimos a ese alcalde $1.000 millones.
Esa capacidad de convertir ese recurso en obra rápida para mitigación pasó igual en 1.060 municipios.
¿Con mil millones de pesos se mitigan los problemas de una población de un municipio de 6 mil habitantes cuando son víctimas de una ola invernal tan dañina como la propiciada por ‘La Niña’?
Fueron mil millones de pesos que puse de ejemplo para que el alcalde tuviera para reparación de daños de manera rápida como talud, un puente o destrabar un jarillón, pero es para obras menores.
Hubo otro programa sobre recursos adicionales a este capital que tiene que ver con la ayuda humanitaria igual como en el Forec. Cuando hay crisis de este tipo hay que hacer dos cosas: Salvar vidas, por eso hoy Colombia debe estar orgullosa de la labor que se hace porque si bien es cierto que hubo crisis no hay hambruna ni epidemias y son dos millones 400 mil colombianos afectados.
El segundo punto es el alojamiento, cuando una familia pierde su vivienda, se le paga un arrendamiento, además se le repara su casa o se construye un albergue. Todo esto forma parte de una alianza que constituyó el presidente Santos denominada Colombia Humanitaria.
Muchos dicen que Colombia Humanitaria habla de mucho dinero, pero que esa plata no ha llegado en su totalidad que tal vez el 40% ha llegado hablando del Quindío, ¿es cierto?
Sí, y eso me permite explicarlo ante la crítica. Sobre la operación de esta empresa debemos decir que son 5 billones 300 mil millones de pesos presupuestados y se ha girado la mitad a contratistas seleccionados por gobernadores, alcaldes o ministerios, eso quiere decir que dos billones 500 mil millones de pesos forman parte hoy de los circuitos económicos regionales.
Por eso, entre septiembre y noviembre las estadísticas del Dane dijeron que Colombia creció el 7,7% por la ingeniería porque a través de esto empezó a generarse más de 4.000 obras por parte de gobernadores y alcaldes y 3.000 obras por los ministerios.
Ya se han terminado 1.142 y para el Quindío corresponden 53 que están en ejecución, si el promedio nacional de ejecución va por el 54%, dentro del Quindío está en el 43%.
Se están construyendo iniciativas adjudicadas por contratos por parte de gobiernos salientes de 25 vías que deben ser reparadas, al igual que 8 puentes, 16 taludes, una obra de acueducto, 2 equipos de maquinaria y un proyecto de aguas.
Entonces se giraron los recursos, cada gobernador y alcalde en este caso Quindío que fue cerca de 25 mil millones de pesos tuvieron que abrir una cuenta corriente ante una entidad llamada La Previsora y a esta cartera se giró la suma de 17 mil 400 millones de pesos. De eso hoy están girados $9.200 millones a los contratistas, ese es el 40% de la primera cuota. Lo que hicieron los gobernantes fue contratar al interventor, girar el 40%. De esta nueva gobernadora y alcaldes sigue el pago de la segunda cuota y liquidar para cumplirle a la comunidad con esas 53 obras.
Nosotros entregamos algunas de ellas la semana anterior, tuvimos talleres con los alcaldes para explicar balances y estuvimos con ellos todo un día. Hicimos estos porque dichas obras deben estar listas a más tardar en mayo.
Lo mismo ocurre con los ministerios, por ejemplo el de Educación contrató directamente la reparación de 14 colegios, aquí estuvo la entidad y explicaron cómo iban.
A raíz de lo que ha contado, estas personas que forman la junta de Colombia Humanitaria, ¿cómo han blindado estos dineros de los carruseles de la contratación?
Lo que uno aprende en estas cosas es cuando uno monta una operación de estas de envergadura nacional tiene que implementar a la vez un sistema de control antifraude que permita mandar un mensaje de que los que manejan recursos públicos se sientan observados.
La primera decisión consistió en que dentro de la junta directiva estuviera la contralora Sandra Morelli al igual que la procuraduría. Ellos analizaron las decisiones.
Ahora, como esto es una operación descentralizada, nos protegió otro hecho: Los decretos de la emergencia económica señalaban que nosotros no aprobábamos proyectos sino que hacíamos transferencias de recursos a estas entidades y en ese momento aprendimos del Forec que los recursos no entraban al presupuesto de los departamentos y municipios, sino que entran como contabilidad. Eso quiere decir que no tiene por qué tener vistos buenos y malos de concejales y diputados.
Al mismo tiempo mientras la contraloría observaba esto, nosotros montamos un sistema de seguimiento que significa visitar hasta seis veces cada una de las obras que se ejecutan, ya tengo el primer informe de las dos primeras visitas y me siento orgullo al decir que hoy no existe en Colombia un solo peso perdido o que se haya escapado un contratista con dinero.
¿Y lo que dijeron de algunos mandatarios de la costa Caribe?
Es un caso específico, porque en la ayuda humanitaria hicimos un modelo parecido al del Forec, le pedimos al gobernador escoger la mejor opción en su territorio que le administre los recursos de Colombia Humanitaria. En el caso de Bolívar eligió una caja de compensación, pero esta cuando maneja el proceso de licitación para pagar y entregar unos mercados la contralora comprobó que tuvo un incremento de costos injustificado por $2 millones y los hizo devolver.
Nosotros no hemos comprobado, eso lo han anunciado las autoridades y lo que ha hecho la procuraduría ha sido destituir al gobernante y es por el uso de donaciones para hacer campañas políticas.
Por supuesto hay más de 300 investigaciones que efectúa la procuraduría sobre denuncias que cuentan que han escuchado sobre malos manejos en la contratación. Pero no tenemos un caso concreto probado. Hoy en el Quindío no tenemos dato de pérdidas de recursos.
Desafortunadamente el Caribe tiene ese estigma de que todo se hace con unos sistemas típicos y por ello promovimos un compromiso ético e iremos este jueves a Cartagena a reiterar ese compromiso ético. Lo hacemos en todo el país con la finalidad de volver a reiterar que Colombia Humanitaria hace parte de la esperanza del país y no de la corrupción.
¿Cuánto falta por ejecutarse de lo presupuestado en 2010?
Faltan dos billones 600 mil millones de pesos, que es la caja porque lo demás está comprometido en contratos. Esa caja está lista en el ministerio de Hacienda que entregarán como llaman ellos una botella de suero en la medida que ellos requieran lo van girando.
¿Cuál es la suerte de los problemas, de la crisis y golpes a la economía rural a partir de 2012?
El gobierno no se quedó pensando cómo administrar la emergencia y reparación por ‘La Niña’ en dos años, Santos dijo lo que seguía para Colombia después de pasar esto crear una agenda adscrita a su despacho llamada Unidad Nacional de Gestión del Riesgo porque hay que actuar con responsabilidad y conocer los riesgos que puede tener uno y tener la mitigación de esas amenazas para poder actuar.
Colombia lo único que había tenido era una oficina que atendía emergencias crónicamente, por eso se contó esto para dedicarse al conocimiento de reducción del riesgo de atención a las emergencias y lo segundo que hizo fue tener recursos para financiar el daño que genera ‘La Niña’, hay un billón 300 mil millones más para financiar lo que usted acaba de citar y por supuesto capital para la parte humanitaria que consiste en un dinero que requiere un alcalde para contratar maquinaria o combustible.
¿Quién trabaja de la mano con Colombia Humanitaria para hacerle seguimiento al fenómeno y saber cómo estará esto en marzo?
Es el Ideam, que tuvo recursos nuestros para que pudieran tener otra vez reparados sus equipos. Es que antes trabajaban con muchachómetros, colocaban un muchacho en algún lado para ir midiendo el nivel de los ríos, porque se dañaron los equipos por ‘La Niña’, pero ya están de nuevo en funcionamiento.
Es que nos pudimos apoyar en el Ideam porque también tiene redes con el mundo entero en este caso con Estados Unidos y Europa y hacen proyecciones expertos permanentes y esa información que ellos interpretan se la brindan a Colombia y dice sobre la base de qué puede estar sucediendo y va advirtiendo que ‘La Niña’ está en un nivel que no es maduro como lo fue hace un año y calcula que se acaba el 30 de abril. Significa que el agua que cae es normal y no como hace años que fue 10 veces.
Por: Jorge Eliécer Orozco Dávila, director de La Crónica del Quindío