Aunque no tiene que ser tan trágico, sí existe la posibilidad real de que sufra de alguna condición médica que entorpezca considerablemente el funcionamiento de su organismo, y por esto no puede perder peso. Muchas personas pasan años frustradas, sintiéndose culpables porque no logran sus metas. Antes de tirar la toalla y resignarse a su destino, es importante que evalúe detalladamente las reacciones de su cuerpo, para identificar si realmente hay un problema con su metabolismo.
El secreto o mejor dicho la clave está en el metabolismo. Este se basa en un proceso de intercambio energético que mantiene al organismo con vida. Consume energía a través de los alimentos y esta energía es eliminada o quemada cuando se transforma en calor y movimiento.
Nuestro cuerpo quema sin cesar calorías incluso cuando está durmiendo. El organismo tiene la capacidad de quemar todo exceso de alimentos que pasen por el estómago, impidiendo que se transforme en tejido adiposo. En los últimos tiempos se ha elevado la utilización de regímenes dietéticos basados en muy pocas calorías, algunos llegan a menos de 600 calorías, casi son un ayuno, a sí que por supuesto que con esas cantidades se adelgaza rápidamente, pero el perjuicio para la salud es muy alto, ya que estos planes para adelgazar no proveen los requerimientos mínimos de nutrientes esenciales como vitaminas, minerales y proteínas. Por otra parte, ese descenso de peso es momentáneo, sólo bastará con que coma un poco de más, para que vuelva a aumentar de peso y quizás recupere los kilos de más. Esto es así por que estas dietas bajas en calorías no actúan sobre el metabolismo.
Los alimentos que comemos es uno de los factores más fuertes. La elección de estos en realidad varía según el estilo de vida. La mayoría son personas muy ocupadas y consumen comida rápida o chatarra. Esto lleva a una dieta poco saludable y aumenta la ingesta de calorías en comparación con aquellas comidas que son saludables. También al no consumir alimentos mantiene bajos los niveles de energía, disminuyendo su rendimiento, con menos energía en sus actividades, donde se vuelven más lentas y gastan menos calorías. Con estos conocimientos, usted debe ser consciente de estos factores, de manera que le será más fácil trabajar en sus objetivos de bajar de peso y así poder elegir un proceso idóneo y calificado para perder o subir de peso.
Algo importante en este espacio es que lamentablemente la mujer aumenta de peso más fácil y más rápido que los hombres, que es sobre todo debido a un el metabolismo más lento. Los hombres tienen más masa muscular y queman grasa a un ritmo más rápido que las mujeres. Por lo tanto, es importante que las mujeres realicen ejercicio regularmente con el fin de quemar calorías y aumentar sus tasas metabólicas. Las mujeres, sin embargo, tienen una clara ventaja frente a los hombres en el sentido de que, naturalmente, han sostenido más de resistencia cuando ejercen. Así que las mujeres que se dedican a mantener un programa de ejercicios aeróbicos queman más calorías de grasa que los hombres que hacen ejercicio extenuante en muy cortos períodos de tiempo.
Por: Carlos A. Ramírez
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