Sabado, 17 Nov,2018

Salud / OCT 06 2011 / Hace 7 Años

Consecuencias y beneficios en el embarazo

Durante el embarazo suceden cambios importantes de los sistemas músculo-esquelético, cardiovasculares, respiratorios, endocrinos y metabólicos, para mantener un funcionamiento normal y óptimo tanto de la embarazada como del feto.
Es reconocida la importancia de la actividad física en el ser humano para la conservación de un óptimo estado de la salud; la mujer embarazada no se excluye de estos beneficios. Los cambios normales dados por el embarazo, así como los ocurridos durante el ejercicio en esta fase tienen impacto en los diferentes sistemas del organismo.

Son muchos los autores que restringen el ejercicio y la práctica de actividad física durante esta etapa, pero por el contrario son otros los que creen que es aconsejable e incluso beneficioso durante este periodo. Es evidente que debido al estado físico y emocional que tienen este tipo de mujeres, debemos tener muy en cuenta el tipo de actividad que realizan, pero sobre todo la intensidad a la que se ven sometidas durante este proceso. El nivel de adaptación al ejercicio físico previo al embarazo, será un factor determinante en la tolerancia y posibilidades para manejar un buen proceso en esta etapa tan importante en la mujer.

Ocurren variaciones, por la producción de hormonas y por la ganancia de peso, que causan cambios en los ligamentos y en la movilidad articular, para mantener y coordinar el centro de gravedad de la gestante. Se mantiene un aumento progresivo de la lordosis lumbar y una rotación de la pelvis en el fémur, previniendo así que se vaya hacia adelante. Como el equilibrio se hace más difícil, principalmente al caminar, es necesario que su marcha sea de mayor base, con un paso más corto y más variado. Por ello, se aconseja un fortalecimiento de los músculos abdominales para controlar el grado de curvatura lumbar. Además realizar estiramientos de los músculos extensores del abdomen, alternado con relajación y contracción de los músculos erectores de la columna y flexores de la cadera.

A nivel emocional sin duda la preocupación por el parto, provoca el llamado stress de embarazo, responsable de partos prematuros y otras consecuencias. El ejercicio físico disipa tensiones y evita en gran medida este síntoma. En términos generales, los ejercicios deben ser suaves, sin saltos, sin giros bruscos y sin riesgo de caídas.

El plan debe contemplar aeróbicos, localizados, elongaciones, relajación y manejar una buena respiración puede ser con práctica del Pilates o yoga entre otras. Durante esta etapa se debe de aumentar el consumo de líquidos en especial el agua. El volumen de la sangre de la mujer aumenta considerablemente sobre el embarazo; beber al menos 8 vasos de agua al día puede ayudar a prevenir problemas habituales como la deshidratación o el estreñimiento.


Las mejoras y beneficios que proporciona el ejercicio en la mujer embarazada podemos mostrar:

*Ayuda a controlar el aumento de peso provocado por ese estado

*Prepara el organismo y la musculatura para el momento del parto

*Aumenta la capacidad de coordinación de la respiración.

*Disminución de la frecuencia respiratoria. Mejora el tono y el volumen muscular, retrasando alteraciones.

*Mejora la postura corporal.

*Mejora la resistencia al dolor durante el parto.

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