Lunes, 14 Oct,2019
Colombia / MAY 24 2015 / hace 4 años

El glifosato debe salir del mercado

En medio de una gran polémica, el gobierno nacional tomó la sana decisión de prohibir el uso del glifosato, dispersándolo desde el aire, en la lucha contra cultivos ilícitos.

El glifosato debe salir del mercado

Mientras un chorro de herbicida es esparcido por avionetas, la tierra se contamina, los cultivos se afectan y la población se enferma.

A pesar de las declaraciones fuera de tono del procurador quien llegó a decir que la medida tomada por el presidente Santos obedecía a exigencias de la guerrilla de las Farc y que hacía parte de las negociaciones de La Habana.

El glifosato es el ingrediente activo del herbicida Roundup de Monsanto y es el producto estrella de esa empresa, siendo el más usado  en el mundo. El gran negocio de la compañía está en su uso para sus cultivos transgénicos, extendiéndose su aplicación a otras siembras, además de su manejo en aquellos países, como Colombia, donde se cultivan las yerbas malditas.

La verdad es que el país se había tardado en dar ese paso, ya que desde hace varios años, estudios de científicos indicaban que el glifosato sí causa daños a la salud. La Open Earth Source -OES- organización no gubernamental, valiéndose de los estudios de un grupo de científicos e investigadores, en la década de 1990 señalaba que el herbicida  causa defectos de nacimiento.

También los daños incluyen alteraciones endocrinas, en el ADN, toxicidad reproductiva y en el desarrollo, neurotoxicidad y cáncer. El informe de la OES reveló que esa sustancia producía letalidad embrionaria y defectos de nacimiento en los animales de laboratorio, entre los que se incluía dilatación del corazón en los conejos a bajas dosis de glifosato.

 

Los científicos certifican los daños
Estudios más recientes realizados por Andrés Carrasco y sus colegas, muestran una relación entre el glifosato y el ácido retinoico, señalando un desarrollo embrionario anormal. Igualmente, un experimento realizado por el científico francés Giles-Eric Séralini y sus colegas en el año 2009, encontró que causaba la muerte de las células umbilicales; de las células embrionarias y de la placenta en solo 24 horas.

Los científicos de EE.UU. también se suman al cuestionamiento de esa sustancia. Un informe publicado recientemente por el científico Don Huber, profesor emérito de la universidad de Purdue, advirtió acerca de la aparición de un nuevo agente patógeno asociado a los cultivos transgénicos tolerantes al glifosato.

 Pero no solo lo científicos señalan los males que genera esta sustancia, también un gobierno local de Argentina indica en un documento que se ha triplicado el número de cánceres infantiles entre 2000 y 2009 y cuadriplicado el número de defectos de nacimiento en las zonas donde se utilizan agroquímicos.

A pesar de la amplia información que sobre los efectos negativos sobre la salud de humanos y animales produce el uso de esta sustancia, el país tuvo que esperar hasta que la Organización Mundial de la Salud, por fin, se  pronunciara en su contra.

 

Hay pruebas de que puede producir cáncer
La Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer – Iarc- (que depende de la OMS) estudió durante un año el efecto que varios insecticidas y herbicidas, entre ellos el glifosato, causan en la salud. Recientemente emitió un informe en el que señala: “Hay pruebas convincentes de que el glifosato puede causar cáncer en animales de laboratorio y hay pruebas limitadas de carcinogenicidad en humanos -linfoma no Hodgkin-. También causa daño en el ADN y en los cromosomas de las células humanas”.

La OMS había tenido una actitud irresponsable y dejó pasar varios años omitiendo las investigaciones  científicas y hasta hace poco venía calificando  el glifosato como “un producto que no ofrece peligro” y “no cancerígeno”. Por fin, el 20 de marzo sacó su informe que tituló: Iarc Monographs Volumen112: evaluation of five organophosphate insecticides and herbicides.

Este nuevo informe no ha gustado a los directivos de Monsanto y han rechazado el comunicado,   asegurando que contactarán con la OMS para “pedir explicaciones”, actitud que refleja la arrogancia de multinacionales, que no solo envenenan a la población con sus productos como el glifosato, sino que controlan la producción de alimentos, en particular los transgénicos.

Las multinacionales productoras de compuestos herbicidas, además de tener el comportamiento que acaba de mostrar Monsanto, manejan la amenaza, usan el desprestigio del científico y hasta se valen de políticos que defiendan sus intereses económicos. Eso le pasó a Andrés Carrasco.

 

La aspersión del herbicida afecta ecosistemas
Carrasco investigó los efectos del modelo sanitario argentino y difundió sus resultados, por lo que  ‘se le vino el mundo encima’. Amenazas anónimas, campañas de desprestigio mediáticas y presiones políticas fueron algunas de las consecuencias.  

El mencionado científico hace parte de la facultad de Medicina de la universidad de Buenos Aires, es profesor de embriología, investigador principal del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, así como director del Laboratorio de Embriología Molecular. Con treinta años de trabajo científico y académico, sus investigaciones confirmaron el efecto letal del glifosato en embriones,
El investigador así mismo dijo: “La aspersión del herbicida afecta ecosistemas, operando directa o indirectamente sobre insectos y otras especies animales cuando se ponen en contacto con el herbicida. O sea que además de células vegetales, también afectan organismos compuestos por células animales”.

Agregó: “Nuestros experimentos alertan que tanto el cóctel comercial como la droga pura en células animales generan alteraciones del desarrollo embrionario. Por lo tanto, el glifosato dentro de la célula embrionaria altera el funcionamiento celular, tal como sucede en las células vegetales de las malezas”.

 

Es más amplio el efecto negativo

Recalcó Andrés Carrasco: “(…) está probado que los herbicidas se trasladan por la acción del viento. Es una prueba de la realidad, incontrastable, el padecimiento de familias de campos linderos y de barrios cercanos a las fumigaciones. Por lo tanto, el glifosato puede atravesar barreras respiratorias y/o placentarias y entrar a las células embrionarias, incluso existen avances científicos en esa dirección, como también existen registros de glifosato y de sus posibles metabolitos presentes en mujeres embarazadas”.

El panorama negativo que se ve con el uso este químico, indica que las medidas que tomó el gobierno son pobres y que además de prohibirse la dispersión desde el aire contra los cultivos ilícitos, debe extenderse la medida en todo tipo de cultivo, ya que la salud de la población debe ser protegida.

Aunque su no uso es parcial, ese primer paso debe ser defendido por la sociedad colombiana y organizaciones no gubernamentales, para frenar las pretensiones del procurador Ordoñez que anuncia una pelea jurídica, como lo advirtió en estos días en la reunión del Consejo Nacional de Estupefacientes.

 

 

Por Diego Arias Serna
Presidente Fundación Semillero Científico EAM
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