Viernes, 16 Nov,2018

Armenia / MAR 21 2011 / Hace 7 Años

El ‘mal de amores’ puede terminar en depresión patológica

El cerebro engaña. Mantiene la ilusión del enamoramiento hasta por cuatro años con tal de que la especie se reproduzca y mantenga; al regresar a la realidad se puede sufrir una gran decepción.
El ‘mal de amores’ puede terminar en depresión patológica

Desahogar las frustaciones ayuda a pasar un mejor duelo amoroso.

Aunque en temas del amor no todo es tan fácil de explicar, el llamado ‘mal de amores o desilusión amorosa’ aqueja a toda persona que tras vivir un intenso enamoramiento sufre un desengaño que puede sumir a quien la padece en niveles de depresión patológicos al no resolver el duelo.

“La desilusión amorosa es algo difícil de definir porque cada quien vive el amor de diferente manera, por lo tanto cada quien vive la desilusión distinto. Depende mucho la razón de la desilusión, si fue por un rompimiento por infidelidad, o porque se hizo algo inesperado que sorprendió y desilusionó al otro”, explicó Lara Durand, psicoanalista.

Lo único cierto es que para vivir una ‘desilusión amorosa’ tuvo que existir esa ‘magia’ que el enamoramiento causa entre dos personas. Sensaciones que son similares a las que generan las adicciones.

La manera en que actúan algunas drogas es como actúa la pareja a nivel cerebral. Estas estimulan ese centro de placer y produce una especie de adicción. De la misma manera en que la gente se habitúa a tomar una droga por el placer que le produce, así se acondiciona a tratar de estar en contacto con el ser amado porque produce placer.

“Cuando esta persona desaparece sentimos la frustración porque no hay esa liberación de dopamina y esa sensación de placer que produce el estar en contacto con la persona amada”, explicó el especialista en ciencias biológicas.
La psicoanalista añadió que la desilusión no sólo se da con la pareja, sino con uno mismo y con el amor, La tarea es reconstituirse, vivir el duelo y superarlo.

“Nos desilusionamos de todo. Muchas veces le echamos la culpa al otro, pero habría que ver lo que hicimos para ocasionarlo o si formamos parte de eso otro que hizo la pareja. Mucha gente se desilusiona del amor, de tener una relación, es parte del proceso, es normal”, concluyó la especialista.

Sentimientos encontrados

La ilusión se rompió. Los mecanismos de la naturaleza para cegar aquello que no nos gustaba en la pareja concluyen. El enamoramiento entendido como una serie de respuestas instintivas y no racionales que forman parte de la atracción sexual puede transformarse en amor o simplemente terminar, con hondas heridas de por medio.

“Muchas veces, al principio hay mucho enojo, la tristeza a veces encubre el enojo, pero hay que sentirlo para poder superarlo. Sino se siente el enojo se dice que hay un duelo no resuelto. El secreto es que la persona logre enojarse, obviamente tratando de poner todo en palabras y no actuarlo, por ejemplo, si terminó la relación y ya salió el enojo, no va a servir de nada irle a gritar o emborracharse, eso sería actuarlo y la única persona perjudicada sería el enamorado”, explicó Durand, miembro de la sociedad Psicoanalítica de México.

Durante la desilusión se experimenta tristeza, enojo, coraje, odio, frustración, nostalgia. Los buenos recuerdos pueden producir un llanto interminable en quién lo vive o incluso considerar dejar atrás los problemas y volverlo a intentar. Las causas que rompieron el encanto generan otros sentimientos negativos igual de intensos que pueden terminar en depresión patológica lo ideal es retroalimentarse de todo lo malo que se vivió durante la relación.

Como en todo proceso de pérdida se vive un duelo. El primer paso es afrontar que algo se rompió y superar la negación.
“La única forma de superar estos sentimientos es viviéndolos y sintiéndolos. Sintiendo la tristeza de algunos recuerdos, y la felicidad de otros. No se puede controlar lo que se recuerda y mucho menos lo que se siente, muchas veces llega el recuerdo por algún olor, por algo que se come, por alguna situación y no hay de otra más que vivirlo y sentirlo y decir esto me recuerda a tal persona que ya no está, me hizo sentir triste, manejarlo y continuar”, dijo Durand.

El proceso es elaborar para no repetir. Al decirlo en voz alta poco a poco se es consciente de lo que pasó en la relación, expresar los sentimientos y comprenderlos.

Con la terapia o al hablarlo se cae en razón y se da cuenta de cosas que había hecho que quizá no había visto. Al hablarlo se puede llegar hasta a cambiar las conductas que dañan.

Sentimientos

- Odio.

- Tristeza.

- Enojo.

- Coraje.

- Frustación.

- Nostalgia.


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