Dolor osteomuscular generalizado y crónico, acompañado de fatiga, problemas gastrointestinales, sensación de hormigueo o entumecimiento en distintas partes del cuerpo y trastornos del sueño pueden ser señales de fibromialgia, una patología reumática bautizada como la “enfermedad invisible” porque muchas veces sus síntomas no se aprecian a primera vista.
El hecho de ser una enfermedad que produce alteraciones sensitivas y emocionales en áreas cerebrales que regulan las sensaciones y que, por lo tanto, dificulta a los que la sufren el desarrollo normal de sus actividades diarias a causa del exceso de dolor en el aparato locomotor, hace que en su abordaje se vean involucradas distintas especialidades médicas.
La unión de sus representantes ha logrado que el ‘Consenso interdisciplinar para el tratamiento de la fibromialgia’ que han elaborado conjuntamente sea un documento de gran valor, que se ha enfocado en individualizar las terapias lo máximo posible.
Hoy por hoy no existe ni un diagnóstico de certeza ni un tratamiento curativo para la fibromialgia, y los esfuerzos se centran, sobre todo, en mejorar la calidad de vida del paciente, por esto es fundamental hacer hincapié en enseñar a convivir con la enfermedad.
“Hemos de tener en cuenta que en el abordaje de la fibromialgia existe un pilar fundamental basado en el ejercicio físico, la rehabilitación y el pensamiento positivo hacia la enfermedad”, comenta Milena Gobbo de la Unidad de Investigación de la Sociedad Española de Reumatología.
Y agregó que hay que resaltar que ante esta patología no existe ni un diagnóstico de certeza ni un tratamiento curativo y lo que se intenta es paliar y mejorar la calidad de vida del paciente, “por eso creemos fundamental enseñar a convivir con la enfermedad”.
Aunque también es importante, la terapia farmacológica, queda en un segundo plano dependiendo de si en el paciente priman más la ansiedad y depresión, el control del dolor o su sensibilidad hacia él.
Es un trastorno no contagioso presente en aproximadamente entre el 3 y el 6 por ciento de las mujeres jóvenes, comúnmente entre los 20 y los 50 años de edad.
Aunque las causas aún no han sido bien aclaradas, se piensa que puede estar causada por estrés físico o mental, traumatismo físico, exposición excesiva a humedad o frío, sueño deficiente o padecer una enfermedad reumática. Muchos de los casos empiezan después de hechos puntuales, como infecciones víricas o bacterianas y accidentes de automóvil. También puede aparecer sin ningún factor predisponente.
Tratamiento
Farmacológico
Los medicamentos antiinflamatorios que se utilizan para tratar muchas afecciones reumáticas no son útiles para las personas con fibromialgia. Sin embargo, dosis moderadas de fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) o de analgésicos pueden aliviar parte del dolor.
No farmacológicos
Algunas de las opciones son masajes, ejercicios aeróbicos y ejercicios de estiramiento (yoga), acupuntura, masoterapia clínica, terapia ocupacional, terapia cognitiva y magterapia, soporte mag, reiki etc. Así también, suplementos alimenticios que aporten nutrientes celulares y liberen radicales libres del organismo pueden ayudar en gran manera con los dolores y combatir la enfermedad. Un suplemento alimenticio muy utilizado es el magnesio.