Domingo, 27 May,2018

La Salida / ENE 06 2018 / Hace 4 Meses

Jenny Milena Yusti Delgado, componer, regalo de la creación

La vida diaria es motivo de inspiración para la artista que heredó de su madre el amor por crear canciones.

 

Jenny Milena Yusti Delgado,  componer, regalo de la creación

Jenny Milena Yusti Delgado, representante legal de la Fundación Talento Cafetero, obtuvo el primer lugar en la categoría Obra Inédita Música Campesina, durante la realización del Concurso Voces del Campo, en el corregimiento de Barcelona. 

Es una talentosa compositora de música andina colombiana y aunque no cuenta con una formación en este oficio, posee las destrezas musicales adheridas al alma.

¿De dónde es oriunda y qué formación tiene? 

Nací en Sevilla y vivo desde pequeña en Armenia. Estudié en la Santa Teresa de Jesús. Soy tecnóloga en administración de empresas del Sena y me gradué de la universidad Antonio Nariño.

¿La razón de la afinidad por la música?

Es una inclinación que corre por mi sangre, mi madre escribía, pintaba y esculpía.

¿Qué fue lo que escribió primero?

No recuerdo, pero sí tengo presente la primera composición con la cual participé en un concurso. Fue un tema llamado ‘Mis padres se han vuelto viejos’, en honor a quienes me dieron la vida y tengo presente que eso sucedió a raíz de que mi madre tenía su salud muy deteriorada, a causa del paso de los años.

¿Qué la inspiró para la canción sobre el campo que fue premiada?

La verdad fue algo sorpresivo, pues yo había inscrito a mi hija para participar en la categoría vocal como intérprete y faltando unos días me enteré de que podía participar y me alentaron a tomar parte. 
He escrito varios temas, pero es la primera vez que creo una letra especialmente relacionada con el campo, para participar en un evento específico.

¿Cuál es el nombre del tema destacado?

Se llama ‘Nostalgia campesina’ y trata de una persona del campo que abandonó el país hace años y vive en el extranjero, un campesino que siente el permanente anhelo de volver a pasar sus días en una finca, rodeado de la vida con la naturaleza. Es un hombre que extraña mucho la tierra de Colombia.

¿Cómo creó la letra y la tonada?

En cuestión de minutos se me ocurrió la idea, no fue difícil pues es la manera como usualmente compongo. Lo redacto en mi mente y tarareo inicialmente, luego si me parece que está bien, lo grabo en el celular y posteriormente transcribo la letra.

¿Qué significa para usted este premio?

Una emoción grande. Es un talento que tengo, gracias a Dios y cuando lo descubrí lo saqué a la luz y me dediqué a escribir canciones. A la fecha, es el cuarto galardón que recibo, ya cuento con dos premios en Belén de Umbría donde se realiza el Concurso Nacional de Canción Estudiantil, uno en el Concurso Nacional de Villancicos de Santa Rosa de Cabal y este en el corregimiento de Calarcá. 

¿Desde hace cuánto tiempo compone?

Hace muchos años, comencé cuando estaba estudiado en el colegio y me di cuenta de la facilidad para componer canciones y cambiarles la letra a temas conocidos. Es una habilidad innata, la cual desarrollé desde muy niña, escribía trovas y canciones de diferentes temáticas. Era muy destacada en este arte.

¿Por qué razón no canta los temas que compone?

 Aunque me gusta mucho la música, creo que soy un cantante frustrada. No considero que tenga buena voz para interpretar. En el colegio y cuando estaba en el Sena ganaba concursos de canto, pero nunca tuve profesores o clases de técnica vocal. 

¿Cuáles son los motivos de inspiración para escribir? 

La realidad del momento. Si es Navidad surgen temas de villancicos; en materia de tecnología, viendo a los niños y su relación con los aparatos modernos aparecieron varias canciones, además de los hechos noticiosos que me impactan y también de la vida común y corriente.

¿Trabaja actualmente en algún proyecto ?

Desde Funtaca concentramos el esfuerzo en la organización del tercer Festival de Música Andina Colombiana Turpial Cafetero en su primera versión nacional. Las otras primeras fueron regionales, con la participación de Caldas, Risaralda y Quindío. La convocatoria sale en febrero y el evento se realizará en julio en Circasia.
Igualmente, se continúa la tarea con la Coral Voces de Ángeles, un grupo de niños campesinos, que el año pasado fue de 400, con quienes hacemos conciertos y presentaciones. 

¿Qué campos de acción tiene la Fundación Talento Cafetero?

Un programa de música para los abuelos con el que visitamos los hogares geriátricos de Armenia, les llevamos actividades musicales, ropa y alimentos. Otro con habitantes de calle del centro de Armenia en el que con parlantes y micrófonos, permitimos que canten, cuenten cuentos y troven. Está también la Escuela de Música Campesina y el Concurso de Música Andina Colombiana Turpial Cafetero, que permite participar a menores entre 7 y 17 años de edad, en las categorías infantil y juvenil.
La inscripción al evento musical se puede hacer a través del Facebook Concurso Turpial Cafetero en el que se encuentra el formulario para descargar y llenar requisitos. Así mismo, se cuenta con la fan page Fundación Talento Cafetero.

¿Tiene un mensaje para los niños y adultos a quienes les interesa el canto?

Invito en especial a los niños y jóvenes a quienes les gusta cantar que continúen adelante con sus sueños musicales, que no se dejen rendir y conozcan un poco más de la música andina colombiana que es hermosa.


Adriana Patricia Matiz R.
LA CRÓNICA


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net