Martes, 18 Sep,2018

Cultura / ENE 19 2014 / Hace 4 Años

La educación: Un tema de permanente actualidad

Un país que aspira tener la educación como el epicentro de donde emana las virtudes de la nación, tiene al maestro como la esencia del proceso de enseñanza.
La educación: Un tema de permanente actualidad

Escribir sobre educación tanto en Colombia como en cualquier otro país, es algo que podría hacerse todos los días y siempre decirse cosas nuevas, porque la educación es la estructura básica sobre la cual se edifica una sociedad y, por lo tanto, debe estar sujeta a mejoras pues la sociedad es cambiante y la economía de las naciones están, o deberían estar, en constante evolución; además los problemas por superar son también mutables.

En el informe del Banco Mundial –BM- de febrero de 2008 titulado “La calidad de la educación en Colombia: Un análisis y algunas opciones para un programa de política”, en uno de sus apartes dice que un creciente cuerpo de investigación asigna aun mayor importancia, para el crecimiento económico, a la calidad de la educación antes que a la cantidad de la misma.

En el mismo informe se resalta que un mejoramiento en las habilidades de matemática y ciencias tiene un impacto mucho mayor sobre el crecimiento económico que el logro de un aumento en la escolaridad.

La calidad es uno de los desafíos a superar, como lo destaca el BM: “Durante las dos últimas décadas, Colombia ha avanzado enormemente en el mejoramiento del acceso a la educación y ha realizado algunas mejoras en la eficiencia interna. Sin embargo, hay todavía mucho camino por recorrer cuando el país afronta retos como las bajas tasas de finalización en la educación secundaria, la desigualdad en el acceso y el logro y la baja calidad de la educación”.

La educación debe ser política de Estado

Con esta larga introducción es sano, ahora que se está iniciando un nuevo año escolar, plantear algunas ideas sobre los elementos a tener en cuenta si se quiere ubicar la educación en el pedestal que se merece en la sociedad. Y cuando se escribe sobre este tópico es recurrente acudir a la experiencia de Finlandia.

Aunque ya se ha escrito sobre el modelo educativo de ese país escandinavo, no está mal recordar algunos elementos que han servido de base para implementar un sistema educativo que muchos países quisieran emular.

Un primer elemento, de ese tipo de formación, es que se convirtió en una política de Estado, pues Finlandia es un país con escasos recursos en materia prima y en su momento el gobierno consideró que el factor humano era clave para el país. Allí está la riqueza de esta nación nórdica.

Un segundo elemento está en el alto valor que esa sociedad le concede a la educación, es decir, se forman vasos comunicantes entre la sociedad y el gobierno frente al reto educativo. Otro factor está en consonancia con el concepto de calidad y radica en la selección de los maestros.

Ser maestro no puede ser un asunto de empleo
A diferencia de muchos países, incluyendo el nuestro, en los que ser maestro, para un porcentaje significativo, es más una necesidad de emplearse que un verdadero compromiso con la profesión, en Finlandia, desde que inició su compromiso con la enseñanza hace ya varias décadas, ser maestro es un honor. Aunque va bien en los resultados académicos de los estudiantes, aun así han hecho reformas en la selección de sus docentes.

En 2007 introdujo un cambio en el proceso de selección que consistió en dos rondas: la primera nacional con un examen de escogencia múltiple, diseñado para evaluar conocimientos de aritmética, lenguaje y resolución de problemas. Quienes obtengan los puntajes más altos pasan a la segunda ronda para ser evaluados por la universidad en forma individual. Es decir, las universidades tienen la posibilidad de elegir solo a los aspirantes al magisterio más cualificados.

Además, al ofrecer buenos salarios al inicio, el sistema atrae a los candidatos más aptos a la profesión y aunque no reciben aumentos de importancia, los docentes no abdican del magisterio.

Pasi Sahlberg, profesor de la universidad de Helsinki, ratifica cómo la calidad de la educación empieza con la selección de los futuros docentes. Recientemente dijo que la docencia en Finlandia es una profesión tan deseada que en la primavera pasada recibió 2.300 solicitudes para el programa de maestros de educación primaria, cuando solo disponía de 120 plazas.

Esto de captar para el magisterio a los mejores alumnos no es solo de Finlandia; en Singapur y Corea del Sur, países que están en la cima en educación hacen lo mismo.


Por: Diego Arias Serna


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