Miércoles, 21 Nov,2018

General / FEB 21 2012 / Hace 6 Años

La etapa del embarazo genera miedos en las futuras madres

Se distinguen dos grupos de temores, los relacionados con la gestación y los particulares de cada gestante enfocados a la responsabilidad que trae un hijo.
La etapa del embarazo genera miedos en las futuras madres

Durante esta etapa las futuras madres solo piensan en lo que le pueda pasar al bebé y en las condiciones en que va a nacer.

El embarazo es un periodo muy especial en la vida de una mujer, y puede llegar a ser una etapa maravillosa, pero no por eso deja de ser difícil. En esta se presentan muchos cambios: no sólo se modifica el cuerpo sino también la parte emocional. Es claro que la gestación no es una enfermedad, pero hay que tener en cuenta que se darán muchos cambios que demandarán cuidados especiales para garantizar el bienestar tanto de la madre como del bebé.

“Generalmente el embarazo produce un cuadro de infinidad de sensaciones, provocando cambios constantes en el estado de ánimo debido a la incertidumbre que este estado trae consigo. Muchas mujeres generan una idea falsa de baja autoestima durante la formación del bebé, es decir creen que son feas, gordas, deformes y que ya no originan el mismo impacto físico que cuando no estaban embarazadas, es por esto que el padre del bebé debe construir un lazo fuerte de confianza con la futura mamá para que esta etapa sea lo más feliz posible”, explicó la sicóloga María Teresa Giraldo Gutiérrez.


Síntomas

Ganas frecuentes de llorar
Este es un síntoma extremadamente común en las mujeres embarazadas y tiene su explicación científica. La progesterona y los estrógenos son una de las causas más factibles de vivir estas emociones constantes durante el embarazo.
“Durante la gestación se desordenan una serie de hormonas y se generan un serie de sentimientos que hace llorar. Esto no significa que no se este disfrutando mucho del estado ni que no se sientan feliz por el bebé que está por llegar, simplemente hace parte de los diferentes cambios por los que se debe pasar antes de un hijo”, aseguró la especialista.
Si a estas emociones, se le suma los cambios físicos y los problemas como la fatiga, la acidez, sentirte pesada, etc todo junto ayuda a que el ánimo sea cambiante. Pueden sentirse muy feliz en un momento, y al instante siguiente romper en llanto, sin causas aparentes.


Miedos, intranquilidad y ansiedad
Es muy probable que al principio se sienta miedo al pensar en la posibilidad de perder al bebé o se tema sufrir los malestares que viven otras embarazadas.
“Estas sensaciones probablemente irán cambiando, y al final del embarazo las mujeres pueden angustiarse y atemorizarse de pensar en la idea de posibles complicaciones con pequeños inconvenientes durante el parto, en el nacimiento, en sus primeras horas, etc. Además si se es madre primeriza también pueden tener la fantasía de no poder llegar a ser buena madre, de cometer errores graves que no puedan solucionar. Todos estos son temores normales y muy frecuentes, es importante tenerlos en cuenta y buscar desahogarse con alguien que comprenda la situación que se está pasando”, indicó Giraldo Gutiérrez.


¿Cómo reconocer estos cambios?
Los cambios en el estado de ánimo son más frecuentes en las primeras 12 semanas de gestación, y luego disminuirán gradualmente; ya que se comenzará a adaptarse a estos, tanto en la parte interna como corporales; manejando de una mejor manera las preocupaciones. Es imprescindible no sentirse sola, y buscar ayuda y compañía.


Miedos

Alrededor de la salud del bebé
-Temor a que nazca con alguna anomalía.
-A que no nazca.
-A que su apariencia física no sea como ella lo imaginó durante su embarazo.

Alrededor de lo que le puede ocurrirle a ella
-Temor al parto.
-Tener que someterse a una cesárea.
-A los cambios físicos en el embarazo.
-A la episiotomía.
-A que se usen fórceps.
-A no poder desempeñar el rol de madre.


Consejos

1. Es muy importante reconocer y aceptar estos cambios en el estado de ánimo, ya que son completamente normales. Esto ayudará a que mejoren las relaciones, ya que se reconocerá que no se es la misma de siempre, y que la sensibilidad está potenciada.
“Es importante que las personas que rodean a la futura madre generan un ambiente sano lleno de amor, paciencia y sobre todo de tolerancia”, aseveró la sicóloga.

2. Evitar el estrés y la fatiga, que aumentarán los cambios de humor. Tratar de priorizar las cosas que se pueden hacer y las cosas que se puede realizar en un momento posterior.

3. Seguramente sentirán mayor necesidad de afecto y es importante poder expresar ese deseo de sentirse querida y acompañada. Así sufrirán menos molestias y les resultará más fácil cuidarse y cuidar al bebé.

4. Comentar las preocupaciones y miedos con la pareja, familia, amigas y grupos de embarazadas, esto generara la oportunidad de compartir sus emociones.

5. “Es clave asistir a grupos de otras embarazadas para compartir y manifestar lo que se siente y que solución se le va a dar a esta situación”, expresó María Teresa Giraldo.

6. Escuchar los consejos de otras madres, pero no dejar que se sumen preocupaciones que no necesitan en ese momento. Cabe recordar que cada mujer y cada embarazo son únicos y, por lo tanto se puede vivir esta etapa de muchas maneras diferentes

7. Son fundamentales los controles prenatales, ya que se sentirán apoyadas, escuchadas y tranquilas luego de escuchar el ginecólogo de confianza. Preguntar todo lo que se necesita saber, sacar las dudas que hará que se sientan mejor informándose acerca del embarazo.

8. Intentar dormir lo suficiente todos los días, esto ayudará a descansar tanto el cuerpo como la mente.

9. Alimentarse correctamente, de la forma más saludable que se pueda. Es bueno consultar a una nutricionista o al médico de confianza pidiéndole las indicaciones que ayudarán a estar fuerte y fortalecer también al bebé.

10. Puede ser beneficioso inscribirse en algún curso de preparación para el parto, porque conocerá a otras mamás, que viven situaciones similares e intercambiarlas puede ser muy útil para todas.
“Teniendo en cuenta estos consejos es bueno ponerlos en práctica, pero si se siente que no se puede controlar la situación, a pesar de que los cambios en el ánimo sean normales y esperables, es importante pedir ayuda para sobrellevar esta situación. Tener un hijo es un acto maravilloso y sin dudas cambiará la vida, por lo tanto es lógico y saludable que se necesite apoyo y contención, que se puede obtener en la pareja, amigos, familia o algún profesional de confianza”, concluyó la sicóloga.

COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net