En esta ocasión debieron ubicar las casetas donde se encontraban antes de que iniciara la construcción del mencionado edificio, sin embargo, el trasteo se convirtió en motivo de preocupación para los comerciantes, que en este momento se preguntan: ¿Quién les responderá por estos daños?
Francisco Javier Valencia, presidente de la junta directiva del pasaje cultural, aseguró que desde que se incendió el teatro Yanuba en 2008, los 16 socios de las librerías han venido cargando con una situación bastante compleja. “Aunque no nos oponemos al progreso de la ciudad, tenemos que defender nuestros intereses”, dijo.
Valencia sostuvo que cuando inició la obra del edificio, la constructora no tomó las medidas necesarias de protección para evitar que se dañara la carpa. “Enviamos solicitudes a la constructora, a planeación municipal, personería, a las curadurías correspondientes, y nunca obtuvimos respuesta, entonces nuestra carpa sirvió prácticamente de protección a la obra”, relató.
El representante de los libreros expuso que en varias reuniones que se llevaron a cabo con los desarrolladores del edificio y algunos representantes de la alcaldía, la constructora se comprometió con los 16 socios de las librerías para abrir el pasaje y a responder por todos los daños que se presentaran por causa de la obra. “Hasta el momento nos arreglaron menos de la mitad de la carpa y las canales de agua, pero aún quedan muchas dificultades por superar”, denunció.
Valencia indicó que aunque todos los compromisos han sido de palabra, los libreros siguen guardando la esperanza de que la constructora les responda por los daños con los seguros que deben tomar por ley.
Al respecto, Luis Fernando Márquez, director de la obra dijo que la constructora está cumpliendo con las solicitudes de los libreros, “que consisten en la reparación de una carpa que se dañó por efectos de la construcción, y volverlos a organizar otra vez contra la pared para ampliar el callejón de acceso para la venta de los libros”, y agregó: “Eso implicaba la reparación de una canal de recibimiento de aguas que había colindante, que ya se arregló, la postura de una carpa nueva, que ya se instaló, y la pavimentación del límite entre el edificio y los libreros que ya se hizo también”.
Igualmente, Márquez expresó que los daños denunciados por los libreros ya están reportados a la compañía de seguros con la cual la constructora tiene una póliza de responsabilidad civil extracontractual. “Yo parto del principio de la buena fe de que estas personas están diciendo la verdad, pero para que uno pueda reclamar una póliza de esas, la compañía tiene que constatar la veracidad del daño para pagar”.
Apertura del pasaje
Una de las mayores preocupaciones de los libreros es la reducción de las ventas por cuenta del cierre del pasaje Yanuba. “Hemos perdido cerca de $100 millones en los últimos tres años”, dijo Francisco Javier Valencia, representante de los comerciantes de la carpa.
Por su parte, Luis Fernando Márquez, ingeniero que dirige la obra del proyecto habitacional, dijo que el edificio se estará terminando en un periodo no mayor a mes y medio, y que esta misma semana se estaría habitando el paso por el pasaje Yanuba. “Estamos pendientes de que nos lleguen unas puertas de acceso al edificio para poder remover las lonas y habilitar el paso”, explicó.
El ciudadano opina
Claudia Milena Ortiz, vendedora de libros
Luego que iniciaron la construcción de este edificio, nos hicieron correr tres metros hacia adelante. En ese entonces los puestos se dañaron, se perdió mucha mercancía y los constructores no respondieron por nada. Nos solicitaron que volviéramos a corrernos, pero de nuevo se dañaron los puestos y la mercancía. La pregunta es: ¿Quién nos va a responder por todos los daños?
Gladys Valencia
Nos hemos visto afectados en muchos aspectos, aunque mi módulo no fue removido porque está al otro lado de la obra, las ventas se han reducido casi al 100% por la misma situación que viven los compañeros del frente, moviendo sus puestos de trabajo.
Marina Valencia
Estoy terriblemente afectada, la mercancía está dañada, igual que las vitrinas y los muebles, uno reclama pero nadie responde por nada.
Norberto Rodríguez García
Estamos demasiado afectados, llevamos tres o cuatro años perjudicados con la obra. Nos hacen desbaratar las casetas, se dañan y nos toca invertir más dinero para poderlas arreglar.
Por Juan Jiménez