Algunos de estos terrenos se encuentran sin el cerramiento pertinente que exige la ley y que también plantea el Plan de Ordenamiento Territorial, POT. Por ende se han convertido en focos de contaminación ambiental y de proliferación de plagas como zancudos y roedores, además de animales como alacranes y serpientes.
Esos lugares que han sido dejados al libre albedrío de los indigentes, emiten de manera constante olores insoportables, esto, considerando que los habitantes de la calle los utilizan como espacios para realizar sus necesidades fisiológicas y en donde aprovechan para seleccionar los residuos sólidos reciclables, dejando allí la basura que no les sirve.
Según varios ciudadanos con los que habló La Crónica del Quindío, la solución más acertada para dicha situación, es poner en marcha el Comparendo Ambiental, que no se ejecuta, dada la pasividad de las autoridades.
Terrenos más relevantes
Lotes como el de la calle 26 con carrera 13, en donde antes del terremoto quedaba el edificio Calles de Sevilla, el de la carrera 16 con calle 25, cerca al parque Cafetero y el de la calle 15 con carrera 20, en pleno centro, hoy en día son guarida para delincuentes e indigentes que ingresan a dichos espacios solo a consumir o a comprar sustancias alucinógenas, como el caso del último lote aquí relacionado.
El lote de la calle 11 con carrera 23E, en el barrio Granada, ha sido un botadero de escombros y animales muertos, allí aunque la comunidad aledaña ha realizado innumerables peticiones ante las autoridades para que tomen cartas en el asunto, y al no ver soluciones efectivas, se han apersonado de la situación, por lo que para evitar que la problemática siga en aumento, han creado un parqueadero como medida de mitigación.