Lunes, 21 Oct,2019
Ciencia y Tecnología / DIC 24 2018 / hace 9 meses

Marketing digital para millennials

Tan importante resulta asumir el compromiso que plantea el marketing digital para los mayores de 40 años de edad como para los millennials.

Marketing digital para millennials

Los jóvenes se desenvuelven como pez en el agua cuando manipulan móviles, computadoras o tabletas.

Se hallan entre los 22 y los 36 años de edad y frente a lo que significa internet, están llamados a dominar el espectro y a ser protagonistas de fenómenos crecientes como el comercio desde la posición de consumo, pero también desde la construcción dinámica de escenarios de ventas. Sin embargo, este reto va más allá de saber manejar los recursos digitales.

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Los jóvenes, dueños de una vitalidad extraordinaria y un conocimiento casi innato del ámbito virtual, se desenvuelven como pez en el agua cuando manipulan móviles, computadoras o tabletas. Pareciera que su ADN estuviera conectado con esa poderosa red de comunicaciones que pasó de los códigos y los lenguajes de programación a la transformación del estilo de vida de personas de todas las edades, estratos, credos y color.

Como lo escribí en mi artículo anterior, tan importante resulta asumir el compromiso que plantea el marketing digital para los mayores de 40 años de edad como para los millennials, herederos de un proceso que se debe ejecutar con estructura y precisión.
 

Planificar para acertar

La planificación es un camino espinoso que en muchas ocasiones por desconocimiento, improvisación o celeridad se trata de evitar. Llegar a los hechos parece más pertinente y la práctica se impone por encima de la estructura base que debe empezar con el papel y el lápiz para luego convertirse en una herramienta contundente de ventas, si ese fuera el objetivo.

Si en el mercadeo convencional era ya imperativa la planificación a partir de conceptos fijados después de los años sesenta, en internet es más explícito crear este componente, no solo por la competencia sin límites que ahora existe, sino por la oportunidad de ser diferentes donde todos parecen iguales.

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En ese orden de ideas, fijar un objetivo, efectuar un análisis interno y externo del negocio, crear unas estrategias, apalancarse en unos medios, en este caso llamados recursos digitales, aplicar los conceptos teóricos con precisión, medir los resultados, entre otros, será la justa medida de un proceso que avanzará por un camino seguro y de buenos resultados.
 

No solo se trata de lo digital

Detrás de todo lo que es internet existe una industria poderosa de tecnología hecha para suplir muchas necesidades humanas. Hemos sido seducidos por las redes sociales, tenemos a nuestra disposición miles de páginas webs y blogs, poseemos herramientas para aprender a hacer infinidad de tareas, contenidos universales, aplicaciones prácticas y sorprendentes.

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Así mismo, los jóvenes conquistan procesos de formación que tienen el propósito de prepararlos para afrontar los desafíos de la nueva era de la tecnología, con tantos senderos, diría que aún con la nebulosa de quien descubrió un tesoro y aún no sabe qué hacer con él. 

Alrededor de internet surgen cada día piezas sorprendentes y funcionales que alimentan un entorno en constante crecimiento, el sistema evoluciona a velocidades insospechadas y la aceptación social estimula un fenómeno que encuentra cómo reproducirse.
 

Ejemplos de la evolución

La red social Facebook era una cuando se creó en 2004 y en menos de 14 años ha evolucionado muchas veces a través de actualizaciones en donde las personas encuentran cada vez nuevas cosas qué hacer. Sin embargo, Facebook live no hubiera sido posible nunca, si la conectividad no hubiese alcanzado un nivel de calidad como el que tiene ahora.

En ese mismo sentido, Instagram, dueño ahora de la atención de mayor número de jóvenes, no hubiera conquistado a sus seguidores sin las aplicaciones sugestivas que les permite realizar acciones interactivas de todo su gusto.

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Los datos, que resultan claves para las empresas y que son acumulados en los famosos CRM, no hubieran transitado a procesos relacionados con inteligencia de negocios, para convertirse en una herramienta de mayor determinación en la toma de decisiones.

Las tarjetas NFC, usadas, por ejemplo, por los bancos para evitar incluso que hagamos compras, sin siquiera sacar la tarjeta de crédito o débito, se crearon para facilitar el uso de los servicios financieros. Sin duda, en poco tiempo el plástico será remplazado por esta pieza.
 

El principio de las cosas

Todos hemos estado equivocados cuando nos apresuramos a crear un portal web, un blog, una aplicación e incluso a abrir un perfil en una red social, sin un propósito definido.

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El éxito de estas creaciones no solo se centra en la tecnología que se usa para hacerlas, en el uso de plataformas, en los lenguajes de programación y en la conectividad. La verdadera esencia se halla en las tareas que se implementan para que sean productivas, de lo contrario morirán en el intento. Es decir, una página web sin estrategias SEO y SEM no tendrá visitas, por lo tanto no será útil para el negocio. Cualquier intención huérfana no sobrevivirá.
 

Claves del proceso

  • Definir un objetivo medible y cuantificable que permita identificar la eficiencia y la eficacia de las acciones implementadas.
  • Conocer el entorno
  • Conocer la competencia y saber cómo actúa.
  • Tener conocimiento de las fortalezas del negocio y también de sus debilidades. No se puede ofrecer algo que no es posible cumplir.
  • La identificación de las ventajas competitivas. Mostrarse diferente en internet llama la atención de nuestros clientes.
  • Preparar el terreno para disponer de contenido permanente que permita atraer. Este punto es fundamental como factor de enganche, de enamoramiento, de cazar y cautivar clientes.
  • Dedicar un espacio para medir el impacto de las acciones. En digital, este es un punto clave para seguir avanzando en las estrategias o para adaptarlas a nuevos objetivos.


Carlos Eduardo Alzate Ortiz (Twitter, LinkedIn)
Magíster en marketing digital y comercio electrónico
Especial para LA CRÓNICA


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