Lunes, 20 May,2019
En profundidad / MAY 12 2019 / hace 1 semana

Me encontré en la vida con… José Jaramillo Vallejo. Parte final

Dotado de valores personales superiores y una destacada fortaleza moral, con el trabajo y sus tareas cotidianas, cimentó además su vocación de servicio social y comunitario hasta el final de sus días.

Me encontré en la vida con…  José Jaramillo Vallejo. Parte final

Como decíamos en la primera parte de esta crónica, Don José había permanecido varios meses en Chile con su familia, viajó de Santiago a Buenos Aires y buena parte de Argentina, observó en detalle la vieja París suramericana y la pampa inmensa y regresó a su casa. (En contexto: Me encontré en la vida con… José Jaramillo Vallejo)

No todo fue color de rosa: a una enfermedad atendida de urgencia en Rochester Estados Unidos de la cual salió airoso, siguió una situación familiar dolorosa, que narra con sus propias palabras: “La pena se ha enseñado en mí con intensidad despiadada. En nueve años me ha arrebatado los tres seres más caros al corazón: Mi esposa y mis dos hijos varones. Si el dolor depura puedo decir que estoy libre de escoria. La última puñalada que me asestó la muerte solo cuenta cinco meses. Guillermo mi único varón, veinte y siete agostos, mi compañero para todas partes, amigo más que hijo…”.

Cuatro años antes en un accidente de automóvil había muerto su hijo Alfonso. Se recuerda la tristeza que vivió ante el fallecimiento de Doloritas, su primera esposa; en su memoria su hija Doloritas lleva su nombre como bello homenaje a su memoria.
 


Don José rodeado de su esposa Ana Luisa y sus hijas Clara Luz y Doloritas.


Dirigente cívico por excelencia

Dotado de valores personales superiores y una destacada fortaleza moral, con el trabajo y sus tareas cotidianas, cimentó además su vocación de servicio social y comunitario hasta el final de sus días; entre algunas de sus obras más significativas debo señalar la donación del lote donde funciona la iglesia de la Sagrada Familia en el Barrio Granada y el lote y la casa donde funcionan las señoras de la Caridad; ayudo con fervor en la fundación de la diócesis de Armenia y con un grupo de personas se interesó en apropiar las cosas necesarias para la instalación del primer obispo; colaboró con otros ciudadanos en la localización  en Armenia del Batallón Cisneros; fue clave para que se asentaran en la ciudad  las monjas dominicas que fundaron el egregio colegio del Rosario y así mismo las monjas veladoras. Puso su mayor empeño en la protección de la joven con la bella edificación que tiempo más tarde ocupó la universidad de Humboldt, hasta la fecha.

Había escrito de la donación al municipio de Armenia del parque el Bosque, que tiempo más tarde el inquieto líder social y periodista Eladio Arredondo, ya fallecido, en una carta al alcalde de la época, había solicitado que se llamara José Jaramillo Vallejo, sin éxito hasta ahora. 

Lea también: Me encontré en la vida con… Alberto Gutiérrez Jaramillo

Capítulo especial merece su entusiasmo y apoyo constante a los carnavales de la capital quindiana que eran un acontecimiento especial, de amplia cobertura social; el fervor que José y su comparsa le imprimían al carnaval, hizo posible que con los dineros recolectados, comprara el lote donde hoy funciona el hospital de zona San Juan de Dios. No fue ajeno a la construcción y en Armenia levantó el bello edificio que llevó su nombre por años en la calle 19 con carrera 17; en Bogotá un elegante edificio de 12 pisos que denominó El Arco, en memoria de su hacienda emblemática que conserva su familia con inmenso orgullo. De esas bellas tierras aledañas, donó el terreno en donde se encuentre el aeropuerto El Edén.


Club Campestre

Con un puñado de ciudadanos fundó  y fue el primer presidente  del reconocido Club,  el 22 de marzo de 1937: Gabriel Villa Álvarez, Enrique Ocampo, Enrique Coral Velasco, Eladio Gomina B, Joaquín Estrada Monsalve, Lino Jaramillo J., Alberto Jaramillo Jaramillo, Octavio Hernández, Manuel Vargas Cano, Bernardo Naranjo.


Una vida, una obra

De los múltiples analistas de su libro, que en mi sentir constituye una joya bibliográfica e histórica, destaco autorizados comentarios.

Gonzalo Canal Ramírez notable editor, escritor y librero escribió sobre Jaramillo Vallejo: “Es un auténtico agricultor, un auténtico ganadero del Quindío que ha sido capaz de escribir auténticamente un libro, porque la autenticidad es el signo distintivo de su persona, formada en la alianza perfecta de brega y amor entre el hombre y la tierra…” —pág 5—. 

Vea también: Me encontré en la vida con… Luis Eduardo Jaramillo Mejía

Por su parte, el reconocido dirigente liberal y amigo personal Braulio Botero Londoño señaló: “Yo creo que su libro puede figurar entre los brillantes cantos que se hayan hecho al Quindío. Ninguno como usted ha mostrado con más sobriedad y elocuencia la belleza de esa parcela privilegiada y magnífica, y ninguno ha puesto los dedos sobre la llaga, con mayor desenfado que el tuyo…” —pág 165—. 

El jurista, historiador y escritor Horacio Gómez Aristizábal, en publicación reciente, señaló: “José Jaramillo Vallejo como tantos valores del pretérito, vivieron en función de avanzar y colocar a la patria chica entre las sobresalientes de la comunidad. Este luchador formó un hogar ejemplar y en todos los ámbitos irradió luz, riqueza y convivencia… Su indomable espíritu no se dejó jamás doblegar por la adversidad”. 

En relación con su paso por la personería, el brillante jurista César Hoyos Salazar acotó: “Hasta el decreto 1333 de 1986 los personeros tenían la representación legal de los municipios y celebraban todos los contratos , incluidos los trabajadores del municipio”.


Discurso ante el presidente Valencia

Los agricultores y la sociedad de la época en el 75 aniversario de la ciudad, comisionó a José para pronunciar discurso ante el presidente de la paz; anexo una muestra de su elocuencia, vertida  de su propio libro: “Coinciden mis imprecaciones al cielo con el mandato de los campesinos. Ellos me han dicho, Don José, usted que se sienta en la mesa con el Presidente dígale, en nuestro nombre, que estamos muy reconocidos con su obra y que diariamente damos gracias al cielo de que haya podido extirpar ese monstruo que quería devorarnos…acabar con la violencia es economizar vidas a nuestros hermanos, ya sea niños, hombres o viejos, vidas que pueden ser una promesa para la patria…”—pág 201—.

Lea también: Me encontré en la vida con… Alberto Jaramillo Botero

Amado por sus coterráneos, condecorado por las entidades cívicas en 2000 como personaje del año, José Jaramillo Vallejo fue un personaje singular superior a su tiempo; uno de los más importantes patricios de nuestra historia, valioso en su vida y en su obra, su familia fue el centro de su quehacer, igual con el profundo amor por su primera esposa Doloritas, hijos y demás familiares como por su segunda señora Ana Luisa, sus hijas maravillosas y sus descendencias.

Con el tiempo brilla en el horizonte la figura distinguida de este gran ciudadano que vivió entregado al trabajo y al servicio cívico; brillante en los negocios, cultivó su vena lírica y su inteligencia gracias a la fina educación recibida en la adolescencia; en silencio fue casi hasta su muerte ,un anónimo mecenas de su ciudad y de sus gentes más desvalidas. Un ser humano elegante, viajero y conocedor, amante de la tierra y de los suyos; con emoción y alegría finalizo esta crónica sobre un personaje singular y atrayente, el símbolo del coraje vestido de humanidad e inteligencia; como decía el poeta Rafael Alberti: ¡En mi mano mi sombrero, que buen caballero era!

1) Jaramillo Vallejo, José. 1970. El Reloj de los Recuerdos. La Patria —pág 131—
2) Gómez Aristizábal, Horacio.2019. Publicación Academia Hispanoamericana.

 

Gabriel Echeverri González
LA CRÓNICA


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net