El documento dado a conocer a la mandataria incluye estrategias como la inserción de la política pública en el Plan de Desarrollo Municipal, un régimen legal de competencias, la creación de una defensoría destinada exclusivamente al tema, la caracterización y diagnóstico de las ventas informales, el proceso de concertación con interlocutores válidos, planes de reubicación temporal, la firma de pactos ciudadanos, una ofensiva contra el contrabando y la ilegalidad y la aplicación de actuaciones jurídicas que permitan el restablecimiento del espacio público como áreas de tránsito vehicular y peatonal.
Para Rodrigo Estrada Reveiz, presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Armenia, la iniciativa coincidiría con la posición que la institución ha tomado tradicionalmente frente a este tema.
“Es un planteamiento que se da, insistiendo en tener una política clara de espacio público con reglas de juego claras para todos los actores relacionados: los vendedores ambulantes, la Policía, la secretaría de Gobierno, los gremios, los empresarios y los compradores. La finalidad primordial del documento es definir aspectos como cuántos vendedores ambulantes pueden estar en una cuadra, de qué sectores y cómo disponer de la basura que se genere. Sabemos que Armenia no es Suiza y que este fenómeno no va a desaparecer, pero necesitamos que se le ponga orden a la actividad”, manifestó.
El dirigente explicó que en esta definición de cómo deben operar las ventas ambulantes se plantearían pautas como la prohibición de que se sitúen al frente de las vitrinas de los establecimientos comerciales ni en las esquinas, así como el área que podrían ocupar para no entorpecer el tránsito.
“De alguna manera se podría llegar a zonificar las zonas de la ciudad. En este propósito Planeación municipal se encuentra adelantando un estudio sobre la carga máxima que puede tener el centro en materia de ventas callejeras, lo que arrojaría un diagnóstico sobre el cual construir la política. Pero además habrá que trabajar fuertemente en la cultura ciudadana, porque el transeúnte o el conductor quienes incentivan el fenómeno comprándole a estos vendedores”, explicó.
Otra estrategia que llama la atención es la concerniente a la figura de la defensoría del Espacio Público, que por no tener más objetivos que la defensa del mismo podría lograr mejores resultados que la secretaría de Gobierno municipal.
“Creemos que si el espacio público se llega a organizar podrían funcionar en casetas negocios de venta de cacharro, flores, frutas, periódicos o café, que le dan a la ciudad un dinamismo y un atractivo. Desde la Cámara de Comercio de Armenia tenemos una buena relación con los vendedores públicos porque no estamos en contra de ellos. Lo que queremos tratar es el desorden que existe y que este se puede resolver teniendo claras las opciones de reubicación. Es un propósito que a ellos mismos les interesa lograr y que nos lo han manifestado porque la ciudad no puede con más oferta”.
Estrada Reveiz incluso va más allá y plantea la ubicación de zonas azules de parqueo, que podrían ser vigilados por los mismos comerciantes que operen en esa cuadra, para así no atentar en contra de las familias que derivan su sustento de la informalidad.
Por: Andrés Felipe Mejía Álvarez