Domingo, 17 Feb,2019
En profundidad / FEB 03 2019 / Hace 13 Dias

¿Para qué sirve la Cumbre de Davos?

“El foro es como si instaláramos tumbonas en el puente del Titanic mientras la humanidad se hunde”: Kumi Naidoo, secretario general de Amnistía Internacional, refiriéndose a su utilidad.

¿Para qué sirve la Cumbre de Davos?

El mundo debe caminar no hacia la acumulación de riqueza, sino teniendo como norte la justicia social, la solidaridad y la paz, en un ambiente sano y de protección a los recursos naturales.

Klaus Martin Schwab, economista y empresario alemán quien nació el 30 de marzo de 1938, se ha destacado en el mundo por ser fundador y presidente ejecutivo del Foro Económico Mundial, FEM, y con sus casi 81 años es ejemplo por su persistente actividad en un poblado suizo donde se analizan los problemas de la humanidad. 

Davos es un pequeño pueblo donde desde el 22 al 25 de enero de este año, Schwab logró congregar a la aristocracia de la política, la nobleza de los empresarios y banqueros, las ONG y otras organizaciones sociales. Fueron más de 3.000 participantes de 110 países, 65 jefes de Estado, el secretario de la ONU y la presidente del Fondo Monetario Internacional, FMI.

Donald Trump no quiso asistir, tal vez, porque en la cumbre se planteó el problema de la contaminación y la desigualdad social y está muy preocupado en la construcción del muro de la vergüenza. Tampoco asistieron Theresa May, primera ministra del Reino Unido, angustiada por concretar lo del Brexit y Emmanuel Macrón, presidente de Francia, afectado por el protagonismo de los “chalecos amarillos” que reflejan los problemas sociales del país de “la igualdad, la libertad y fraternidad”, tres palabras que escasamente son historia.        

Rodeados de nieve, pero en salones con buena temperatura, los participantes tuvieron un ‘ambiente’ en el que se ‘respiró’ como lema: “Comprometidos con mejorar el estado del mundo”. ¿Pero qué se debe corregir?  Las conferencias gravitaron alrededor de temas como salvar nuestro planeta, el surgimiento de nacionalismos y la polarización de la sociedad y las guerras, al igual que el efecto de la cuarta revolución industrial.
 

Schwab, ideólogo del FEM

Esta cumbre que viene desarrollándose prácticamente desde 1971, cuando Schwab fundó European Mangement Forum y que en poco tiempo pasó a llamarse FEM para la cooperación público-privado, ha tenido como atractivo congregar a los dirigentes políticos, empresarios y líderes sociales con el propósito de compartir la visión de la marcha de la sociedad, detectar sus dificultades y plantear soluciones que poco han servido, porque los problemas de hoy han surgido de la acumulación de dificultades no resueltas en décadas anteriores.  

El cambio climático, la contaminación del planeta y la pérdida de hábitat que están amenazando el sustento y el bienestar humano, así como nuestro entorno natural, fueron temas planteados en el foro. En su intervención Schwab expresó, entre otras cosas: “El cambio climático —probablemente el mayor desafío existencial de la humanidad— exige una acción urgente a nivel mundial. (…) el FEM mostrará con demasiada claridad, las crisis ambientales, especialmente la imposibilidad de abordar el cambio climático, se encuentran entre los riesgos más probables y de mayor impacto que enfrenta el mundo en la próxima década”. 

Agregó: “Sin duda, 2018 registró niveles récord de costos debido a los fenómenos climáticos extremos. En 2018, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático —Intergovernmental Panel on Climate Change, IPCC— centró mucho más su atención a la crisis. Su Informe especial sobre los impactos de un calentamiento global de 1,5 °C, publicado en octubre de 2018, afirma que solo tenemos doce años para actuar si queremos evitar el peligroso cambio climático”.

Aseveró también: “La ciencia nunca ha sido tan clara en su preocupación por los riesgos del cambio climático y la presión a la que se somete a nuestros océanos y otros ecosistemas vitales, incluidos los bosques tropicales y las fuentes de agua dulce. Sin embargo, nuestra respuesta al derretimiento de los glaciares es increíble. Si bien cada vez existen más soluciones, especialmente en el sector de la energía, todavía no hay ningún movimiento en la acción global acorde con el desafío”.
 

El cambio climático avanza más rápido que nosotros

“Nuestra casa está en llamas. No quiero su esperanza, quiero que sientan pánico”. señaló Greta Thunberg, la adolescente sueca de 16 años cuya movilización contra el cambio climático atrae a jóvenes de todo el planeta. Su discurso agitó a un auditorio de hombres de negocios y líderes políticos en el último día del foro. De igual manera, António Guterres, secretario General de la Organización de Naciones Unidas, ONU, expresó: “El cambio climático va más rápido que nosotros, estamos perdiendo la carrera y podría ser una tragedia para el planeta”. Hizo un llamado a actuar a la élite política y económica mundial para hacer más por la Tierra.

Sobre los problemas de las guerras, Guterres manifestó: “En el mundo actual, en el que persisten los conflictos, es más difícil para Naciones Unidas y para la comunidad internacional prevenir guerras y crisis”. Anotó: “Vivimos en un mundo peligroso, en el que vemos la proliferación de nuevos conflictos, antiguos conflictos que parecen no acabarse nunca, conflictos que están más y más interrelacionados, más ligados a un nuevo terrorismo global”.

Más adelante señaló: “En muchos lugares hay conflictos internos, asimétricos y con terribles violaciones del Derecho Humanitario Internacional y de los derechos humanos, como resultado de la fragilidad de Estados, instituciones y sociedades”. También expresó con claridad que en un mundo en el que no hay claridad sobre las relaciones de poderes y en el que la imprevisibilidad y la impunidad tienden a proliferar, es muy difícil para la comunidad internacional prevenir crisis y resolverlas con prontitud. 

“El aumento de la población, la migración, la inseguridad alimentaria y la escasez de agua, están cada vez más entrelazados y generan más conflictos”, agregó. Dejó claro que en las guerras de hoy nadie gana. “En este contexto está claro que necesitamos una intensificación de la diplomacia en pro de la paz”. Enfatizó que una de las funciones clave del secretario general de la ONU es implicarse personalmente procurando crear las condiciones para que al menos algunos conflictos puedan ser resueltos.
 

En las guerras nadie gana, todos pierden 

Guterres consideró que hay que convencer a las partes en conflicto y a los países con influencia sobre ellas que “las guerras de hoy son guerras que nadie gana y en las que todos pierden.

No solo causan terribles sufrimientos, sino también son una amenaza para la estabilidad regional. En todo este contexto, una clara prioridad para la organización y la comunidad internacional debe ser la prevención, pero no únicamente de conflictos, sino también de desastres naturales y de otras formas de amenazas”. 

A su juicio, “la prevención no puede quedar reducida a alguna acción diplomática, sino que tiene que tener un enfoque integral y eso implica para organizaciones como la ONU sumar los tres pilares: la paz y seguridad, el desarrollo sostenible y los derechos humanos. Además, se debe reconocer que la mejor prevención de conflictos y otros impactos negativos en la sociedad es la sostenibilidad y el desarrollo incluyente”.

Abogó por movilizar tanto a los gobiernos como a la sociedad civil y al sector empresarial con el propósito de formar una nueva alianza para transformar el Acuerdo de París y los Objetivos de Desarrollo Sostenible en áreas de acción y para ayudar a prevenir conflictos y otros dramas.

Pese a lo dicho por Guterres, todavía hay líderes políticos y supuestas personalidades de un país que, como Colombia, tan permeada por los enfrentamientos armados, siguen azuzando los enfrentamientos armados y sueñan con exterminar a quienes piensan diferente.
 

La desigualdad, cada vez mayor

Otro tema tratado en el foro de Davos fue el problema de la desigualdad que hay en la sociedad. En ese sentido, la ONG Oxfam expuso con voz crítica: “26 multimillonarios poseen más dinero que los 3.800 millones de personas más pobres del planeta. Las desigualdades —concluye su diagnóstico— están “descontroladas”. Su denuncia se suma a la del año pasado, en la que usó la consigna billionaires, first, para enfatizar los beneficios a las clases altas de la administración Trump.

Dicha ONG estuvo en consonancia con un reciente estudio del banco de inversión UBS y PwC que establece un censo de 2.158 ultraricos quienes poseen una riqueza personal superior a 1.000 millones de dólares. Un selecto grupo que ‘luce’ un valor patrimonial conjunto de 8,9 billones de dólares. Más que las economías de Japón y Alemania —tercera y cuarta del mundo— juntas o casi la riqueza de sus cuatro seguidoras: Reino Unido, India, Francia y Brasil. 

La desigualdad, además de generar exclusiones desata violencia. Las diferencias económicas entre países producen asimetrías en el progreso social. Así lo resalta Ángel Ubide en la entrevista concedida a Víctor Zainz y publicada el 27 de enero pasado, en el periódico El País de España. Es un español que reside en EE.UU. desde hace dos décadas y ha trabajado con el FMI y en varias firmas de Wall Street, además investigó en el Peterson Institute for International. Economics. Actualmente dirige el hedge fund Citasdel. En el diálogo con Zainz afirmó que los países desiguales crecen menos a largo plazo.

Estuvo en Madrid donde presentó su libro: La paradoja del riesgo, en el que critica la falta de arrojo de gobiernos y bancos centrales a la hora de estimular el crecimiento y evitar nuevas crisis. “Desigualdad social y entre países se realimentan y fomentan conflictos sociales”, concluyó. 

 

La cuarta revolución industrial cambiará todo

El tema central del FEM giró en torno de la cuarta revolución industrial, 4RI. ¿Pero de qué se trata? Nos lo dice Schwab en su libro publicado en 2016, con el título del tema central: “Estamos al borde de una revolución tecnológica que modificará fundamentalmente la forma en que vivimos, trabajamos y nos relacionamos. En su escala, alcance y complejidad, la transformación será distinta a cualquier cosa que el género humano haya experimentado antes”.

La revolución vendrá por parte de la ingeniería genética, las neurotecnologías, la afinidad de tecnologías digitales, físicas y biológicas, la inteligencia artificial, los robots integrados en sistemas ciberfísicos, además de la ciencia de materiales, almacenamiento de energía, computación cuántica, etc. Ya está ocurriendo y a toda velocidad, es decir, los países pobres, si no reaccionan serán miserables. La 4RI afectará no solo el empleo sino también el futuro del trabajo y la desigualdad en el ingreso y azotará la seguridad geopolítica y la ética.

Otro problema que no fue abordado en el FEM es la actitud de quienes guardan sus fortunas en paraísos fiscales, en vez de invertir en empresas tecnológicas e investigación que generarían bienestar en sus propios países. Por el contrario, pareciera que aquellos que han acumulado grandes fortunas, solo aspiraran a seguir aumentando su capital. Peor aun cuando acuden a la corrupción de gobernantes para ser favorecidos en contratos con el Estado.


Diego Arias Serna
Profesor-investigador universidad del Quindío
[email protected]
[email protected]
Especial para LA CRÓNICA 


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