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Ciencia y Tecnología / OCT 01 2017 / Hace 1 Año

Países que invierten en investigación ganan Premios Nobel

La economía de una nación está directamente relacionada con los planes que formulan los gobiernos en la formación de su población y su PIB crece si hay investigación.

Países que invierten en investigación ganan Premios Nobel

Basta simplemente con observar a las naciones más desarrolladas del mundo, para entender en donde está “el secreto”, que no es otro que la gran inversión en ciencia y tecnología.


Octubre es el mes que da alegría a las naciones que son pioneras en ciencia y tecnología, porque la primera semana se conocerán los galardonados con los Nobel en ciencias naturales, fisiología y medicina. Así que es un mes apropiado para preguntarnos por qué unos pocos países acaparan las condecoraciones, mientras que de la gran mayoría, en alguna ocasión un país logra ese honor.

Recordemos a los españoles Santiago Ramón y Cajal (1852-1934), Nobel de Medicina en el año 1906, por sus investigaciones sobre el sistema nervioso, y Severo Ochoa (1905-1993) quien lo consiguió en 1959 por sus descubrimientos de los mecanismos de la síntesis biológica de los ácidos ribonucleicos y desoxirribonucleicos.

México también tuvo ese honor con Mario José Molina Henríquez, Nobel de Química en 1995, por sus investigaciones relativas a la atmósfera. Es considerado uno de los primeros científicos en explicar sobre el peligro de los clorofluorocarbonos usados en aerosoles industriales y caseros.

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Asimismo, Argentina ha subido al podio de la ciencia con 3 Premios Nobel. Bernardo Alberto Houssay (1887-1971) fue condecorado con el Nobel de Fisiología y Medicina en 1947 por sus estudios sobre el papel desempeñado por las hormonas pituitarias en la regulación de la cantidad de azúcar en la sangre. Luis Federico Leloir (1906-1987) recibió el Nobel de Química en 1970, por su investigación en los nucleótidos de azúcar y el papel que desempeña en la fabricación de los hidratos de carbono.

El tercer argentino - nacionalizado en el Reino Unido - fue César Milstein (1927-2002), bioquímico galardonado con el Nobel de Fisiología y Medicina en 1984, por sus investigaciones en las inmunoglobulinas y el entendimiento del proceso por el cual la sangre produce anticuerpos. Así que Iberoamérica poco ha ganando en ciencia, aunque hay un número significativo de Nobeles de Paz y Literatura.

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EE.UU., Reino Unido y Alemania, con más premios Nobel

Por otra parte, son EE.UU. con 353, Reino Unido 125, Alemania 105 y Francia 61, los países que más triunfos han obtenido en esta ‘competencia’. Esos cuatro países han obtenido -incluyendo todos los Nobel - 644 galardones. Y se han entregado cerca de 842 ‘preseas’. ¿Por qué esa inmensa diferencia entre unos pocos países y el resto de naciones?

No hay ninguna verdad oculta en una respuesta que plantee una relación entre el número de Premios Nobel obtenidos, el avance científico y tecnológico, así como en el crecimiento del Producto Interno Bruto -PIB-. Y no es en el siglo XXI cuando se empezó a hablar de la importancia de invertir en educación, ciencia y tecnología. Desde inicios del siglo pasado, los expertos han estado resaltando el papel que cumple ese trío en el crecimiento económico.

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Sin embargo, los países pobres siguen considerando que la locomotora que jalona el crecimiento son los recursos naturales, y como las potencias necesitan materia prima, entonces “suministran combustible” a esa locomotora. Los gobernantes y la clase dirigente siguen las directrices de los países industriales y no emulan los ejemplos de países como Singapur, que sin materia prima, es una de las economías más pujantes del mundo.

Ese pequeño país asiático tenía - cuando se independizó en 1965 - un PIB per cápita que apenas superaba los 500 dólares y saltó en cinco décadas a más de 56 mil dólares por persona. Con apenas 697 kilómetros cuadrados y 5.353.494 habitantes, hizo el ‘milagro’ porque sus gobernantes invirtieron en educación, ciencia y tecnología, pues pensaron y siguen pensando en su gente.

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En Colombia hay declaraciones pomposas

Pero en América Latina, y en particular en Colombia, no se pasa de declaraciones pomposas, y la administración del país es más una oportunidad para conseguir dinero con el presupuesto nacional que en formular programas que beneficien a toda la población. Peor aún, cuando para superar la pobreza de las mayorías se cae en las medidas de los subsidios, más no de las oportunidades que se les debe dar a las personas y cuando se usan los programas sociales para incrementar al atraco las arcas del Estado.

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Ubicándonos en Colombia, hay que decir que los gobernantes poco han hecho por impulsar la investigación y cuando se da un pequeño paso adelante, se retroceden dos o tres. Un ejemplo es Colciencias. Veamos su historia.

En la reunión de los presidentes del Continente Americano en Punta del Este, realizada en 1967, se originó una declaración - que entre otros puntos - había uno relacionado con la variable ciencia y tecnología. Y entre muchas cosas decía: “El adelanto de los conocimientos científicos y tecnológicos está transformando la estructura económica y social de muchas naciones”.

Agrega: “La ciencia y la tecnología ofrecen infinitas posibilidades como medios al servicio del bienestar al que aspiran los pueblos. Pero en los países latinoamericanos este acervo del mundo moderno y su potencialidad, distan mucho de alcanzar el desarrollo y nivel requeridos”.

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Colciencias lo creó Lleras Restrepo 

Uno de los presidentes que asistió a este encuentro fue Carlos Lleras Restrepo, quien también firmó la declaración. A su regreso a Colombia promovió un seminario nacional sobre ciencia y tecnología para el desarrollo, llevado a cabo en Fusagasugá a finales de febrero de 1968. Allí participaron la industria, el gobierno y la comunidad científica.

Una de las conclusiones más destacadas fue la recomendación para la creación de estructuras administrativas necesarias y adaptación de las existentes, con el fin de formular y ejecutar una política que impulsara la ciencia y la tecnología, de acuerdo con las necesidades del país y los objetivos y metas de los planes de desarrollo, tanto nacionales como sectoriales y regionales. 

Solo hubo que esperar hasta el 20 de noviembre del mismo año, para que se creara el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología - con el propósito de que asesorara en todo lo relacionado con ciencia y tecnología - y Colciencias, con la responsabilidad de coadyuvar a la financiación de planes, programas y proyectos de desarrollo científico y tecnológico. Así que fue en Punta del Este, donde Lleras Restrepo gestó a Colciencias.

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Entre 1968 y 1989, Colciencias impulsó el surgimiento del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, los programas de posgrado y el inicio de los doctorados en Colombia. Luego, en su segunda fase (1990 a 1999) se formuló la política nacional de ciencia y tecnología, se adscribe Colciencias al Departamento Nacional de Planeación, surgen el primer Conpes de Ciencia y Tecnología así como la Comisión Nacional de Doctorados y Maestrías, y se crea el Observatorio Colombiano de Ciencia y Tecnología, entre otros aspectos.

En este siglo, desde 2000 hasta 2014, se expide un nuevo documento Conpes, nace el programa de Perspectiva Tecnológica, se elaboran las agendas regionales de ciencia y tecnología, emerge el programa infantil Ondas en todos los departamentos, se decide que Colciencias sea invitado permanente al Conpes y se sanciona la ley 1286 que lo transforma en Departamento Administrativo.

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¿La Ley de Regalías no ha fortificado a Colciencias?

En 2012 se expide la Ley 1530 que le da vida al nuevo Sistema General de Regalías, y Colciencias hace parte de los órganos que lo constituyen y es responsable de verificar el cumplimiento de los requisitos para la aprobación de los proyectos de inversión, definidos por los Órganos Colegiados de Administración y Decisión, Ocad, que deben ser financiados con recursos del Fondo de Ciencia, Tecnología e Innovación.

Con esa Ley se destina el 10 por ciento de los dineros que el Estado recibe por la explotación de los recursos naturales no renovables y con esos dineros se abrió otra puerta para que los corruptos siguieran esquilmando el presupuesto nacional.

Casi 50 años después, esta entidad está en cuidados intensivos. Sin embargo, a mediados de 2014 en el mensaje a la Convención Científica Colombiana, reunida en Cartagena con la presencia de dos premios Nobel, Juan Manuel Santos manifestó que el país iba muy bien.

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En ese momento manifestó: “El país comenzó en los últimos años a avanzar en materia de educación, ciencia, innovación y tecnología, y ha invertido más recursos que nunca para lograrlo”. Aunque, parece ser que el mandatario es consciente de que se debe invertir mucho más, la realidad indica lo contrario y el presupuesto de la entidad rectora de la investigación va a verse disminuido en aproximadamente un 40%.

La exdirectora de Colciencias, Paula Arias, la directora de la Asociación Colombiana para el Avance de la Ciencia, María Villaveces, los directores de los Programas de Física, rectores de universidades, etc. unen sus voces y en coro piden que se apoye económicamente a esta entidad. El cierre o la minimización económica de Colciencias, depende de todos nosotros y no de los políticos.
 

Diego Arias Serna ([email protected] / [email protected])
Profesor-investigador universidad del Quindío
Especial para LA CRÓNICA


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