Seguramente muchas de ellas se pueden prevenir a través de un entrenamiento bien ejecutado y encaminado a lograr resultados positivos sin sobrepasar la integridad del deportista sea de alto rendimiento o aficionado.
Desde la etapa de formación se tienen que crear herramientas para la prevención y control de lesiones, independiente del deporte que se practique, el entrenamiento, descanso, alimentación, y la parte psicológica; estas áreas cuentan con grandes porcentajes para la formación de un deportista en su esquema funcional y así lograr resultados idóneos y sobresalientes. En la etapa competitiva es recomendable seguir con esquemas de entrenamiento basados en cargas óptimas y equilibradas que no afecten al deportista en sus sistemas óseos y musculares que son los más desgastados por su esfuerzo y volúmenes en cada sección de entrenamiento; en muchos casos, estas lesiones se dan por sobrecarga y no permiten tener una buena recuperación a la persona entrenada.
Generalmente las lesiones mas significativas suelen ser las musculares y óseas, donde los deportes de contacto representan un alto porcentaje.
Una lesión deportiva suele ser resultado de un hecho traumático. Esto quiere decir que se genera como consecuencia del movimiento de un objeto o el mismo cuerpo que actúa por la velocidad que desarrolla, pudiendo chocar contra otro o con el suelo. Entre las recomendaciones para evitar estas molestias tenemos: lleve una alimentación variada, completa y equilibrada, que contenga hidratos de carbono, proteínas, grasas, minerales y vitaminas, acompañados de una correcta ingesta de agua, hidrátese antes, durante y después de la actividad física, realice una rutina de calentamiento previo para que el cuerpo se adapte fisiológicamente a las exigencias a las que será sometido.
Esto se logra preparando los grupos musculares para la actividad, aumentando la temperatura corporal, incrementando el flujo sanguíneo para que llegue más sangre y oxígeno a los tejidos, cumpla con la etapa de relajación post competencia para volver de forma paulatina al estado de reposo, realice la elongación de los grupos musculares utilizados tan pronto se haya normalizado la respiración y la frecuencia cardiaca, para evitar contracturas, distensiones y/o desgarros musculares.
Dentro de están fases de desarrollo en la parte deportiva se encontrará una buena y aceptable preparación para contribuir con la prevención de lesiones comunes que afectan cada vez que su cuerpo sea exigido, y de alguna manera los resultados serán mas altos, donde le brindará una vida más sana y saludable al momento de realizar cualquier deporte.
Carlos A. Ramírez.