Jueves, 15 Nov,2018

En profundidad / AGO 19 2018 / Hace 2 Meses

Pintor, retratista y fotógrafo, nobles oficios que la tecnología está extinguiendo

En Filandia existe un personaje, quien ha estado durante los últimos años entregando a los turistas las tradicionales ‘fotos agüita’.

Pintor, retratista y fotógrafo, nobles oficios que la tecnología está extinguiendo

Abel Ortega Jaramillo, quien vivió la mayor parte de su vida, en Calarcá y desempeñó los tres oficios: pintor —paisajista y retratista— y fotógrafo.

Su primo hermano Humberto Jaramillo Ángel, padre del destacado poeta y escritor Umberto Senegal, describió de la siguiente manera su oficio de pintor:

Recomendado: Algunos oficios de Armenia, desde la reseña escrita de John Jaramillo Ramírez

“Abel Ortega Jaramillo. Nadie le enseñó, a este pintor de mi tierra, a pintar. Autodidacta, jamás tuvo profesores. Era, sí, un artista. Pintaba paisajes y retratos. Más paisajista que retratista. No manejó, sin embargo, nada distinto a los pinceles. Ni gustó alejarse, nunca, del óleo. Cuando pintaba un rincón de un huerto familiar, un camino con árboles frutales a la vera, un río de aguas azules, un jardín fresco de rosales en flor o un bosque lleno de fragantes encinas, de verdes lianas o de esquivas zarzas, lo hacía, más que todo, por rendirle un tributo de gratitud al suelo que lo vio nacer."

Recomendado: El lustrabotas y el zapatero, oficios resignificados en las manos de una mujer de Filandia

Hombre de suma modestia, fue Abel Ortega Jaramillo —mi primo hermano— un espíritu que vivió en quieta función de silencio y soledad. Casi sin amigos, pintaba, pintaba y pintaba, en su casa, sin hacer alarde, en ningún tiempo, de inteligencia o maestría. Pero fue un maestro. Muchas de sus obras parecen, en la actualidad, acabadas de pintar. Tienen la suave frescura de los bellos lienzos que no envejecen. Así, varios de sus paisajes calarqueños despiden uno como renovado aire de cerezos, membrillos, o delicados juncos acuáticos.

Manejaba, con ardorosa gracia, los verdes, los rojos, los azules tenues y los lilas lívidos. Y le daba, al agua o a las nubes una sutil forma de encanto y poesía o un vago y leve movimiento de danzas o de vientos. La bruma —esa lenta bruma que se enreda en las copas de los pinos— no era, en sus paisajes de los climas fríos, en sí, bruma: era un leve vapor de seda o una breve fantasía de luz crepuscular. Lo mismo eran los tonos de las colinas, los valles y los ríos.

No fue prolífera la obra pictórica de mi primo, el pintor. En mi casa conservo, obsequiado por el maestro Ortega, un paisaje a quien yo mismo bauticé ‘Nabarco’. Es una maravilla. Respiran en él, campesina vida, todas las cosas. Huelen las flores y los pastos. Está húmedo el cerco de rústicas maderas y en el techo de la casa —una casa con tejas de astilla— se nota, húmedo también, el reciente paso de la lluvia. Es un hermoso paisaje de las cercanías de un páramo. Es, hoy por hoy una joya. Y lo será, más y más dentro de cien años.

Le puede interesar: El oficio de la arriería fue uno de los más importantes de la naciente república

Abel Ortega Jaramillo, un pintor a quien yo suelo recordar siempre, no como a un simple mortal, sino como a un raro ser humano con alma de anacoreta y delicado corazón de jardinero”.

 

Humberto Jaramillo Ángel

Abelito, como se es recordado hoy por su familia, residente en Armenia, Pereira y Cali, falleció en la ciudad de Bogotá el 13 de Octubre de 1959. Fue, además, uno de los fotógrafos más destacados de principios del siglo XX en Calarcá y Armenia; encontrándose que gran cantidad de los álbumes de fotografías viejas de familias y personajes de Calarcá y Armenia fueron tomadas por él en su estudio de pintor y fotógrafo, muchas de las cuales se encuentran actualmente en el Museo Gráfico y Audiovisual del Quindío, en Calarcá.

Otro tipo de fotografía, con técnicas más avanzadas, iluminación más profesional y diferente tipo de cámaras fotográficas, pero también con revelación de negativos mediante procedimientos químicos, fue la desempeñada por el destacado fotógrafo de Armenia, Román Merino, a quien el director de una escuela de fotografía se refería con la siguiente frase: “Dios hace las mujeres y Merino las compone”, refiriéndose a procesos de ‘retoque’, posteriores a la toma de la fotografía, cuando ya se empezaba a utilizar la edición de imágenes.

Lea aquí
Los oficios de la República en el escenario del Quindío histórico I
Los oficios de la República en el Quindío histórico II


Sería injusto hablar del oficio de fotógrafo, sin destacar al fotógrafo de cajón, que existió en buena parte de las principales plazas y avenidas de los centros urbanos del país con: trípode para su cámara de fuelle, tapa removible para permitir el paso de la luz en lugar de un obturador, mangas de tela negra para sacar de la cámara la fotografía ya revelada con químicos dentro de ella en un lapso de 2 minutos y ayudas adicionales tales como el caballito de madera en el que sentaba a los niños a observar un periquito que se paraba sobre un cajón cerca al fotógrafo, para sacar con su pico una pequeña tarjeta de cartón con algún mensaje promisorio. De este tipo de fotógrafos se recuerda aún a muchos, entre ellos a don Omar Bonet, en el sector de Guayaquil, Medellín, y al fotógrafo Gimel Aguirre, en Filandia, municipio quindiano donde existe un personaje actual, cuyo nombre desconozco, quien ha estado durante los últimos años rescatando esta tradición, entregando a los turistas las tradicionales ‘fotos agüita’, producto de su trabajo, que se llamaban así por requerirse el lavado del papel fotográfico húmedo extraído de la cámara, en una ponchera con agua que se ubicaba en muchas ocasiones debajo del trípode que la sostenía.


Jorge Hernán Velásquez Restrepo
Especial para LA CRÓNICA 


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net