Por: Andrés Felipe Mejía Álvarez
Como una garantía de que la siembra de caña de azúcar en el departamento es una realidad, viable y rentable, calificó Orlando Polanía Camargo, gerente del proyecto Alcohol Carburante hecho en el Quindío, el primer corte de caña del cultivo localizado en la hacienda Pisamal.
El empresario y gestor de la iniciativa precisó que el primer lote, correspondiente a cerca de cien hectáreas del producto, representa la concreción de una idea que se pretende expandir a varios municipios del ente subnacional, así como a Caicedonia, Valle del Cauca.
“Todavía falta mucho para que la producción de alcohol carburante sea una realidad, pero es un gran principio haber conseguido a Riopaila-Castilla somo socio estratégico para la siembra. Como podemos ver, tenemos en Pisamal, en La Tebaida, todo el equipamento para el proceso: tres cortadoras de caña, las tractomulas y la logística necesaria para acercar la caña al ingenio a un bajo costo”, explicó.
En la actualidad la hacienda alberga a 33 familias de reinsertados y 10 en condición de desplazamiento, lo que equivale a cerca de 200 personas en total que han sido empleadas en la iniciativa. El área completa del cultivo asciende a 400 hectáreas en territorio quindiano y 300 adicionales en un predio situado al frente, en jurisdicción de Caicedonia.
“La idea de AQA, empresa gestora del proyecto es impulsar la siembra de caña para tener una producción propia del departamento en Montenegro, La Tebaida alta, Quimbaya Calarcá y Armenia; así como en Montegrande en Caicedonia. Por eso también adelantamos la capitalización de esta empresa, para que llegue a ser un actor primordial en la parte agrícola. La meta a futuro es que se cuente con 5.000 hectáreas en el Quindío y 1.500 en Caicedonia”.
Mientras tanto el equipo muestra con orgullo la ampliación en la operación. Al respecto, Norberto Maturana Tangarife, jefe de logística de la sección 4 de Riopaila-Castilla, definió como la operación inició con un envío de dos vagones por hora desde la hacienda de La Tebaida hacia Riopaila, en el departamento.
“Sin embargo, antes del sábado empezamos con tres vagones, dependiendo del volumen de la cosecha, lo que equivaldría a cerca de 42 toneladas. En el momento el promedio de producción asciende a 600 toneladas al día, pero han habido días de mil toneladas diarias, cifra que depende del trabajo de las máquinas y otras variables relacionadas con el rendimiento”, aclaró.
Hacia dónde se apunta
Polanía Camargo subrayó que se pretende contar con un área de tres o cuatro mil hectáreas sembradas para iniciar con la construcción de la planta de producción del departamento.
“Incluso se ha pensado en centrar la destilería en el valle del río La Vieja y el centro de acopio de las regiones ya mencionadas en Pisamal, aprovechando la próxima adecuación de la vía férrea que pasa por la antigua estación homónima, que se espera para el año entrante”.
De hecho, el transporte de la caña cortada podría contar con una nueva vía de salida, si se concreta la construcción de una vía que conectaría a la estación de policía San Isidro, en Caicedonia con el aeropuerto internacional El Edén y que representaría un acceso rápido entre este municipio vallecaucano y el de Sevilla con la terminal aérea quindiana.
“Además de los beneficios que la población de estas localidades podría tener, hay que tener en cuenta que el proyecto permitiría la movilización de 180 mil toneladas potenciales cultivadas en Montegrande, en el Valle del Cauca”, precisó.