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En profundidad / SEP 24 2017 / Hace 4 Meses

Prevención del suicidio, responsabilidad de todos

Mediante la cooperación social se puede comprender que la problemática del suicidio es una “acción de todos” que conduce al bienestar colectivo, aseguran expertos.

Prevención del suicidio, responsabilidad de todos

​La corresponsabilidad de las comunidades para contener el creciente número de suicidios que se presenta en el Quindío, es uno de los componentes fundamentales que recomiendan los profesionales de la salud mental, aseguran que esta labor de prevención no solo le compete a las instituciones públicas.

Este es un llamado que los expertos en psicología y psiquiatría han formulado a la sociedad de esta región, por considerar que mediante la cooperación social se puede comprender que la problemática del suicidio es una “acción de todos” que conduce al bienestar colectivo, en especial dentro de una comunidad donde el desequilibrio familiar se constituye en un factor de riesgo en la crianza de los hijos.

Como este es un asunto que inquieta y tiene preocupada a las autoridades del Quindío, dialogamos con el psicólogo José Alonso Andrade Salazar, coordinador de investigaciones de la universidad de San Buenaventura Medellín, extensión Armenia, y quien participó como panelista en el Segundo Seminario Departamental de Actualización en Investigación, Prevención y Atención de la Conducta Suicida.

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¿A qué se puede atribuir que en el Quindío se estén presentando semanalmente casos de suicidio? 

El suicidio es un fenómeno de carácter multidimensional, surge a partir de inter influencia de múltiples factores de riesgo vital en personas y grupos, y aunque se puede convivir con ellos y no llegar al suicidio, existen personas que pueden ser mayormente vulnerables a razón de la combinación de circunstancias críticas: problemas afectivos, dilemas morales, sentimientos de culpa, duelos y en general, perdidas que la persona califica como insuperables y dolorosas en extremo, a lo que hay que adicionar la vulnerabilidad psicológica (depresión, angustia extrema, ser víctima de violación, violencia intrafamiliar, experiencias de Bullying), problemas económicos y sociales y también, la combinación entre la desesperanza, abuso de drogas y alcohol. El suicidio sucede bajo condiciones excepcionales, y el conflicto puede radicar en que la persona no ha explorado las vías de solución posible ante dichos inconvenientes, ya que, si mira su entorno encontrará respuestas y salidas a las situaciones que le aquejan.

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Estos son problemas que aquejan a muchas personas, aunque conviene mencionar que entre los antecedentes regionales se cuentan algunos elementos críticos que afectaron las interacciones socio-familiares dejando una huella sobre la muerte en las generaciones posteriores, tales como, la existencia del club de los suicidas de los años 30 en Armenia, la crisis del café de mediados y finales de los 90 que afectó la economía familiar, el terremoto del 99 que dejó secuelas dolorosas, el elevado consumo de sustancias fortalecido por el microtráfico desde los años 80 a los 90, a ello se debe agregar una especie de “legado o transmisión” de la vulnerabilidad en salud mental a nivel intrafamiliar, es decir, que existen procesos de modelado que son coadyuvantes en la identificación de los adolescentes, donde las reacciones emocionales disfuncionales se aprenden en el hogar y se reproducen en lo social, así a mayor disfunción en salud mental de los padres, mayores son los riesgos emocionales de los hijos, de allí que el desequilibrio de la familia pueda trasmitirse y se constituya en el principal factor de riesgo en la crianza de los hijos.

¿Los problemas económicos y falta de oportunidades puede ser factor que está llevando a las personas a tener ideaciones suicidas?

Si es cierto que afectan, pero como ya se mencionó resultan importantes pero no únicos, ya que el suicidio se da bajo situaciones excepcionales, donde múltiples vulnerabilidades emergen y cambian los afectos, motivaciones, ideas y cogniciones que la persona tiene acerca de la vida, la muerte, la cooperación, el apoyo y ayuda familiar y social-comunitario, de allí que debe pensarse en función de elementos que lo interinfluencian.

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¿En qué puede estar fallando la clase gobernante y la sociedad para hacerle frente a este fenómeno? 

Aunque existen acciones preventivas, algunas de ellas no se articulan a otras medidas o no lo hacen entre sí, y por esta razón aunque hayan instituciones haciendo cosas, es posible que otras hagan algo similar o diferente, y el problema es que no se articulan, a lo cual debe agregarse el posible asistencialismo, donde la acción preventiva o de seguimiento –en ocasiones- no pasa de ser el indicador de logro, lo cual limita la continuidad-periodicidad de las intervenciones. Por esto, si se pudiese mirar reticularmente la prevención, es decir que se contara con el apoyo de todas las instituciones y se fortalecieran las habilidades familiares y social-comunitarias para identificar, prevenir o contener los riesgos asociados a la conducta suicida, las tasas bajarían, ya que el problema y su contención sería responsabilidad de todos, pues de ello se trata la corresponsabilidad, de comprender que prevenir es una tarea diaria que no se centra en unas instituciones.

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¿Cuál debe ser el papel de la sociedad para prevenir el suicidio?

Debe tener una apertura mayor a educarse en prevención, organizar medidas de protección de las familias, acoger la corresponsabilidad de la convivencia grupal, y, no naturalizar los riesgos, como si se tratase de elementos necesarios para ser “fuerte en la vida” o convertirse en alguien resiliente, por ejemplo, hay personas e incluso familias que naturalizan la violencia entre pares, y afirman además que los niños, niñas  adolescentes deben maltratarse mutuamente, incurrir en transgresiones o en acciones de fuerza y humillación, pues eso les “forma el carácter”. Opino que este pensamiento es falso, y constituye un riesgo para las víctimas quienes a causa del acoso, pueden generar ideas suicidas, intentos de suicidio y en casos extremos llegar a la autoeliminación. 

Los medios de comunicación cumplen un papel fundamental en el desarrollo de las comunidades, ¿qué llamado les hace?

Considero que los medios masivos de comunicación tienen una gran labor preventiva, que no debe limitarse a comunicar -a veces- crudamente las noticias, ya que entre sus objetivos esta el informar-educar-prevenir los riesgos respecto a estas conductas y otros comportamientos de riesgo asociados como el consumo de sustancias psicoactivas, la violencia intrafamiliar, el abuso sexual, el Bullying, la violencia social, entre otras, de esta manera pueden trabajar articuladamente, transitando de un medio que se enfoca en la muerte, sus métodos, razones, móviles o los espacios, a un escenario preventivo del cual se puede aprender, y que servirá incluso de guía protectora a aquellas personas que buscan en los medios masivos, una ayuda u orientación que les ayude a decidir por la vida.
 

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¿Qué recomendaciones para padres de familia, donde existen menores y jóvenes con ideaciones suicidas?

En la familia debe primar el buen trato, la educación en la afectividad, el respeto entre todos, una educación con base en un ejemplo sano y ajustado, la sinceridad, y protección constante de los miembros de toda la familia. Si un hijo manifiesta este tipo de ideas, así sea en medio de una discusión o como broma, o a modo de tendencia constante de naturalización de la muerte, se debe acudir a un centro de ayuda psicológica, iglesia, hospital, al psicólogo, consejero local, o psiquiatra y a todas a aquellas instituciones que puedan ayudar o canalizar este tipo de asistencia, para prevenir y evitar la muerte. Tómese en cuenta que en el caso del suicidio no hay riesgos menores.

Opino que el mejor antídoto ante los conflictos es el amor, pero este debe ser tomado en palabras de Humberto Maturana (1992), como el respeto por el otro como un legítimo otro en la convivencia, es decir, la legitimidad de la relación, intimidad e identidad de padres e hijos, de su valía como personas integras, apreciables, queridas, importantes, y sujetos de cambio, lo cual implica aprender a escucharlos, interesarse por sus cosas, resaltar sus logros y acompañarlos en sus conflictos y problemas; del mismo modo, es preciso aprender a esperar que se regulen para abordarlos después de un problema y especialmente, no educar con base en la negligencia e indulgencia, es decir, no hacerles entender que no nos importa lo que hagan, o que pueden hacer lo que bien quieran con su vida, como si no existieran límites negociables en la vida intrafamiliar, y social.

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A nivel social e institucional considero que se debe aprender del problema para saber de qué se trata, y cuáles son los indicadores que revelan dicho riesgo, ese debe ser el primer elemento, la educación que es en sí misma prevención. Asimismo, aprender a identificar el potencial suicida y buscar ayuda inmediata, mismo que se define como el conjunto de factores críticos que asociados elevan las ideas suicidas y el riesgo de muerte; considerar, que el suicidio está muy asociado a la depresión la cual se puede identificar, prevenir y tratar, y tomar en cuenta que se constituye en un riesgo significativo en la depresión no reconocida y no tratada. También es preciso brindar atención clínica-médica y psicológica oportuna (rápida, profesional, en contexto, pluridisciplinar) a quienes  tienen intentos previos de suicidio, identificando también, aquellos que se encuentran en alto riesgo, a razón del elevado estrés y frustración que rodea sus vidas (depresión grave, divorcio, adicción, endeudamiento, desempleo, quiebra, separación, muerte de alguien cercano, intentos previos de suicidio, Bullying, conflicto intrafamiliar severo, cutting), pues ellos pueden recibir ayuda aun cuando no lo manifiesten verbalmente. Estar atentos a quienes además de tener depresión consuman alcohol y otras sustancias, así como también, a la depresión asociada a enfermedades físicas o a diagnósticos terminales. En estos y en todos los casos la familia, la comunidad, los amigos y otros, constituyen el mejor soporte para las personas en riesgo.


René Rojas C
Director de la Agencia de Noticias e Información para la Prevención de Adicciones-ANIPRA-
E mail. [email protected]
Especial para LA CRÓNICA


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