Por: Andrés Felipe Mejía Álvarez
Trabajando.com sugiere en primera instancia revisar la hoja de vida, tomada como la ‘carta de presentación’ y que ilustra las competencias adquiridas con las experiencias previas, así como “todos los cursos, seminarios, talleres, estudios de posgrado y experiencia laboral que se tenga para darle peso al currículo. Todo esto debe hacerse valer para aplacar el hecho de no estar trabajando”.
Sin embargo, destaca, hay que tener en cuenta el perfil del cargo al cual se desea llegar, para incluir la información pertinente a este. “Por tanto lo mejor es prepararse con diferentes tipos de curriculum para las distintas ofertas, reforzando las experiencias que tienen directa relación con las vacantes”. Es importante además incluir una carta en la que se expliquen las fortalezas para el puesto en mención.
En cuanto a la entrevista, recalca la importancia de la primera impresión, por lo que sugiere vestir apropiadamente, no abusar del maquillaje, el perfume o las joyas, y sobre todo prepararse, buscando por ejemplo la mayor información posible sobre la empresa o el cargo al cual se postula y las posibles preguntas que pudieran aparecer.
“Es necesario ser flexible y aceptar todo tipo de oportunidades hasta encontrar lo que realmente se ajusta a sus necesidades. Mientras se espera es bueno estar haciendo algo, además las empresas valoran el esfuerzo y la dedicación de los empleados para lograr sus objetivos”, subrayó Ricardo Garcés, country manager de Trabajando.com Colombia.
Trabajar después de los 40 años
Por otra parte, ZonaJobs socializó los resultados de un informe sobre el proceso de búsqueda de empleo para la población mayor de 40 años, y que confirman los hallazgos de una encuesta internacional realizada por la consultora Kelly Services.
En el informe se refleja que, pese a que un 46% de los casos de discriminación laboral ocurren por la edad, muchas compañías se han dado a la tarea de conformar equipos que incluyen personas de las llamadas generación Y (menores de 29 años), X (de 30 a 47) y Baby Boomers (de 48 a 65), con el fin de aprovechar las fortalezas de cada grupo.
“Hoy en día, en las empresas pueden convivir en perfecta armonía varias generaciones que se pueden manejar dependiendo de las necesidades de las compañías para obtener mejores beneficios”, sostuvo el gerente comercial de la firma en Colombia, Juan Carlos Martínez.
Sin embargo, el directivo aclara que para esta población es necesario demostrar un mayor nivel de estudios para tener más posibilidades de ubicarse laboralmente, por lo que es importante tener claridad sobre la oferta de cursos, charlas personalizadas y entrevistas para facilitar su reinserción laboral.
Entre los tips que la compañía destaca se encuentra el presentar una hoja de vida no más extensa a dos páginas, incluyendo sólo la experiencia concerniente a los últimos 10 ó 15 años.
“Se debe mencionar los más importantes y recientes empleos, lo cual no significa que esté mintiendo por omisión, sino que está haciendo su hoja de vida más breve y relevante”, dice, al mencionar la importancia de incluir los logros en cada uno de los empleos que se citen, pues “en el caso de estas personas, adquieren una extraordinaria importancia”.
Sugiere eliminar las fechas de los estudios y títulos, ya que sólo basta con mencionar la institución y los grados obtenidos; resaltar las experiencias más importantes ganadas durante los años anteriores; estar abiertas a las nuevas circunstancias del mercado, que exigen flexibilidad, polivalencia, movilidad geográfica y adaptación a los cambios; estar dispuestos a realizar cursos de reciclaje, sobre todo de nuevas tecnologías; y llegado el caso, aceptar un trabajo que no coincida exactamente con lo que se esperaba, “ya que es mucho más fácil encontrar un mejor empleo desde la actividad que desde el desempleo”.
En cuanto a los empleadores, advierte que entre grupos de edad pueden existir diferencias en conducta.
“Por ejemplo, los de la generación Y prefieren comunicarse por mensajería instantánea mientras los otros grupos se inclinan por la comunicación cara a cara. Cuando se trata de recibir premios y bonos, los trabajadores más jóvenes prefieren los incentivos no monetarios como días libres y oportunidades de capacitación, mientras que los de mayor edad optan por recompensas en dinero”.