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Región / JUL 10 2016 / hace 3 años

Rescatamos el discurso de posesión del primer gobernador del Quindío

Seis temas fundamentales fueron tocados por el primer gobernador del Quindío Ancízar López López en su discurso de posesión, el 1 de julio de 1966, en un acto solemne en la plazoleta del parque Los Fundadores de Armenia.

Rescatamos el discurso de posesión del primer gobernador del Quindío

Ancízar López López, primer gobernador del Quindío, en su acto de juramentación como tal, ante el presidente del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Armenia, magistrado José Luis Ramírez Hoyos.

 Esos seis puntos fueron:

1. Agradecimiento al presidente y al Congreso por haber apoyado la creación del departamento del Quindío;  

2. Loas al presidente Guillermo León Valencia por su proyecto de pacificación, en el segundo gobierno del Frente Nacional;

3. Defensa de la municipalidad como célula central de la democracia;  

4. Quindío, un departamento diferente, piloto colombiano contra la corrupción y el clientelismo;

5. Defensa del caficultor. Pide que el impuesto del diferencial cafetero se traslade directamente al caficultor; y

6. Agradecimiento al departamento de Caldas. Rescatamos este discurso, publicado por la revista Vibraciones de la Sociedad de Mejoras Públicas de Armenia, en ese mismo año de creación del departamento del Quindío: 1966.

 

Un presidente pacificador.
“En nombre del pueblo del Quindío presento al señor presidente de la República, a los señores ministros y las altas autoridades eclesiásticas, civiles y militares el más respetuoso saludo, cuando en ocasión tan memorable nos hemos congregado aquí en el parque que se ha erigido en memoria de los fundadores de la ciudad de Armenia y que es escenario magnífico para abrir también el libro de la historia del departamento del Quindío.

El gobierno que su excelencia (se dirige al presidente Valencia) ha presidido tan gallardamente para bien de la República, está próximo a entrar en un juicio de responsabilidades sobre el cual la historia nos reservará seguramente un veredicto que a usted excelentísimo señor, le servirá de pedestal en la memoria de nuestro pueblo.

Pero nosotros debemos entrar a definir lo que hemos precisado de su ponderosa labor al frente de los destinos nacionales. Y tenemos que destacar primordialmente que su acción honesta y leal abrió los paréntesis de la convivencia ciudadana y política y creó las condiciones propicias para el advenimiento de una paz que permitirá en el futuro inmediato la plena vigencia de los más altos postulados de nuestra civilización cristiana.

La pacificación, señor presidente, es su obra de gobierno y es también el fundamento de la nueva Colombia. Gracias a esos moldes dinámicos y convivientes que hoy sirven de cauce a la nación colombiana, mañana podrá continuar el afán creador de nuestro pueblo, bajo la dirección de otras administraciones, el itinerario que nos acercará oportunamente a la organización de una sociedad más justa y más igualitaria”.

 

Departamento piloto
“En este orden de ideas la transformación nacional que ha servido de programa al presidente electo doctor Carlos Lleras Restrepo, va a encontrar las más propicias condiciones para desatar con audacia el desarrollo económico, la integración social y la revolución dentro del orden, que con tanta ansiedad han estado esperando las generaciones, que como la nuestra, se sienten comprometidas en la empresa de la transformación nacional. Le corresponde al pueblo del Quindío un papel muy importante en dicha tarea, porque ha adquirido con su autonomía administrativa, fiscal y política, la responsabilidad de no aumentar los vicios y las dificultades que como un lastre pesan generalmente sobre las estructuras departamentales, sino la de organizar y acelerar los sistemas que garanticen la mayor eficiencia de las estructuras administrativas; por eso nuestra ambición es la de crear el departamento piloto de Colombia.

El Congreso Nacional entendió patrióticamente las múltiples razones que acompañaron nuestra gesta cívica y que justificaron la creación del nuevo departamento. Las ponencias presentadas ante las Cámaras y las respectivas comisiones constitucionales, ofrecieron la suficiente ilustración sobre la legitimidad, conveniencia y oportunidad de la ley que erigiera al Quindío en una nueva entidad administrativa.

Los quindianos, señor presidente, estamos muy agradecidos con el parlamento colombiano, porque él hizo justicia al cumplir la voluntad soberana de un pueblo que pedía de acuerdo con la constitución, su emancipación administrativa y fiscal. Nuestra gratitud dice relación no al acto singular de la expedición de una nueva ley, sino al hecho trascendente de que el Congreso como cuerpo soberano de la Nación, recogió e institucionalizó la voluntad del pueblo y en obedecimiento a la norma constitucional, abrió los nuevos canales para la acción colectiva de esta sociedad quindiana, que tenemos la certidumbre forjará una nueva realidad para mayor gloria y beneficio de la patria. Reconocer esta naturaleza de la decisión del parlamento es nuestro mayor orgullo y la fuente de nuestra gratitud perdurable.

El gobierno nos ha facilitado los instrumentos propios para que hagamos una buena presentación ante el país. Los organismos más idóneos del estado en cuestiones administrativas y fiscales nos han venido asesorando con gran eficacia y honradez. Crear el departamento piloto no es solamente una preocupación nuestra, sino también la del gobierno y sus colaboradores.

Cuando nosotros nos impusimos el compromiso de organizar la estructura piloto, sabíamos que no era factible asumir la postura fácil de la imitación. No podíamos imitar las actuales estructuras departamentales, tratábamos y estamos seguros de lograrlo, de crear un mecanismo funcional, ágil, oportuno y suficiente para responder con actos administrativos a los problemas de nuestra nueva comunidad departamental.

Nos hemos cuidado de adecuar las estructuras a las realidades sociales, políticas, económicos, fiscales y culturales de nuestro pueblo para evitar la explosión burocrática, la dispersión de los recursos fiscales, el posible aprovechamiento político de las canonjías, la negligencia de la administración, la erosión de las responsabilidades administrativas y en fin, hemos procurado salirnos de la rutina que hoy entorpece y deprime los más ambiciosos programas de un gobierno”. 

Fortalecer los municipios
“Hemos entendido también que la estructura departamental, debe permitir y perseguir el fortalecimiento de las células municipales, y que no se generen antagonismos entre el departamento y el municipio que es la célula vital de la nacionalidad.

A través de la Oficina de Planeación pondremos en marcha un programa de inversiones que beneficie primordialmente a los municipios quindianos que hoy, como sucede a la mayoría de sus hermanos en otras secciones del país, son simples espectadores inertes o pasivos de la vida pública dentro de las estructuras departamentales. Vamos a buscarle a la célula municipal la posibilidad de un desarrollo a fin de lograr su rehabilitación y con ella un mayor nivel de vida en las masas campesinas que habitan esas municipalidades.

Los sistemas que recogen los derechos reglamentarios y orgánicos de la ley 2a. de 1966, persiguen la unidad de acción y decisión del gobierno, la agilidad del mismo y la unidad de responsabilidades de los funcionarios de acuerdo con una jerarquía inspirada en la más moderna técnica administrativa. Pero si el cabal desarrollo de estos enunciados anteriores no tuviera la fuerza suficiente para justificar nuestra empresa, nos bastaría aludir nuestros propósitos respecto de la industria cafetera como otro factor determinante de la nueva entidad administrativa”. 

 

Defensa de los cafeteros
“El Quindío surgió también como un grito de rebeldía  de un gremio que a través de varios lustros ha luchado con la incomprensión de los gobiernos y la franca hostilidad de otros gremios económicos. Su aporte al crecimiento y desarrollo del país ha sido de tal magnitud que nadie osaría desconocerlo.

Basta con que tomemos una cifra al azar para que apreciemos sus proporciones; las utilidades por la venta de dólares llamada antes diferencial cafetero, producirá este año cerca de 900 millones de pesos al fisco nacional. Comprendemos muy bien que el Estado no se quiera desprender fácilmente de semejantes recursos como también que otros gremios no acepten la sustitución de ese gravamen por otro que pueda afectarlos directamente.

Parece casi imposible poder conciliar intereses tan encontrados. Pero sí debemos despejar el equívoco y no aceptar que el dinero en manos de un agricultor cafetero es inflacionario y que no lo es en manos de la gran fronda burocrática de los institutos descentralizados. El campesino cafetero, señor presidente, ha permanecido abandonado a su propia suerte, al margen del desarrollo que él ha contribuido a crear; aún en nuestra tierra apenas se está produciendo 40 o 50 arrobas de café por fanegada, cuando nuestros competidores en el exterior producen cinco veces más; los costos de producción son elevados y cada día escasean más los abonos, las herramientas y todos los elementos de trabajo; será preciso llegar hasta la esencia misma del problema y buscar soluciones adecuadas y equitativas.

Los sub-productos del café no han sido utilizados, y otros factores de riqueza que se pueden incrementar con una política razonable sobre diversificación de cultivos, esperan la mano que los impulse y los convierta en verdaderas fuentes de ingreso y bienestar social. Vamos a servirle al pueblo del Quindío irrumpiendo fuentes de productividad que generen ocupación y pleno empleo”.

 

Agradecimiento a Caldas
“No podría terminar sin testimoniar el afecto del Quindío por la tierra de sus mayores. Hemos sentido tanto orgullo de ser caldenses como sentiremos en el futuro de llamarnos quindianos; nuestra decisión separatista en ningún momento pretendió desconocer el inmenso aporte de un pueblo que ha hecho honor a Colombia y a su raza. Sea esta la oportunidad de rendir nuestro más cálido elogio y nuestra más sincera admiración por el pueblo de Caldas, y hacer el propósito de permanecer fieles a él en la misma forma que lo hemos hecho con el viejo Cauca y la madre Antioquia.

Señor doctor José Luis Ramírez Hoyos (Presidente del Tribunal Superior de Armenia): Su generosidad me ha llenado de emoción y compromete mi voluntad de servicio en forma desinteresada y patriótica, para corresponder siquiera en mínima parte a la confianza en mí depositada.  Y ya que ha tenido la benevolencia de referirse a mis mayores, hago el compromiso solemne de permanecer fiel al derrotero que ellos me trazaron en el cumplimiento del deber. Para tal fin, espero contar con la cooperación de todos los quindianos y especialmente de hombres tan eminentes como su señoría que ha dado lustre a esta parcela de la patria.

Excelentísimo señor presidente: con ocasión de vuestra última visita a esta ciudad, recordabais con gesto patriótico que vuestro ilustre progenitor nos había calificado como la “Ciudad Milagro de Colombia”. Entonces pedisteis a la providencia que os deparara el honor de ser el realizador de ese milagro. Y aquí estáis plasmándolo en realidad, en cumplimiento de la más cara ambición de todos los quindianos: inaugurando el departamento del Quindío”.

 

Por: Miguel Ángel Rojas Arias


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