Santiago Sopó, de la compañía Espacios Urbanos, que desarrolla la gerencia comercial del proyecto, señaló las fechas establecidas de acuerdo con el cronograma.
“Calculamos que en noviembre se empezaría a mover tierras en el predio, para entregar en octubre o noviembre del año entrante el edificio para sus adecuaciones finales y que se puedan abrir las puertas en diciembre de 2011”.
Afirmó que en el momento en el que se comience a operar se estiman entre 300 y 400 plazas de empleos directos que podrían generarse, “lo que a los gestores y promotores de la obra nos deja muy satisfechos por el aporte que esto hará en la dinámica laboral de la región que se ha visto tan golpeada”.
De acuerdo con la información suministrada, desde hace cerca de 15 días se iniciaron conversaciones con firmas nacionales e internacionales de manera privada, las cuales se complementan con la presentación a la comunidad en general de la propuesta.
“Tenemos altas expectativas surgidas de los estudios de mercado que hemos aplicado en la región. Teniendo en cuenta que nuestro público objetivo será la población de estratos 3, 4, 5 y 6, y la cercanía de otras poblaciones a la capital como Calarcá y La Tebaida, estimamos en unas 250 mil personas residentes en el departamento -fundamentados en el censo de 2005- que podrían representar el mercado potencial. Esto sin incluir la cada vez más fuerte llegada de turistas”.
El representante añadió que ya se cuenta con el interés de marcas de primer nivel del orden nacional para ubicarse en el centro comercial, y que incluso algunos locales ya habrían sido separados, aunque se mostró cauteloso al argumentar lo preliminar del caso.
“Igual pasa con los seis cinemas que operarán allí. Tenemos la propuesta de dos cadenas, una del país y otra internacional para hacerse cargo de la administración del negocio, pero estamos esperando a que se estudie la posibilidad por parte de cada una y creemos que antes del 25 de este mes se podría dar a conocer cuál llegará”.
Subrayó las bondades del proyecto, entre ellas el tamaño, que sería el adecuado para la demanda que se plantea, y un diseño ecológico, en el que el ingreso de luz por varias fuentes como ventanales y claraboyas haría que el consumo de electricidad resultara moderado.
Por otra parte, la locación permitirá al cliente de las tiendas que laboren en el edificio contar con una vista panorámica de la ciudad por un costado y de la cordillera por otro.
Destacó la ubicación del centro, la avenida Centenario, que poco a poco se convierte en escenario para restaurantes, juegos infantiles y atractivos de deportes de aventura, “lo que nos lleva a pensar que en un futuro próximo la zona rosa podría desplazarse hacía allí”.
Sopó afirmó que el cambio de nombre -de Centenario a Calima-, corresponde con la propuesta que los propietarios del almacén La 14 hicieron, para unificar el establecimiento con el existente en Cali, sede de otra de sus tiendas, y con el que se edifica en Bogotá, el cual albergará una más.
“Estamos seguros de nuestras fortalezas y del modelo de negocio que se desarrollará en el complejo comercial, así como del progreso que Armenia presentará en el corto plazo en su entorno comercial. Queremos ofrecer también una alternativa diferente de diversión para los quindianos y que no se vean en la obligación de tener que desplazarse hacia Pereira o Cali para poder disfrutar de más opciones. Es algo que la ciudad se merece”.
Por: Andrés Felipe Mejía Álvarez