De acuerdo con la dirección nacional del gremio, en 2011 se registraron en el país mermas por valor de 364 mil 796 millones de pesos, una suma superior al margen proyectado por los empresarios en $52 mil 390 millones, lo que se considera por la entidad como motivo de preocupación por llegar a índices récord y afectando de manera grave los niveles de rentabilidad de los negocios.
Y aunque esta cifra congrega a otros factores como cuestiones operativas en la administración, la gestión con los proveedores, o eventos externos de delincuencia, los robos ‘hormiga’ alcanzaron la nada despreciable suma de 72 mil 959 millones de pesos.
En este sentido, reporta el informe, se tiene conocimiento de modalidades como sacar la mercancía sin facturarla, camuflarla en la ropa, consumir alimentos mientras se circula al interior del local, tener la complicidad del mismo personal de seguridad, usar tiquetes y bolsas falsas con la imagen de la tienda, cambio de códigos entre productos, y aprovechar la compañía de menores de edad.
Lina María Mejía Sierra, directora ejecutiva de la seccional Quindío del organismo, destacó cómo la estrategia surge como resultado de la mesa sectorial de Supermercados y Retail que opera en el seno de la institución.
“Esta se conformó en la regional y ha sido muy productiva y participativa, con la presencia de varios supermercados, mayoristas y autoridades como la Policía Quindío, la Sijín o la Fiscalía General de la Nación. La idea es interconectar todos estos actores para concertar acciones que den respuesta a casos concretos del fenómeno en el departamento”, indicó.
La dirigente gremial explicó cómo gracias al intercambio de experiencias y la misma operación de la red se han logrado detectar patrones de comportamiento entre las bandas que se dedicarían a la actividad.
“Se tiene conocimiento por ejemplo, de bandas de otras ciudades que llegan en determinadas épocas del año a la ciudad y que luego de pasar por todos los establecimientos se dirigen a la terminal de transportes para volver a su lugar de origen. Muchas veces la Policía los detiene allí y cuando se llama a los almacenes afectados ni siquiera se tiene conocimiento del hurto”.
Otro hallazgo interesante relacionado con el modus operandi de estos delincuentes es que cuando llegan a una urbe y hacen su ronda por todos los supermercados, se llevan una unidad del mismo artículo.
“No obstante esto no quiere decir que los robos se limiten a valores pequeños, porque hay casos que involucran incluso televisores. La manera de generar el engaño y burlar las medidas de seguridad existentes en los establecimientos es de tal magnitud que incluso ya tendrían en su poder bolsas que impiden que el artículo no registrado suene cuando pase por la puerta y quede en el perímetro del dispositivo sonoro ubicado allí”.
Para la ejecutiva es claro que estas personas tienen un conocimiento tal de las herramientas de seguridad empleadas tradicionalmente que logran sortear los controles, e incluso mantener actualizados con los mejoramientos continuos que se implementan.
“Aunque en los presupuestos anuales de cada supermercado y tienda de retail existe un rubro destinado a cubrir pérdidas por lo que se define como ‘mermas toleradas’, pero queremos empezar a trabajar en la reducción de este fenómeno. Para evitarlo es que se planteó el sistema, en el que los comercios vinculados se encuentran identificados con un sticker del programa y que se ubica en el interior de los locales”, reveló.
Adicionalmente el mecanismo propuesto busca incentivar la costumbre de denunciar a los responsables cuando un suceso de este tipo se presente.
“Lo que pasa es que cuando se encuentra a alguien robando los empleados de seguridad del almacén no la pueden tocar y sólo se mantiene retenido el individuo hasta que pague el triple del valor en el mercado del producto, pero no se denuncia porque creen que este proceder no arroja resultados. Pero es claro que si no se denuncia, la gente reincidirá en la actividad por mantener su historial limpio”, definió.
Por: Andrés Felipe Mejía Álvarez