Martes, 25 Jun,2019
En profundidad / JUN 13 2019 / hace 1 semana

#TBTQuindío: El viejo estadio San José

Entre anécdotas, recuerdos y nostalgia, en la memoria de los quindianos vive el recuerdo del primer gran escenario futbolístico que tuvo Armenia.

La historia del fútbol, o mejor, la historia del deporte en el Quindío no se puede contar sin hacerle un capítulo especial al tradicional y querido estadio San José, la primera casa del Deportes Quindío. Una estructura que fue construida en un tiempo récord, que resaltaba entre los estadios del país por su particular diseño y que vio pasar por su cancha a históricos del cuadro milagroso.

El tiempo y la naturaleza hicieron mella en el escenario, que desapareció a inicios del presente siglo y posteriormente dio paso al Parque de la Cultura Deportiva Estadio San José. Del estadio original hoy en día solo quedan anécdotas, recuerdos y, sobre todo, mucha nostalgia, que rescatamos en esta entrega de #TBTQuindío.
 

Un poco de historia

Cuando el Quindío aún no se había segregado del viejo Caldas y el fútbol profesional en Colombia daba sus primeros pasos, las personas de la región que querían ver al equipo que los representaba, el Deportes Caldas, debían afrontar largos viajes por “una carretera vieja y destapada, con regreso incierto en noches tormentosas”, como escribió Arlés Marín Gallego para LA CRÓNICA en 2012.

Impulsados por el título del equipo caldense en 1950, un grupo de personalidades de la región convencieron a los jugadores argentinos del Rosario Wanders, que se encontraba haciendo una gira por el país, de establecerse en Armenia. Fue así como el 8 de enero de 1951 nació el Deportes Quindío. Solo había un detalle: el club no tenía estadio, pero los dirigentes del naciente equipo le dijeron a la División Mayor del Fútbol Colombiano, Dimayor, lo contrario.

“Ante la necesidad de construir un verdadero estadio, los directivos se dirigieron a la administración municipal. Era personero el señor Roberto Restrepo, a quien también hubo que apurarlo diciéndole una serie de embustes, como que había que tener un estadio en Armenia porque un equipo italiano iba a venir a la ciudad a jugar contra el Deportes Quindío. ¡Puro cuento! Eso fue una mentira que funcionó para apurar a los funcionarios”, recordó al respecto el veterano periodista deportivo James Padilla Motoa.

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Según Padilla, había en la ciudad una cancha municipal que quedaba en un sitio denominado El Bosque, cuyos terrenos eran propiedad del municipio.

“El personero entregó esos terrenos en comodato a la junta directiva, para que ellos se comprometieran poco a poco, en la medida de sus posibilidades económicas, en construir graderías y cerramiento de lo que entonces se llamaba estadio, pero que aún no lo era”, añadió el comunicador.

Con el terreno a su disposición y la premura de tener un escenario para el estreno en el campeonato nacional, los dirigentes se pusieron manos a la obra. Se elaboraron los planos en tiempo récord y con la interventoría de Fabio Arias Vélez, comenzó la construcción del estadio. Para ayudar a conseguir el material necesario en el menor tiempo posible, se convocó en la ciudad a una “marcha del ladrillo”.

“Sin embargo, la gran marcha se quedó corta”, aseguró Padilla. “Había un parque en Armenia que se llamaba el parque Aldana. En ese sitio se iba a construir el hospital departamental y se había acumulado una cantidad de ladrillo; pero ese proyecto quedó muerto. Hubo la feliz iniciativa de rescatar ese material y se hizo un remate de ese elemento de construcción, cuyo único postor fue la junta del Deportes Quindío”.

Resueltos los problemas, y en un tiempo récord de 90 días, el estadio San José estaba prácticamente listo para recibir su primer partido de fútbol profesional. El balón rodó por primera vez a las 3:00 de la tarde del lunes 19 de marzo de 1951. El rival: el vigente campeón, Deportes Caldas. El resultado: 3-1 a favor de los de casa. El primer gol: obra de Roberto Segundo ‘Benitín’ Urruti, quien se convertiría años después en el máximo goleador de la divisa cuyabra.
 


 

La casa del Quindio por 36 años

El San José fue la sede de los partidos del equipo quindiano durante 36 años, hasta su traslado en 1988 al recién construido estadio Centenario. A pesar de que no pudo ser testigo de la única estrella del Quindío —el partido definitivo del campeonato de 1956 se jugó en Bogotá—, la cancha ubicada en la entrada del barrio Quindío ocupa un papel importante en la historia cuyabra.

“Era un estadio pequeño y acogedor en el que se sentía la fiesta de fútbol, se sentía que iba a pasar un evento grande. Desde muy temprano, las 8:00 o 9:00 de la mañana, estaban la fuerza pública, los taquilleros y toda la preparación para vivir la fiesta que era a las 3:00 de la tarde”, recordó Carlos Torres, quien durante las últimas cuatro décadas ha sido utilero del Deportes Quindío.

“Otro de los aspectos bonitos que se veían es que no importaba camiseta. La gente se sentaba en las graderías con la casaca del Quindío, Millonarios, Cali, América o con la del equipo que viniera. Y cuando terminaba el partido, la gente salía y no importaba el marcador ni nada, era el sentido de familiaridad que había”, señaló con nostalgia el periodista deportivo Carlos Julio Villamil.

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Aunque no recibió partidos por los torneos internacionales —la primera Copa Libertadores se jugó cuatro años después del título quindiano—, sí recibió uno que otro equipo del extranjero. Uno de ellos, el Palestino de Chile, fue protagonista de uno de los hechos más curiosos del escenario: el día que un remate de Élger Paolo Alarcón, literalmente, dañó el travesaño.

“Se dijo que Alarcón le pegaba tan duro a la pelota que había roto el horizontal de la portería norte. La verdad es que el travesaño estaba un poco carcomido —en ese tiempo los arcos eran de madera— y afectado por la intemperie, por lo que el remate hizo que se cayera el palo superior”, rememoró James Padilla al respecto.

Y aunque el Deportes Quindío no volvió a ser campeón, el San José fue testigo de pequeñas “victorias morales”, batallas de David contra Goliath que el conjunto de la región ganó ante los equipos que deslumbraban con sus estrellas en las décadas del 70 y 80. La más recordada fue también la primera vez que se transmitió por televisión un partido de fútbol desde ese escenario.

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El 19 de diciembre de 1976 se jugaba la última fecha del hexagonal final. Quindío, sin opciones luego de dos empates y siete derrotas, terminaba en casa frente a un Millonarios que con un empate se aseguraba el cupo a Copa Libertadores y peleaba el título con Atlético Nacional.

“Quindío estaba un poquito golpeado, había perdido el partido anterior y Millonarios comenzó ganando. Sin embargo, el cuadro cuyabro tuvo una reacción, y empató el partido con un tiro de larga distancia de Jorge Luis Bulic, y ese mismo jugador le dio la vuelta al marcador con un remate que pegó en el travesaño, golpeó la espalda del arquero de Millonarios, Carlos 'el Alazán' Biasutto, y fue adentro”, contó Padilla.

Torres también evocó ese impensado, pero muy celebrado, 2-1. “El estadio estaba a reventar. Ese día —incluso— se lesionó el arquero y entró el suplente; pero jugamos un gran partido y ganamos a Millonarios, que no pudo ser campeón”.

En la memoria de las personas que vivieron los partidos en el San José también están el marcador manual que quedaba detrás de la portería sur, la ‘tribuna de gorriones’ en la zona que no tenía gradería, y los particulares visitantes, como Velorín.

“Dentro del estadio también se convertía una fiesta. Velorín llevaba una chiva al estadio, la pasaba por todo y la tenía marcada con la palabra ‘Quindío’. El señor era famoso”, recordó Villamil.
 


 

“Debimos preservar el diseño original”

Con el tiempo, incluso antes de que el Deportes Quindío se mudara, la estructura del viejo San José se empezó a ver afectada y la afición no siempre respondía en gran número, de acuerdo con el periodista James Padilla. Su uso como sitio de albergue para las personas damnificadas por el terremoto de 1999 terminó afectando al estadio de tal manera que las autoridades de la época decidieron demolerlo, una decisión que aún hoy en día es muy cuestionada.

“Ese estadio debimos haberlo preservado con su diseño original y con las mejoras que habría que hacerle, porque era un ícono del deporte de Armenia y el símbolo de la rica y conmovedora historia del fútbol profesional en la ciudad”, aseveró Padilla, una de las personas que considera que la decisión de demolerlo obedeció a “múltiples presiones”.

“Yo creo que faltó administrativamente más apoyo para que este estadio siguiera. El San José es como El Campín de Bogotá, el Atanasio de Medellín, o el Pascual Guerrero en Cali”, sentenció Torres.
 

Parque de la Cultura

En 2009 el escenario fue remodelado por iniciativa de Gustavo Moreno Jaramillo —ese entonces alcalde cívico y deportivo—. Con una inversión de más de 2.900 millones de pesos, se convirtió en el Parque de la Cultura Deportiva Estadio San José, un lugar que hoy en día tiene locales comerciales, canchas multipropósito y gimnasios al aire libre. Incluso, en febrero de 2010 recibió un partido de fútbol profesional: por Copa Colombia, Quindío cayó 0-1 frente al Deportes Tolima.
 


Álvaro José Carvajal y Jarol Stiven Hincapié
LA CRÓNICA


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