Miércoles, 22 May,2019
La Salida / FEB 27 2019 / hace 2 meses

“Tenemos un Estado complaciente con ‘cirujanos plásticos’ sin especialización”: Lorena Beltrán

La comunicadora habló con LA CRÓNICA sobre su experiencia y la lucha por las cirugías estéticas seguras.

“Tenemos un Estado complaciente con ‘cirujanos plásticos’ sin especialización”: Lorena Beltrán

Lorena Beltrán, periodista y activista por la reglamentación de los procedimientos estéticos. Foto : Cortesía Carolina Corredor

Lorena Beltrán, periodista y activista por la reglamentación de los procedimientos estéticos, quien labora en la universidad Externado de Colombia, habló con LA CRÓNICA sobre la experiencia que la llevó a luchar por la reglamentación de la especialidad de los cirujanos plásticos, entre otros temas.

¿Cuál fue la experiencia que la llevó a ser activista en el tema de reglamentación de las cirugías estéticas?

Me realicé una reducción del tamaño de mis senos en el año 2014, por inconformidades con mi apariencia física y por temas de dolores de espalda y demás. Acudí a un médico —Francisco Sales Puccini—, quien tenía un consultorio en un lugar muy prestigioso de Bogotá, es decir, no busqué algo barato, ni una oferta. Además, lo investigué y no tenía procesos jurídicos activos y en internet no encontré ninguna información mala, por lo que no me generó sospecha. Sin embargo, el primer procedimiento salió muy mal, uno de mis pezones comenzó a tornarse negro y quedé con un seno más grande que el otro, a lo que el cirujano decía que todo era normal. Si bien el tejido del pezón mejoró, mis senos nunca tuvieron una apariencia estética. 

Ante mi inconformidad, quien me operó dijo que volviera en seis meses y me hacía una corrección del procedimiento, volví un año después y el remedio fue peor que la enfermedad, tenía heridas que no cerraban, la cicatriz era peor y seguía la diferencia de tamaño. Decidí dejar las cosas así y buscar otro especialista y en ese camino empecé a tener información inconsistente sobre la formación de Sales Puccini y fiel a mi oficio comencé a investigar y me di cuenta de que él y cerca de 40 médicos viajaron a Brasil a prepararse como cirujanos plásticos, pero resulta que en ese país estuvieron apenas unos fines de semana cursando lo que serían unos diplomados y al regresar a Colombia convalidaron esos títulos como si se tratara de una especialidad médica formal.

Cuando esto salió a la luz pública, decidí lanzar Cirugía segura ya, una iniciativa que busca reglamentar estos procedimientos, porque me di cuenta de que el problema era un vacío legal, porque resulta que en Colombia tenemos muchas especialidades médicas, pero las únicas reglamentadas por una ley son anestesiología y radiología, lo que quiere decir que si un médico general anestesia a un paciente, lo sancionan, le dan cárcel o tiene que pagar una multa.

La cirugía plástica no está reglamentada, por lo que cualquier persona con el pregrado en medicina y con un curso de fin de semana, puede hacer ese tipo de procedimientos, con resultados fatales como el más reciente en el Quindío de Ana Bolena Carvajal Pulido, o no mortales como el mío. Lo anterior no quiere decir que un cirujano, con toda la preparación, no pueda ser negligente, pero el caso que denunciamos es que en Colombia estamos teniendo problemas con la oferta de médicos inescrupulosos y ante una alta demanda de procedimientos estéticos, esta gente hace su abril.

¿Le generó algún trauma el mal resultado de su cirugía?

Sí, después de la segunda intervención y luego de haber sido la cara visible de esta lucha en Colombia, me diagnosticaron con trastorno depresivo mayor, ansiedad generalizada e ideación suicida. Empecé un tratamiento siquiátrico y todavía voy a consulta, si bien estoy fuera de peligro, sigo cuidando mi salud mental, incluso mi segunda bandera en este momento se llama No es de locos, que busca derrumbar el estigma frente a las enfermedades mentales, por ejemplo, cuando alguien escucha ideación suicida, piensa que yo me quiero matar en ese momento, y no es así.

¿Cómo fue el proceso para presentar el proyecto de ley en el Congreso de la República y qué pasó?

Fue el resultado de una mesa técnica con el exministro de Salud, Alejandro Gaviria, miembros de la academia de las universidades Nacional y de Antioquia. Planteamos el proyecto de ley, que si bien no soluciona el problema, sí es un paso importante para elevar los requisitos de las personas que realizan cirugías estéticas. Presentamos la iniciativa y lamentablemente el Congreso de la República la hundió, por falta de voluntad política, por el lobby que había para que no se aprobara, ya que detrás de esto está la mafia de la industria de la belleza, que se vería a afectada.

¿Qué piensa de los casos de malos procedimientos que se presentan en el país?

Es lamentable, en Colombia la cantidad de personas que resultan muertas o lesionadas por procedimientos estéticos nos estamos convirtiendo en paisaje. Si el caso fuera el de alguien que se sometió a una cirugía de cardiología y resulta que el médico no tenía los títulos idóneos, la comunidad se alarmaría más, pero en nuestros casos, las víctimas somos revictimizadas: “Eso le pasó por boba, por vanidosa”. La vanidad no mata a nadie, a la gente la mata un médico inescrupuloso, la falta de control del Estado que no ha sido capaz de poner en cintura a estos sitios clandestinos, la falta de legislación del Congreso y la falta de prevención, porque tampoco evadimos nuestra responsabilidad, aunque en mi caso puedo decir que investigué y que incluso así me engañaron con un título que, aparentemente —hay que poner así porque sino me demandan—, no cumple con los requisitos académicos en Colombia. Pero sé que hay personas que se dejan llevar y no investigan.

¿Qué piensa del caso de Ana Bolena Carvajal Pulido?

Me conmueve mucho, porque era una mujer con apenas 32 años de edad, con toda una vida por delante, cuyos sueños se vieron frustrados por estar en las manos equivocadas, pues el médico Ricardo Urazán no es cirujano plástico. Es lamentable que esto siga ocurriendo y lo que pasa es que después de una o dos semanas el caso queda en el olvido y lo digo porque fue lo que me pasó, afortunadamente sigo con vida, pero pude haber muerto, ya que estuve dos veces en el quirófano de Sales Puccini. Sé que cuando la atención de los medios de comunicación se va, el interés de la gente en estos casos disminuye y volvemos a la misma falta de prevención de las personas y falta de compromiso del gobierno. Tristemente el caso de Ana no será el último.

¿Por qué cree que hay médicos que sin tener una especialización realizan cirugías estéticas?

Porque tenemos un Estado complaciente que lo permite, que no ejerce el control necesario sobre sitios clandestinos, sobre esos médicos que sin tener estudios realizan procedimientos, porque tenemos un Congreso negligente que no ha querido reglamentar una ley. Los casos se siguen evidenciando porque hay una alta demanda de este tipo de intervenciones quirúrgicas, lamentablemente buscando precios bajos. Hay personas que creen que las cirugías plásticas son como comprar ropa y hay que aprovechar las promociones, pero la vida y la salud no es de promoción, dude de un cirujano que tiene precios bajos. 

¿Cuál cree que es la falla de las secretarías de salud?

A las secretarías de salud muchas veces les falta dientes para actuar cuando hay denuncias sobre cierto tipo de comportamientos, pues aunque son las encargadas de dar la habilitación de los sitios para realizar los procedimientos, en muchos casos vemos que hay consultorios o quirófanos funcionando sin este aval.


Redacción
LA CRÓNICA


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