Miércoles, 22 May,2019
La Salida / MAR 01 2019 / hace 2 meses

“Trabajar con niños es como tocar el cielo desde la Tierra”: José Nicolás Uribe

José Nicolás Uribe y su proyecto la Caja Viajera del Café pretenden alcanzar la población infantil de las zonas rurales de Colombia, empezando por el Quindío.

“Trabajar con niños es como tocar el cielo desde la Tierra”: José Nicolás Uribe

El sueño de José Nicolás Uribe es poder llevar su caja viajera a las zonas rurales de Colombia y poder trabajar con los niños.

José Nicolás Uribe Aristizábal, gestor del proyecto La Caja Viajera del Café, donde la vida no es más que un sueño, va a iniciar este año su recorrido por las escuelas rurales del Quindío y de Colombia para llevar el legado del café y un mensaje de esperanza a algunos lugares recónditos del país, con lo que espera que la juventud encuentre sus propios sueños. El hombre, que ha dedicado sus últimos 7 años a su caja que recorre el mundo, escribirá un libro sobre los primeros 1.000 ejemplares vendidos con los que quiere narrar historias y poder mostrarle a la gente que la vida no es más que un sueño.

¿Cuál es el sueño que quiere cumplir a partir de ahora?
Mi proyecto cumple 7 años el 20 de abril y quiero que más o menos en unos dos meses La caja viajera del café se dedique exclusivamente a visitar las escuelas rurales del departamento del Quindío y luego llegar a las de toda Colombia para ir a mostrársela a los niños del país, esos niños sencillos que tienen todavía esa capacidad de asombro y de ver en cada suceso y acción de la caja, algo mágico y bello, para ir a contarles a ellos que esta es una caja donde la vida no es más que un sueño.

¿Qué propósito tiene el acercamiento con la infancia del Quindío?
Primero, no dejar perder el legado del café, y segundo, la esperanza, que es uno de los elementos más importantes, y quizás algún día ellos puedan descubrir su propia caja, así que invito a los niños y jóvenes de este país a que canten sus propias canciones, que declamen sus propios poemas, para que encuentren sus sueños, porque cuando un niño encuentra su sueño, tiene una razón para vivir.

¿Qué es lo más gratificante de trabajar con niños?
La inocencia, la gracia, la belleza en sus miradas, ellos son simples y ven en cada acción, un acto de magia, la pureza, realmente estar ahí es como tocar el cielo desde la Tierra, es reconocer su existencia, a decirles que hay una Nación y que ellos son parte de las líneas que construyen la historia de este país y que son valiosos e importantes y que en este momento son lo más relevante del relevo generacional, sin ellos Colombia no tiene futuro con el café.

¿Qué frase o anécdota tiene para contar de su trabajo con niños?
Lo más común es “llegó el mago”, ellos creen que por el hecho de que una persona llegue con una caja en la mano, es porque va a hacer magia y aunque no sea así, para ellos encender el fuego es un acto de magia, entonces la experiencia es esa. Y viví también una experiencia muy bella con una niña de Buenavista, que al finalizar el ritual se acercó y me dijo que así como yo preparaba el café, lo hacía su abuela en el cielo. 

¿Cómo nace La Caja Viajera del Café?
Me he desempeñado hace muchos años como conferencista en desarrollo personal y empecé a hacer conferencias con café, entonces era una gran mesa donde tenía todos los elementos para hacer una preparación, en ese momento desarrollaba un tema mientras hacía el café para las personas. Hubo un momento en el que una persona que admiro mucho, el doctor Camilo Restrepo, se me acercó y me dijo que le consiguiera una cajita de cartón con todos los elementos para hacer café para él y un amigo en la oficina, y empecé tiempo después a pensar en su caja, no quería que fuera una caja de cartón sino una de herramientas, y mi hija y un amigo me hicieron caer en cuenta que ahí tampoco podía ser, así que contacté a un buen amigo, un maestro de la madera para que convirtiera mi caja en un elemento diferente. En el momento que me la entregó sentí que me estaba entregando un bebé y que con esa caja pasarían cosas grandes, tiempo después ese elemento empezó a hablarme y me dijo que íbamos a ir a muchas partes del mundo a preparar café. La primera caja no terminó siendo para Camilo, fue para mí, pero la primera que vendí si fue para él, entonces pensé que si podía vender una, podía vender mil. Hoy hay toda una historia ahí, he puesto mi vida en ese elemento y procuro con este ser un mejor ser humano cada día.

¿De qué se trata el ritual que realiza con su caja?
El ritual es toda una puesta en escena donde preparo la escenografía, coloco telas, fuego, música y mi pretensión es que la persona se sumerja en ese momento y pueda ver con ojos de niño el ritual, que es real, pero que parece magia, porque finalmente terminas tomándote una taza de café.

¿Cuántas cajas han viajado ya al rededor del mundo?
96 exactamente, que están alrededor del mundo, una en El Cairo, dos en Australia, 10 en Europa, 24 en Estados Unidos, una en Brasil, dos en Ecuador y el resto acá en Colombia, que empezaron a llegar en un voz a voz y por medio de las presentaciones que hago en otros lugares y eso seguirá siendo así, continuaré mi viaje a las escuelas rurales y también visitando otros sitios del mundo para mostrar el proyecto.

¿Cuál va a ser el nombre de su primer libro y de qué se va a tratar?
Por lo pronto se va a llamar La caja viajera del café y sus mil experiencias alrededor del mundo, para contarle a todos los seres humanos del planeta sobre lo que ha pasado con una caja itinerando por ríos y montañas del mundo y por supuesto va a ser un libro para una persona de cualquier edad. Es una obra que va a ilustrar a cada caficultor, a cada familia, cada sueño. Va a ser lanzado cuando venda las 1.000 piezas y la idea es contar cómo nació, dónde ha estado, con quién viajó y tener sobre todo buenas fotografías de los niños y así poder mostrarle a la gente que la vida no es más que un sueño.

¿Qué podemos hacer como quindianos para recuperar el legado y la cultura cafetera que hemos ido perdiendo?
Consumir café de buena calidad y contarle a otros sobre la experiencia tan bella que es tomar café colombiano, del Quindío. Incentivar el consumo de este producto es muy importante y ayudará muchísimo a la parte económica y a que la cultura cafetera sobreviva a la aterradora cifra de las edades de los caficultores, y es de 57 años. Necesitamos proteger este legado porque hay más de 500.000 familias colombianas que viven de esa actividad.

Carolina Marín
LA CRÓNICA.


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net