Al respecto Clara Inés Álvarez, profesional de la Oficina Municipal para la Gestión del Riesgo, Omger, indicó que se ha comprobado que cuando caen paredes, vigas, planchas, entre otras quedan espacios debido a que estos elementos caen encima de otros objetos dejando en la parte de abajo lo que se denomina triángulo de vida.
“Esta teoría recomienda que cuando se presente un sismo y por ejemplo estoy en la cama lo que debo hacer es ubicarme a un lado de esta cubriéndome la cabeza de tal manera de que si cae la pared tendré mayores posibilidades de sobrevivir, igual sucede cuando estoy al lado de una mesa u otro elemento, claro está verificando que los objetos sean fuertes”.
Agregó que son en estos espacios donde casi siempre los grupos de rescate especializados en Búsqueda y Rescate en Espacios Confinados, Brec, buscan a las víctimas pues la cantidad de sobrevivientes hallados en estos ha sido bastante alto.
Hizo un llamado para que la población realice en cada uno de sus hogares los planes familiares de emergencia, que consiste en identificar las zonas seguras de la casa, comprobar que la vivienda cumple con las normas de sismorresistencia, establecer las rutas seguras hacia el punto de encuentro, tener provisiones de agua, comida y ropa.
Exaltó que atendiendo la directriz del gobierno nacional la vigencia pasada entraron a desarrollar las capacitaciones con el apoyo de la secretaría de Educación para conformar en las instituciones educativas las brigadas de primeros auxilios, evacuación e incendios.
Aseveró que los planteles cuentan con el plan escolar de prevención de desastres que determina las zonas seguras, los puntos de encuentro y las rutas de evacuación.