Viernes, 18 Oct,2019
Opinión / AGO 19 2019

El fantasma de las privatizaciones

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

Cuando se cumplen años del homicidio de Luis Carlos Galán Sarmiento, no queda menos que recordar cómo denunció en los años ochenta lo leonino para el país de los contratos de asociación de Carbocol e Intercor, que muchos titularon "Sale el carbón”, cuando el cerrejón se convirtió en la explotación minera y el desequilibrio de los porcentajes para el concesionario —alto— y al Estado Colombiano —bajo—. Esa sería la presentación de su investigación en la revista Nueva Frontera, y un posterior debate que realizó como senador de la República. 

Todavía resuenan en los oídos de muchos colombianos aquello de la lucha contra el caudillismo, el clientelismo, el burocratismo y el caciquismo entre otros, y la necesidad de recuperar la majestad ética de la nación enfrentándose con el narcotráfico que ya carcomía las entrañas de la política.

Hoy cuando las concesiones están al orden del día y muchos se quejan de los altos peajes, o en el caso del Eje Cafetero de la entrega a perpetuidad de la calzada a un operador privado. Cuando se aplica por fin una sanción por parte de la Superintendencia de salud a un operador-concesionario de la salud de los colombianos, por su incumplimiento en la prestación de un servicio que es público. Cuando muchas experiencias de prestación de servicios colectivos domiciliarios han demostrado utilidades económicas para los concesionarios pero mala calidad del servicio para los ciudadanos. Cuando se disputan la posibilidad de que les entreguen los servicios los alcaldes o administradores, debe ser porque es un buen negocio para ellos, pero los ciudadanos tenemos que reaccionar.

Y entonces la pregunta es ¿Por qué el Estado no los puede administrar eficientemente? Claro que sí. La demostración está en ciudades que han decidido terminar con la concesión y prestan un eficiente servicio, y sus utilidades se aplican al mejoramiento de calidad de vida de los usuarios

Ya en algunas ciudades del departamento se han terminado estos contratos, en otras se está por terminar, pero parece que vientos oscuros o fantasmas van en el aire llevando rumores de compromisos con la privatización de la prestación de los servicios públicos que solo beneficia a unos pocos y no a todos. 

Qué bueno que los ciudadanos conocieran las posiciones de los candidatos sobre un fenómeno de privatizaciones, que solo ha generado el enriquecimiento de unos pocos y el desmedro de la inversión pública. Hay que mirar los patrocinios de las campañas y las nuevas entidades que se crean para estos menesteres.


[email protected]


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net