En el Quindío no se ha hecho jamás una encuesta seria para establecer la popularidad o impopularidad de políticos, gobernador o gobernadora según sea el turno de sexo en el gobierno seccional, alcaldes, Policía, Ejército, justicia, empresarios etc. Si alguna firma confiable llegare a hacerlo, la visibilidad del desprestigio sería inminente para muchos.
Hoy el sistema electoral colombiano pasa por uno de sus peores momentos, como que nunca antes se había descubierto una guarida de delincuentes pertenecientes a la estructura de la Registraduría del Estado Civil y del Consejo Electoral colombiano. Se comprobó en el Valle, la tierra del siniestro exsenador Juan Carlos Martínez señalado de ser de todo menos gente decente en este bendito país. Gracias a la Policía Judicial y a la Fiscalía fue desmantelada la red de malhechores que tenía como fin el domingo anterior, alterar el resultado de las elecciones de gobernador del Valle.
Las autoridades y la sociedad vallecaucana estuvieron alerta sobre todos estos hechos, en los que un movimiento político de esos que aparecieron en el putrefacto mapa democrático colombiano, —El Mío— no quedó bien librado. Le fue como le tenía que ir. Ese es un grupo, partido o movimiento, tildado por más de medio país de ser una cosa untada de podredumbre desde su nacimiento. Por supuesto no es el único movimiento político en Colombia sucio hasta la médula. Hay más. A los colombianos nos va a pasar un día de estos electorales por venir, como a los mexicanos.
En México fue liquidado hace poco más de 12 años el corrupto partido PRI que manoseó, trastocó y se robó parte de los bienes de la nación azteca durante por lo menos 50 años de los más de 70 que se mantuvo en el poder. Allá había que dar palada para todo, sin embargo, cualquier día se sacudieron los manitos y el pueblo mandó al PRI al carajo.
En Colombia le dimos una pela a los partidos tradicionales aprovechando el cuento del mejor encantador de serpientes que ha tenido en su historia nuestra democracia y así fue como se dio lugar al nacimiento de un poco de movimientos nacidos para que los políticos de todos los bandos tuvieran con quien jugar a las volteretas.
De eso se pegaron muchos de los sujetos públicos que alcanzaron a llevar al Congreso a su peor puesto de impopularidad en toda la historia democrática del país. Esta podría ser una buena oportunidad para los partidos tradicionales, pero eso sí, con jóvenes que quieran empeñarse en cambiar al país y a mandar pa' los infiernos a los corruptos de hoy día.
Por supuesto que el panorama no puede ser tan bueno para el partido Conservador dirigido por un poco de desconocidos, escasos de inteligencia y sometidos al régimen pervertido que se impone en el país que tenemos. Al partido de Ospina, Gómez, Alzate, entre otros, lo arruinó además de la corrupción, la ineptitud.
Y en cuanto al Quindío, el caso del Valle sirve para que la Policía Judicial, la Fiscalía, y la propia Registraduría del Estado Civil se den su pasadita por aquí. Antes de que finalizara el último debate se rumoró en Armenia la presencia de unos sujetos de la Registraduría negociando 15 mil votos. Vinieron dispuestos a hacer la trampa con quien pagara la suma de 300 millones de pesos. La cosa pasó como vendaval de tardes quindianas pero sin conocimiento de resultados.
Lo cierto hubo sospechosos saldos electorales. Gente que no tenía porqué aparecer con votos excesivos en las urnas los lograron como por obra y gracia de la divina providencia. El otro día un alcalde apagó la luz en el coliseo y oscureció el resultado y así sin dárseles mucho a un poco de vagabundos han pasado cosas que prueban la inmoralidad del sistema y la capacidad criminal de algunos actores de la política.
Ojalá la justicia mande a la cárcel con severas y ejemplares condenas, a la registradora de Jamundí de hallarse responsable y a la señora esa que se tapó el rostro ante las cámaras de televisión y quien resultó ser asistente del propio presidente del Consejo Electoral Colombiano. Es bueno que en el Quindío se tomen medidas con tiempo, porque en este territorio, el 'Pedacito de Cielo' de Uribe Veléz, hay pillos para lo que ustedes se imaginen. Miren por encimita hoy, a ver quien tiene imagen favorable en el departamento.