Crónicas de ocasión
Autor: Óscar Piedrahíta
Deplorable, por decir lo menos, la presencia de la ministra de Educación, doctora María Fernanda Campo, en la corrida de toros de la plaza Santamaría, que vimos por televisión. No solo porque la define muy negativamente, sino por el mal ejemplo para la juventud. Ya habíamos dicho que era un desacierto del presidente Santos nombrar para ese cargo a una persona sin ninguna experiencia en el área. Habida cuenta de que, intrínsecamente, es el ministerio más importante del país, como que se encarga nada menos que de la educación de los futuros ciudadanos. Y lo peor de todo es que la señora ministra escogió el momento menos propicio, cuando esa fiesta bárbara está en tela de juicio a escala nacional. ¿Lo hizo adrede? Así parece...
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En esta columna dijimos en días pasados que lo más malo del gobierno del doctor Santos es su cariz neoliberal. Su ministro de Hacienda es un neoliberal empedernido, lo mismo que el director del Banco de la República y el director de Planeación. Este último está fraguando en estos momentos una alza desmedida del impuesto predial, que afecta la vivienda. La ley del predial debía ser modificada, eximiendo la vivienda. Así como está, es una gran injusticia social. Las familias pobres no alcanzan a pagar ese impuesto cumplidamente, y los pensionados tienen que reservar la primita de Navidad para pagarlo. Es una de las tantas injusticias sociales que hay en Colombia. Y que sería fácil corregir, gravando únicamente a los que tengan más de una vivienda.
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Quienes tenemos el servicio de la cadena Une, estamos en la olla con los telenoticieros, por un mal sonido general. No creemos que sea el problema de esos telenoticieros, individualmente, sino un problema de la cadena. Sería muy bueno que esta nota llegara a sus directores, pues para nosotros lo más importante de la televisión son las noticias. Claro que ese mal sonido afecta a todos los canales y a todos los programas. ¿Habrá solución? De pronto estamos de buenas...
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Para los machistas que creen en la “inferioridad” de la mujer, están los grandes ejemplos de las doctoras Viviane Morales Hoyos y Sandra Morelli Rico, fiscal general y contralora general de la nación. Manejan sus altos puestos con inteligencia, competencia, brillo. En cambio, el procurador general de la nación, doctor Alejandro Ordóñez, actúa de una manera tendenciosa: dicta las más altas penas para los personajes de la oposición o de la izquierda, dejando filtrar su fanatismo religioso y su ideología retrógrada. Ojalá que no lo reelijan. Reelegirlo es reducir el valor institucional de la Procuraduría. Un caso muy grave en un país en donde el gobierno anterior dejó tambaleándose la institucionialidad democrática, con las chuzadas y con el ataque a las cortes...
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Hamlet, una de las obras más famosas de Shakespeare, era una leyenda muy popular entre los irlandeses...