Regístrese aquí­ |

El alimento indispensable

Autor: Alberto Arce Londoño

Pareciera una clara perogrullada o lógica simple aseverar la importancia vital e indispensable del alimento sobre el cuerpo.  Su falta o insuficiencia genera todo tipo de descompensación en la totalidad del ser, hasta convertirse en una verdadera crisis que puede ser irreversible.  Pero también escuchamos del Maestro cuando fue tentado por el diablo al ofrecerle los mejores manjares para supuestamente calmar su hambre luego de cuarenta días de ayuno: “No solo de pan vive el hombre”.

El sitio “web católico de Javier, nos trae la siguiente ilustración  muy a propósito de lo anterior y de la gran fiesta que hoy celebramos del Cuerpo y la Sangre de Cristo, como el gran Misterio con el cual, Jesús quiso convertirse en el alimento fundamental de ese espíritu que complementa con el cuerpo la integralidad de nuestro ser, para asegurarnos la vida eterna: “Imagínate un viaje en el que tienes que recorrer, como en todos los viajes, un camino.

Pero resulta que ese camino no es de tierra, ni de carretera asfaltada, ni de piedras: es un camino de tiempo. No andas metros, sino que andas tiempo. Al cabo de un rato de empezar ese viaje, en vez de encontrar señales indicando los kilómetros que has andado, te indican que has andado horas, días, años,... Pues eso es la vida: un viaje que no para. Todos, por eso, estamos de viaje. La vida es un viaje, sí; pero ¿a dónde se viaja? A la otra vida, donde ya no hay tiempo y que ya es una vida para siempre. Los cristianos sabemos que estamos de viaje hacia el Cielo. Pues bien: La Iglesia nos dice que la Eucaristía es panis viatorum, el pan de los que están de viaje. En este viaje largo hacia el Cielo el alimento que tenemos es la Eucaristía. Los ciclistas, en ciertos puntos de las etapas largas, tienen un avituallamiento, donde les dan alimento, comida, para poder continuar.

Si no lo hacen así pueden tener una “pájara”. Así los cristianos en este largo viaje de tiempo, para poder vivir como cristianos, para poder amar, perdonar, vencer en las luchas, etc... necesitamos comer a Cristo. Teresa de Calcuta decía que el trabajo que hacen las misioneras de la Caridad es muy duro: todo el día entre los más pobres de entre los pobres. Cuando le preguntan cómo pueden aguantar dice que la fuerza la toman cada mañana adorando a Jesús en la Eucaristía, la Misa y la Comunión.

“Si no fuese por eso, dice, no podríamos aguantar”. Jesús, estoy de viaje hacia el Cielo: llevo ya años, no sé cuántos me quedarán. Pero sí sé que Tú eres mi alimento. Procuraré comulgar con frecuencia para tener vida eterna, más gracia, más fuerza y así llevar un paso fuerte y seguro. Y si alguna vez me da la pájara... ya sé por qué es y qué tengo que hacer. Gracias, Señor, porque eres mi Dios y te has hecho mi Pan, el Pan de mi alma. Gracias.

Los síntomas de una crisis espiritual son idénticos a los de una crisis síquica, afirma Caroline Myss en su libro Anatomía del Espíritu. De hecho, expresa, dado que una crisis espiritual afecta a la psique,  un místico principiante podría no percatarse que sufre una crisis de naturaleza espiritual y creer que su dilema es psicológico. Sin embargo los síntomas de una crisis espiritual son claros y de tres tipos: Ausencia de sentido y de finalidad, sentir miedos nuevos y raros y necesidad de experimentar devoción ´por algo superior a uno.

Por esas y muchas mas razones, Jesús quiso convertirse en nuestro alimento bajo las especies del pan y del vino, con su presencia real para darnos en todo momento la fortaleza, el ánimo para avanzar día a día en ese camino.


alarce_4@hotmail.com
alarce_5@yahoo.com

Opinar | Enviar| Imprimir |



Comente esta nota

Importante:  Debe ser un usuario registrado para comentar esta nota. Agradecemos su participación respetuosa y el intercambio de opiniones. Sin embargo, La Crónica del Quindío se reserva el derecho de eliminar comentarios ofensivos, ataques personales y spam. Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad de los usuarios. Regístrese o ingrese

Publicidad