Opinión / Septiembre 13 de 2017 / Comentarios

Espiar vecinas

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

Hugo Hernán Aparicio Reyes

"Violencia, éxodo masivo, entre los peores factores y efectos."


Ignoramos los espejos del vecindario continental; pero las testarudas realidades están ahí, a la vista y comprobación de quien se interese por su análisis. Dos experiencias de gobiernos prolongados, adscritos al llamado socialismo siglo XXI, con divergentes resultados de corto, mediano plazo, o expectativas futuras, comparten la mayor porción de nuestras fronteras sur y nororiente. En ambos casos, Venezuela y Ecuador, regímenes con casi veinte años el primero; doce el segundo, bajo el rótulo de “revolucionarios”, aliados de otros “progresismos”, cobijados en su momento estelar en el Foro de Sao Pablo, organización de izquierdas trasnacionales que llegó a reunir la casi totalidad de gobiernos latinoamericanos, reducidos hoy día a muy pocos, hay circunstancias interesantes por evaluar. 

Qué añadir a la catastrófica gestión económica venezolana: malsana y total dependencia respecto a la actividad extractiva de hidrocarburos, destrucción del aparato productivo rural y urbano, expropiaciones, corrupción, hiperdevaluación, desabastecimiento, desempleo, violencia, éxodo masivo, entre los peores factores y efectos. En Ecuador, hasta la entrega del poder por parte del semidiós Rafael Correa, a su copartidario, ahora enemigo, Lenín Moreno, una publicitada gestión infraestructural y una relativa estabilidad financiera a cuenta de la mayor bonanza hidrocarburífera de su historia, mantuvieron durante buen lapso la imagen presidencial en las cúspides. No obstante, tan pronto menguó el ingreso por la caída de los precios del crudo, sin que la macroinversión constructiva retribuyera ingresos frescos al caudal público, al ritmo de revelaciones sobre corrupción al más alto nivel y manipulación del poder legislativo y judicial a su favor, con la desactivación laboral y el alza de precios golpeando los hogares, el supuesto “milagro” del economista guayaquileño, se ha venido desdibujando. Ninguna mesa servida encontró Moreno a su ingreso a Carondelet. Al desmaquillar cifras y confrontar una deuda pública en desmadre, incluidos onerosos compromisos de suministro de petróleo a China, a bajos precios, la bomba de tiempo burocrática en cuenta regresiva, ausente la inversión externa, el asunto presenta muy diferente cariz. Menos revolución retórica y más consistencia en la conducción efectiva del país habrían preferido los ecuatorianos. 

¿Y el Perú? Nuestra otra nación hermana, un poco menos afecto a veleidades zurdas, habiendo sorteado con decisión y dignidad –no mediante capitulación ante la delincuencia- una amenaza narcoterrorista similar a la nuestra, y figurando como líder económica subregional, enfrenta a la fecha una aguda crisis de confianza pública que terminará por afectar su rumbo, hasta ahora auspicioso. Dos expresidentes en la cárcel, otro enjuiciado en espera de extradición, uno más, además del actual, sindicados de delitos, aparte del regreso a la calle de la dirigencia terrorista tras cumplir un cuarto de siglo de condenas, y de huelgas como la de maestros, blandiendo el puño maoísta, representan peliagudos desafíos para su democracia e instituciones. ¿Cómo jugará Colombia sus futuros partidos con todo dispuesto para el ominoso protagonismo de las Farc y sus aliados? ¿Nada habremos aprendido del infortunio de las vecinas?

Temas Relacionados: Hugo Hernán Aparicio Reyes

COMENTA ESTE ARTÍCULO

En Cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

©2009- 2017 todos los derechos reservados