Martes, 25 Sep,2018

Opinión / JUL 11 2018

Héroes y santos

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En la actualidad, cuando tan fácilmente se califica como héroes a distintas personas por haber realizado acciones meritorias, sobre todo en áreas militares y deportivas, se hace pertinente precisar el origen del término y, sobre todo, las connotaciones que ha tenido con el transcurso del tiempo.

Si por héroe se entiende un individuo cuyo triunfo no indica la realización de una virtud humana sino la señal de una gracia divina, o la manifestación de una existencia sobrenatural, entonces serlo exige requisitos demasiado esquivos para cualquier mortal.

En la historia de la literatura ha habido héroes desde la épica hasta la filosofía, cuyo origen se remonta a la cultura griega, los cuales han sido clasificados como hieráticos, mixtos, o mediadores rituales o culturales; sacrales, asociados a una divinidad como sacerdotes; dioses, poseedores de una leyenda heroica aparte; funcionales, culturales o descubridores de técnicas útiles a la humanidad; épicos, poseedores de una leyenda meramente humana; genealógicos, antepasados de familias, tribus o ciudades.

Según el sacerdote jesuita José Lasso de la Vega en su obra Héroe griego y santo cristiano, el héroe griego inspiró la concepción de santo cristiano por su relación con guerras y combates, su muerte trágica, las lamentaciones ante su muerte, los agones o concursos realizados alrededor de su tumba y haber sido soldado individual, no de línea, además de haber superado el heroísmo funcional con el heroísmo moral.

Los juegos o agones solemnes, deportivos o militares, —Agonio= dios que presidía los designios—, suponían enfrentamientos agonísticos, adivinación y curación, aún a través de las reliquias de los héroes.

El culto heroico se rendía en torno a la tumba del héroe ubicada en el centro de la ciudad —usualmente el Ágora—, por haber sido fundadores, descubridores o inventores, quienes desde allí protegían la ‘polis’ de epidemias, garantizaban la fertilidad y la perpetuidad.

Otra tendencia revisable es la relacionada con las masas humanas que enaltecen y convierten en villanos sus héroes, fenómeno que obedece al dominio de la pasión sobre la razón y que es común en el ejercicio de la política y el deporte.

Como ejemplos, cito algunos de los héroes más famosos de la mitología griega: 

Hércules: cumplió con 12 complicadas pruebas y realizó muchos heroicos actos, pero manipulado por Hera, asesinó a su hijo.

Aquiles: su madre lo sumergió en un río que lo haría inmortal, pero dejó su talón por fuera. Durante la guerra de Troya los dioses guiaron la flecha de Paris hacia el talón más vulnerable de la historia y así cayó el héroe.

Odiseo: estuvo 10 años en la guerra de Troya donde inventó un caballo gigante para entrar en la ciudad. Luego estuvo 10 años vagando por el mar, procurando su regreso a Ítaca. 

Teseo: salvó a la ciudad del minotauro, pero, luego de raptar a Ariadna, la abandonó a su suerte.

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