Lunes, 25 Mar,2019
Opinión / FEB 23 2019

La encrucijada de Gallego

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

El 18 de febrero se hizo viral en redes sociales un video de cuatro agentes de policía de la ciudad de Armenia desplegando toda su fuerza para doblegar a un ciudadano indefenso. Se ve en el video el policía encuellando en el suelo a la persona sin darle ninguna posibilidad de reacción. Los otros tres agentes, observaban el operativo miserable de control del espacio público que realizaba su compañero. En el lugar del positivo, se hizo un círculo humano, y varias personas grababan con su celular cómo humillaban y sometían a un vendedor de helados.

El policía procedió a colocarle las esposas como si se tratara de uno de los criminales que se robó la valorización. Luego se lo llevaron. Y se disolvió el círculo humano. Volvió la calle a su normalidad. 

Sin embargo, no es del todo normal. Viene pasando, y lo que buscan es controlar la situación a través de la acción policial. Única forma de ocultar la empobrecida vida que tiene la mayoría de las personas de la ciudad de Armenia. 

La situación día tras día empeora. No solamente porque tratan a las personas —que intentan sobrevivir— como si fueran los peores delincuentes, sino que la inseguridad se ha desbordado. Y los amos y señores del poder departamental intentan por todos los medios demostrar lo ‘exitoso’ que ha sido su gobierno.

Solo ellos se creen sus mentiras. E incluso compran medios de comunicación con el interés de mejorar su imagen. Algunos medios han titulado: “En 2018, hospital San Juan de Dios presentó un superávit cercano a los $800 millones”. Y dicen que tal superávit es un logro demostrable de la gestión del gobernador. Y supongamos que es así, pero detrás de tal propaganda mediática lo que existe es una estrategia con el fin de atornillar al gerente actual del hospital. Y detrás del gerente, está el buen trato que él le ha dado a la fundación Shambala quien suministra la alimentación a toda la institución de salud. Y detrás de Shambala, está el gobernador y su amado aliado laical Darío Ospina. 

Una bonita familia hambrienta de contratos. Pero debe saber Jaime Gallego López que sus días están contados como gerente. Desde la oficina de gestión del talento humano, le advierten: “informarle que según la ley de carrera administrativa la 909 de 2004, usted cumple en fecha 07 de marzo de 2019, seis (06) años en comisión de servicios en forma discontinua, lo cual implica que debe tener en cuenta esta fecha, para que de considerarlo conveniente y en forma oportuna asuma el empleo respecto del cual ostenta derechos de carrera propia de algunos servidores públicos que laboran para el estado” (ver memorando). 

La encrucijada de Gallego: seguir administrando el superávit, o volver a su cargo originario como auditor médico. 

NOTICIAS RELACIONADAS


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net