Armenia está invadida por indigentes, en todos los sectores de la ciudad pululan, diario se nos acercan varios a pedir limosna; muchos de ellos son jóvenes que han caído en las drogas y como no hay un gobierno que se encargue de ese problema tan bárbaro, todos como ciudadanos tenemos de alguna manera que tolerarlo y hasta aguantarlo.
La indigencia en una ciudad como Armenia, muestra la situación crítica a nivel social que vivimos y los gobiernos a nivel local y/o nacional no hacen nada para tratarlo. La indigencia causa inseguridad e irritación en los habitantes que diario tenemos que vivir con ese flagelo, lo peor es que las cifras aumentan y aunque las estadísticas digan lo contrario, la pobreza y la miseria se acrecientan cada día; la gente pobre que vive el desplazamiento, muchas veces les toca también quedarse en las calles porque no tienen a donde ir.
En todos los lugares de esta ciudad, nos encontramos con personas que por algún motivo han tenido que pasar a vivir en la calle, sobreviviendo con la limosna que les dan o con lo que logren robarse.
Muchos de los indigentes son niños que han sido abandonados, porque sus padres irresponsables no fueron capaces de asumir el compromiso de criarlos, debería de haber leyes que sancionen y/o metan a la cárcel a los miserables que tienen hijos por cantidades y no responden por ellos; por otra parte el gobierno quien es el encargado de velar por la seguridad y bienestar del pueblo, debería encargarse del problema, en vez de estar despilfarrando y robándose la plata.
“Los niños de la calle o en situación de indigencia son muestra clara de una política social mal dirigida, pero sobre todo, reflejo directo de la lacerante situación que enfrenta el país”.En este sentido, como ciudadanos, no nos corresponde acarrear con este problema, ni tampoco ayudar a acrecentarlo, debemos tener consciencia, que entre más dádivas demos a los indigentes, más van a propagarse, incluso muchos de ellos tienen el pedir limosna como un negocio y la verdad, es que la gente pide porque sabe que le dan.
Es tan crítica la situación que muchos utilizan niños para pedir, lo mas triste es que en la mayoría de los casos son sus propios padres y parece que las leyes en estos casos no funcionan, es muy frecuente la explotación infantil en este aspecto sin contar con la explotación sexual, que también es negocio y aunque este es uno de los tantos actos ilegales que hacen algunos desadaptados es el mas común, ya que algunos se toman el tiempo para identificar los niños y obligarlos a “trabajar, ya sea vendiendo dulces en las calles o induciéndolos a la prostitución.
Estoy haciendo un llamado al gobierno local para que actúe en estos casos y no acceda a que crezca semejante degradación, el trabajar en políticas que mejoren la calidad de vida de todos, incluso de los habitantes de la calle es obligación de los gobernantes.
Hago también un llamado de atención a los padres y madres de familia para que no descuiden ni abandonen a sus hijos. El abandono de un hijo y la falta de responsabilidad de los padres conllevan a la producción de más delincuencia, prostitución, robos y más indigencia.
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